Datos del primer trimestre. 
 Las mujeres y los que buscan el primer empleo, los más afectados por el paro  :   
 Los desempleados y activos marginales suman más de un millón (1.113.000), según el Instituto Nacional de Estadística. 
 ABC.    26/07/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

DATOS DEL PRIMER TRIMESTRE

LAS MUJERES Y LOS QUE BUSCAN EL PRIMER EMPLEO, LOS MAS AFECTADOS POR EL PARO

Los desempleados y activos marginales suman más de un millón (1.113.000), según el Instituto Nocional de Estadístico

La política económica seguida por el Gobierno, especialmente a partir de los debatidos Pactos de la Moncloa, está empezando a dar sus primeros frutos y algunas variables —contención de la inflación y balanza de pagos— evolucionan favorablemente.

Sin embargo, desde distintos campos se señala el coste social de esta política. Así, el desempleo aumenta incesantemente, sin que las medidas que se adoptan sean suficientes para contener y reducir las tasas de paro.

Esta situación sirve para que desde perspectivas distintas se polemice sobre cuál debe ser la línea de actuación a seguir. Con independencia de cuál sea el camino más correcto, el hecho innegable es que el paro continúa en aumento.

De acuerdo con la encuesta de población activa correspondiente al primer trimestre de 1978 y realizada por si Instituto Nacional de Estadística, sobre una población superior a los catorce años de 27.159.700 personas y una población activa de 13.256.800, el número de parados en sentido estricto era 4e 929.400, cantidad que puede incrementarse con los 189.600 activos marginales. Bajo esta rúbrica la encuesta se refiere a .todos aquellos que a pesar de declararse inactivos han realizado algún trabajo remunerado y han trabajado menos de un tercio de Jornada durante los últimos tres meses y a aquellos que realizaron algún trabajo ocasional o estacional de carácter remunerado, pero que no han trabajado durante el último trimestre un tercio o más de la jornada normal de trabajo.

Estadísticamente, estos activos marginales se Incluyen dentro de la población activa ocupada, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo, que considera ocupados a todos los que realizan algún trabajo remunerado en el período de referencia, aunque sólo sea una hora.

Del número de parados los mayores porcentajes corresponden a los grupos de edades comprendidas entre los catorce y los diecinueve años y de veinticinco a cincuenta y cuatro años, con 339.900 y 332,400, respectivamente.

Dentro de las cifras de desempleo llama la atención la situación de la mano de obra femenina. Sobre una población activa de tan sólo 3.862.900

personas se registran 313.300 paradas totales v 128.100 activas marginales.

En cuanto a las ramas de actividad, hay que reseñar la importancia que tiene la rúbrica de no clasificable, mención en la que &e incluyen todos aquellos que buscan su primer empleo y que en grupos de edades de catorce a diecinueve años y de veinte a veinticuatro alcanzan, respectivamente, las cantidades totales de 214.300 y 80.100 personas.

Por lo demás, el mayor desempleo corresponde, por este orden, a construcción (191.500), servicios (158.600), Industria (138.700) y agricultura (86.900), El total de no clasificables es de 353.700.

El paro es un problema que en´ la actualidad afecta a todas las economías, sin excepción. Aunque en algunos países, los índices evolucionan favorablemente, como es en el caso de los Estados Unidos, que se ha situado en el nivel más bajo de los últimos cuatro años, con una tasa del 5,7 por 100, la O. C. D. E. mantiene una preocupación creciente por el tema. En un reciente informe destaca la necesidad de establecer una estrategia a medio plazo para la mano de obra y señala que las medidas que vienen adoptando algunos países son eficaces transitoriamente, cuando la actividad económica se desarrolla bajo los efectos de un plan de relanzamiento. Pero es necesario —añade— asegurar la continuidad de esas medidas y compensar los factores estructurales que afectan a la oferta y la demanda.

El citado informe afirma también que tina de las principales preocupaciones debe ser el procurar que la expansión del empleo redunde en una disminución efectiva del paro, ya que muchas veces los puestos en el sector terciario se ocupan por personas que no forman parte de la población activa.

La O. C. D. E. defiende, en la medida de lo posible, una ampliación del sector público y estímulos con subvenciones al sector privado.

PARADOS, POR GRUPOS DE EDAD, RAMAS DE ACTIVIDAD

Y SEXO

 

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