Con la oposición de socialistas y comunistas. 
 El Gobierno podrá regular los trabajos especiales     
 
 Diario 16.    30/10/1979.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Con la oposición de socialistas y comunistas

El Gobierno podrá regular los trabajos especiales

El Gobierno podrá regular por decreto las relaciones laborales especiales como las de las empleadas de hogar, deportistas profesionales, artistas de espectáculos, personal de alta dirección y reclusos penados, según el artículo aprobado en la Comisión de Trabajo del Congreso que inició ayer el debate del Estatuto del Trabajador.

En contra de socialistas y comunistas, que pretendían que las relaciones laborales especiales fueran reguladas por ley emanada del Parlamento, UCD consiguió la «facultad reglamentaria del Gobierno» para ordenar tales relaciones.

Madrid - El Estatuto del Trabajador, que ayer empezó a debatirse en la Comision. correspondiente del

congreso de los Diputados

se aplicará a los trabajadores que voluntariamente presten sus servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona, física o jurídica, denominada «empleador o empresario», según establece el primer apartado del artículo 1 del proyecto.

El debate se centró fundamentalmente en el carácter especial de las relaciones laborales del servicio doméstico, de los funcionarios y los consejeros de Administración.

Para UCD, los empleados del servicio doméstico que-dan excluidas "del presente Estatuto y sus relaciones laborales quedarán regula das aparte, computándose como salario la manutención y el alojamiento, renunciando a establecer jornada de trabajo, así como la duración, suspensión y extinción de la misma.

El grupo socialista, por su parte, propugna que las relaciones laborales de dichos trabajadores se regulen por una ley especial emanada del Parlamento y

no quede a merced de un decreto del Gobierno.

Para los comunistas era necesario que estos trabajadores estuvieran incluidos en el ámbito de aplicación del Estatuto, ya que en la actual redacción —según Marcelino Camacho— «se quiere convertir a estas trabajadoras en siervos, sin derechos y con todas las obligaciones».

A la petición del secretario general de CC 00 se opuso el diputado centrista Pérez Millares, quien señaló que su oposición era técnica y no de fondo, ya que incluir un colectivo singularizado en el artículo primero supondría excluir otros colectivos especiales. Destacó como más importante pedir la sopresion de la tipificación especial del contrato para estas trabajadoras prevista en la disposición adicional segunda.

Una enmienda socialista que refundía en uno solo los apartados primero y segundo del proyecto fue aceptada. Por el contrario, fue derrotada una enmienda presentada por Aizpún, del grupo mixto, en la que trataba de circunscribir el ámbito de apliación del Estatuto a «los trabajadores que participaran en la pro-

ducción», a lo que se opusieron los socialistas porque, según éstos, «supone una reminiscencia fascista».

El apartado segundo del primer artículo establece las exclusiones de la normativa ahora en debate. Concretamente, Bandrés, del grupo mixto, solicitó suprimir la referencia a los funcionarios, ya que —dijo— debe tratarse de un Estatuto común para todos los trabajadores.

Socialistas y comunistas defendieron enmiendas similares en el sentido de aplicación de una serie de derechos en la presente ley. Todas las enmiendas fueron rechazadas, excepto una socialista que pidió que la referencia a la ley se hiciera con mayúscula

El grupo socialista pretendió introducir un nuevo artículo por el que las relaciones laborales especiales quedaran reguladas por ley aprobada en Parlamento. Por su parte, UCD hizo una contrapuesta que fue aprobada, aunque con el voto en contra de socialistas y comunistas, al sustituir el término «ley formal» por «facultad reglamentaria del Gobierno».

Los debates de la Comisión de Trabajo del Congreso, que se prevén de varios días de duración, se iniciaron a media mañana de ayer con unas palabras de su presidente, el centrista José María Martín Oviedo, quien destacó que el espíritu que animará los trabajos es ayudar a colaborar el desarrollo constitucional y a recuperar el protagonismo de trabajadores y empresarios en sus relaciones

Antes de entrar en los debates del informe de la ponencia, el socialista José Vida Soria recordó que el pasado fin de semana un militante de UGT había sido asesinado por ETA en Guipúzcoa y pidió que constase en acta la protesta de su grupo, a la que se sumaron todos los grupos parlamentarios presentes en la Comisión.

 

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