Con el apoyo de Caritas y organizaciones maoístas. 
 Quince mil personas en el mitin final de la marcha de los parados  :   
 Varias centrales sindicales enviaron telegramas de apoyo a la concentración. 
 Informaciones.    20/03/1978.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Quince mil personas en el

mitin final de la marcha

de los parados

VARIAS CENTRALES SINDICALES ENVIARON TELEGRAMAS DE APOYO A LA CONCENTRACIÓN

MADRID, 20 (INFORMACIONES).

QUINCE mil personas participaron ayer en la concentracion don de parados en el Palacio de Deportes de Madrid, a la que asistieron como incitados, entre otros, monseñor Iniesta-, obispo auxiliar de Madrid; los senadores Satrústegui y Villar Arregui, el diputado por Madrid don Máximo Rodríguez y el secretario general de la O.R.T., don José Sanromá.

El acto, convocado como celebración final de la «marcha de parados» sobre Madrid, comenzó con la presentación de la comisión central de la «marcha». Intervino en primer término don Javier Urroz, trabajador de Potasas de Navarra, despedido en 1975, guien se refirió a la importancia de esta manifestación contra el paro.

Don Félix Rivera, de Andalucía, subrayó la gravedad del paro en esta zona del país, y criticó la actual política, terminando con un canto poético al Gobierno popular y la reforma agraria. Seguidamente, un economista de la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT) —-organización que apoyaba la Marcha—, dijo que el paro en España tiene repercusión en 2.800.000 de las que el 38 por 100 son mujeres. Subrayó que de los 300.000 jornaleros en paro que existen en Andalucía, sólo 110 cobra el seguro de paro. Criticó el pacto de la Moncloa y afirmó que la responsabilidad de la crisis recae en el «gran capital».

Por su parte, un trabajador —don Jesús Sanmartín— propuso, a votación, la constitución del «Movimiento Unitario de Parados», aceptado por aclamación. La última intervención corrió a cargo de don Cristino Domenech, dirigente del Sindicato Unitario, quien subrayó la culpabilidad de la «oligarquía financiera y capitalista» en la situación actual.

El acto estuvo respaldado directamente por la O

organización Revolucionaria de Trabajadores y el Sindicato Unitario, y apoyado —sólo a través de telegramas— por U.G.T., CC. CO., C. S. U. T., U.S.O., C.N.T. y Sindicato Libre de la Marina Mercante. Asimismo, Caritas Española se solidarizó con la «marcha de los parados», a´ cuyos organizadores entregó un donativo económico para la manutención y alojamiento de participantes.

El Gobierno Civil de Madrid ha facilitado una nota oficial al término del acto en qué subraya que no se registró ningún incidente ni en el interior del Palacio de Deportes ni en la concentración, previa de la Casa de Campo. Solamente cuando un grupo d« personas enarbolaron en la calle una bandera republicana, intervino la fuerza pública, que disolvió a los manifestantes.

Subraya la nota del Gobierno Civil que la Policía Armada, Guardia Civil, Municipal y Cuerpo General de Policía han colaborado en todo momento y prestado ayuda a los integrandes de fe «marcha», en estrecha colaboración con los organizadores de la misma. El servicio de orden de la «marcha» —a instancias de las autoridades— hizo retirar numerosas banderas republicanas que ondeaban en el Palacio de Deportes.

Al término del acto, dos autocares fueron apedreados en la calle de Goya por elementos desconocidos, cuando los .vehículos se dirigían a la carretera de La Coruña, para regresar a Galicia. No se tienen noticias de que hubiera heridos.

El señor Satrústegui —invitado al acto— declaró a la agencia Europa Press, al término de mitin, que como presidente del Partido Liberal Progresista, el objetivo número ano de toda gran política es conseguir que cada español tenga la posibilidad de encontrar un puesto de trabajo.,

Los liberales progrésivas

añadió— entienden que la política de empleo debe tender a estimular la iniciativa y la

vitalidad de los tres millones y medio de empresas existentes en España, ya que son las empresas las que crean los puestos de trabajo.»

Asimismo, sería preciso organizar el subisidio de desempleo, de modo que llegue lo suficiente a todos los afectados, evitando que se beneficien también los que no tienen derecho. Fina1mente —insistió el señor Satrústegui—, hay que lograr que el Gobierno «se espabile en la realización de los planes de Obras Públicas, Vivienda y de reestructuración de los sectores industriales críticos, a que se ha comprometido. Su ejecución, que inexplicablemente se está, retrasando, es absortamente necesaria en la actual coyuntura para activar la economía y proporcionar empleos».

 

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