Después de su firme decisión en la política de austeridad salarial. 
 "Pacto de la Moncloa": El Gobierno gana  :   
 Las centrales sindicales -UGT y CC OO- convocadas hoy en Castellana, 3. 
 Pueblo.    28/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

"PACTO DE LA MONCLOA": EL GOBIERNO GANA

Después de su firme decisión en la política de austeridadsalarial

Las centrales sindicales —UGT y CC OO— convocadas hoy en Castellana, 3

Aunque el futuro del "pacta de la Moncloa* siga siendo una incógnita, y ni siquiera los futurólogos pueden predecir tu desenlace, lo cierto es que el Gobierno de Adolfo Sitaren yerna por el momento la partida. La «suspensión* de la huelga de los aeropuerto» significa, ni más ni menos, que tí Ejecutivo, que ha firmado con las demás fuerzas políticas los acuerdos, está dispuesto a dejar bien sentado que va a llevarlo* a la práctica hasta sus últimas consecuencias, y que ya no hay nada que negociar sobre la política de austeridad salarial, que recientemente ha aprobado el Consejo de Ministros.

De igual forma, la "mayoría» ha recibido como dato positivo la declaración del Episcopado español, que se ha dado prisa en matizar su postura ante la nueva Constitución que se debate.

LAS CENTRALES, A PRESIDENCIA.—La falta de seguridad sobre el futuro del pacto es lógica, en cierto modo. Las centrales sindicales —UGT y CCOO—, que si bien pusieron algunos reparos, principalmente la central socialista, a los acuerdos, pero que al final terminaron por aceptarlos, han condenado el decreto-ley sobre la retroactividad del pacto, y el tema, pues, ha adquirido una temperatura bastante alta. Las razones de estas centrales sindicales parecen dirigirse a que el Gobierno asta actuando unilateralmente en el desarrollo de los acuerdos, de ahí, que si Ejecutivo quiera limar algunas dudas y haya convocado a sus dirigentes, a través del vicepresidente político, para estudiar las medidas adoptadas.

En realidad, esta reunión estaba pendiente, pero ahora coincide con los ataques de Comisiones Obreras ai Gobierno («grave irresponsabilidad», ha calificado), por la no convocatoria, hasta el momento, de las elecciones sindicales. Es decir, que la reunión de esta mañana entre Abril Martorell y representantes de ÚGT y CCOO no va a ser fácil. Por un lado, insistimos, está el tema de la retroactividad de ios acuerdos de la Moncloa, y en otro extenso capítulo, temas como el paro´, la ausencia de una política de empleo juvenil, etc., que unido a la cuestión»´ de elecciones sindicales (que se convoquen «lo más rápidamente posible», insisten), presentan esta reunión Gobierno-centrales como muy difícil.

LAS SINDICALES, ¿SE APLAZAN?.—El hecho de que las elecciones sindicales no hayan sido convocadas (después de que «oficiosamente» se adelantara una fecha e, incluso, el sistema electoral), tiene muy preocupadas a las centrales marxistas, en este momento, en el que los sindicatos independiente^ comienzan a consolidarse. Por ejemplo, estos días celebra, en Madrid su congreso la Confederación General de Trabajadores (CGT). cuyo principal dirigente, Lucas Ramos, ha manifestado su optimismo por el futuro que se abre en España a los sindicatos independientes no marxistes,

Pero vayamos al tema de las elecciones sindicales. Al parecer, el Gobierno tiene una opinión muy clara sobre éstas: que no se celebren el mismo dia, ya que no es necseario como si de unas elecciones legislativas se tratara, con lo que consigne un efecto importante para la «mayoría», que es su despolitización. Sin embargo, el PCE y el PSOE quieren que se celebren el mismo día por una razón bien sencilla: el PCE cree que CCOO Va a ganarlas, lo que seria para los comunistas un gran éxito, qué capitalizarían cara a las municipales, y el PSOE también confía en que van a ser ganadas por su sindicato —la UGT—, con lo que lograría arrinconar a la UCD ante la cita con las municipales.

Es decir, se trata sólo de estrategias diferentes, si bien el Gobierno tiene todas las de ganar, ya que es quien tiene que convocarlas.

LA POSTURA DEL EPISCOPADO.—El Episcopado español se ha dado prisa

en fijar su postura ante el borrador constitucional, en una dec1aración que. por cierto, no admite muchas dudas. En primer lugar, lo que ha sorprendido a algunos medios es la poca decisión de la UCD en defender la postura de la Iglesia católica, sin. que ello quiera decir, en ningún momento, que la UCD sea un partido confesional. Es decir, se interpreta esta «inhibición» como una concesión más.

Esta salida del Episcopado a defender unos principios es calificada en los medios

políticos como «lógica», ya que, por ejemplo, en el tema de la enseñanza, está en juego algo tan importante como la continuidad de la formación cristiana de los hijos de los católicos, que componen la comunidad cristiana. Este es, sin duda, el capitulo más delicado y sobre el que la UCD tiene que asumir una posición de más fuerza y tratar de buscar una salida más clara —el tema del borrador está confuso—cuando éste se día-cuta en la ponencia, primero, y en la comisión, después.

 

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