El absentismo laboral, para las empresas. 
 La mayor enfermedad     
 
 El Imparcial.    30/09/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

El absentismo laboral para las empresas

LA MAYOR ENFERMEDAD

LA Asociación de Empresarios del Henares (AEDHE) ha elaborado un minucioso estudio sobre la actual situación legal del absentismo. La CEOE ha anunciado también su propósito de presentar próximamente un informe amplio sobre el tema. La realidad es que la detracción de tiempo laboral productivo a la empresa crece alarmantemente. AEDHE, en su informe, pone de manifiesto que, junto a las causas de orden económico y psicosocial que provocan el absentismo, existe un caos legal sobre el tema, y que debe ser precisamente por ahí por donde se ha de comenzar el proceso curativo de esta grave enfermedad de la empresa. Según un informe realizado por M. Valentín, colaborador habitual en «Fiel de balanza», de la patronal del Henares, la situación en e) campo laboral es el siguiente:

EL ORDENAMIENTO LABORAL ESPAÑOL

La empresa, en la economía de mercado de los Estados llamados libres de la Europa occidental, se ha convertido en la presa más codiciada y más acosada, fundamentalmente, por las fuerzas políticas de la izquierda, y, en especial, por los sindicatos que dependen de ellas. En España esta cuestión, cuando la vida socioeconómica marcha a la deriva, cobra tintes especialmente preocupantes. Todo esto nos lleva a la conclusión de que debe ser el propio empresario, adecuadamente organizado, el que, por estrictas razones de

supervivencia, afronte los embates de la situación utilizando todos los medios que la ley, firmemente defendida, le pone a su alcance. La comprobación práctica y cotidiana de las empresas, reafirmada por los estadísticos, nos revela que en la práctica, y en términos globales, el número de jornadas efectivas prestadas por el trabajador, sin tener en cuenta las correspondientes a vacaciones, descansos y disminuciones legales de jornada, son cada vez menas, lo que induce una cifra importantísima de horas de trabajo detraídas del proceso productivo debidas a las más variadas causas y que, en la mayor parte de los casos, escapar al control >• a la capacidad de decisión y acción del jefe de empresa.

Al tratar la cuestión de las faltas al trabajo, en modo alguno se ignoran !as razones en las que se basa et principio de la limitación de jornada, e incluso se reconocen las posibles razones que pueden aconsejar en determinadas circunstancias y en cierto» sectores la progresiva reducción de la asistencia al trabajo. El problema es que el tiempo teórico dedicado por el trabajador a la prestación de sus funciones sea un tiempo efectivo y real, que el trabajador, apoyándose en las posibilidades que el ordenamiento jurídico le permite, no pueda realizar un sistemático y escandaloso fraude a la ley, como viene ocurriendo desde hace mucho tiempo en la sociedad española.

CAUSAS DEL ABSENTISMO:

Dentro de las distintas motivaciones que causan el absentismo laboral destacan las siguientes: las relacionadas con la salud del trabajador, enfermedades en la mayoría de los casos ficticias, cumplimiento de deberes públicos, derechas educativos, sindicales y familiares, necesidades personales, cobro de salario, huelga. También existen las faltas sin causas declarada o injustificadas y las faltas de permanencia, en las que entran: necesidades personales, faltas de puntualidad de entrada o salida prolongación de descansos en la jornada y abandono transitorio del trabajo. Asimismo habría

que señalar las causas objetivas no laborales o extraempresaríales (huelga de transporte urbano, accidentes catastróficos, desórdenes públicos, decisión de la Autoridad Laboral LCT: 80 y otros casos fortuitos o de fuerza mayor ajenos a la voluntad del trabajador).

Lo concerniente a los efectos económicos de las faltas de asistencia, extensible a los casos de falta de permanencia o puntualidad, presenta un verdadero caos normativo, produciendo no pocos conflictos en la vida cotidiana de la empresa. Por lo que sería muy conveniente Ilegal a una regulación minuciosa del tema en el seno de la propia empresa, a la vista de las especialidades salaríales y organizativas de la misma, y según una directiva oficial suficientemente clara. En la práctica, las faltas de permanencia tienen una incidencia en cuanto a tiempo productivo desperdiciado verdaderamente importante, además del sinnúmero de pequeñas tensiones internas que generan cuando se ejerce respecto de ellas el poder disciplinario.

 

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