Eurocomunismo: intenciones y hechos     
 
 Ya.    29/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

29-X-77

EDITOR

EUROCOMUNISMO: INTENCIONES Y HECHOS

EN la conferencia de don Santiago Carrillo en el Club Siglo XXI lo más importante, a nuestro juicio,

fueron las palabras de su presentador, don Manuel Fraga.

El secretario general del Partido Comunista repitió la defensa del eurocomunismo que ha hecho, sobre

todo, en su difundido libro sobre el tema. Su tesis ha sido ampliamente debatida en estas mismas páginas

y nos limitaremos a repetir que lo grave del eurocomunismo es la poca credibilidad que le da el que no

sea ninguna novedad en la táctica del comunismo, y cada vez que los comunistas han tenido "todo" el

poder (no era éste el caso de los ejemplos que, para respaldar su tesis, cito el conferenciante), en el poder

se han quedado definitivamente, derribando la escalera que utilizaron para alcanzarlo, lo cual no quiere

decir que no aplaudamos la promesa rotunda que hizo el señor Carrillo de no utilizar más arma que el

sufragio universal, su repudiación de la dictadura del proletariado, sus pullas contra los que llamó

"catecúmenos y neófitos del izquierdismo" y su negativa a comprometerse con la política de cualquier

Estado que desconozca los derechos humanos, aunque a ese Estado lo gobierne un partido comunista;

sencillamente decimos que la experiencia de la historia nos obliga a poner en nuestra satisfacción una

grandísima dosis de reserva.

PERO repetimos que lo más Importante fue la presentación que hizo don Manuel Fraga, cuyas breves

palabras podemos calificar como su gran discurso de la convivencia.

Por presentar a Carrillo, él y el Siglo XXI por invitarle han sido objetos de muy duros ataques.

¿Qué se pretende: mantener Indefinidamente el enfrentamiento fratricida de las dos Españas?

Toda la argumentación del señor Fraga se contiene en estas palabras certeras: "Estamos en octubre de

1977" y es inútil mirar atrás. Es posible que si el señor Fraga hubiese continuado en el poder, ni el señor

Carrillo estaría en España ni su partido legalizado, pero el hecho es que el uno y el otro están aquí, ¿y

se podría impedir como no fuese volviendo a la guerra civil? ¿Y por qué cerrar los ojos a la posibilidad

de que ese partido colabore con los demás en unos problemas Comunes que sin el concurso de todos

no se podrán resolver? Y si él ofrece su cooperación, ¿es justo, es prudente volverle la

espalda, por muchas reservas que conservemos para el día de mañana?

LAS líneas divisorias no pueden quedar rígidas en 1931, en 1936, en 1939, en 1945, en 1975 ni en

ninguna otra fecha rebasada. Las fronteras pasan por nuestros propósitos y nuestras conductas de hoy",

dijo don Manuel Fraga. Sus palabras fueron, frente a las incomprensiones de la extrema derecha y de

algún sector de su propio partido, una lección da realismo y sentido político. Es justo añadir que en don

Santiago Carrillo encontraron una adecuada y entonada correspondencia.

Hizo el señor Carrillo una petición: que no se les haga un juicio de intenciones, sino de hechos. De

acuerdo: tómese nota.

 

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