Autor: Peiró, Luis. 
 El objetivo es frenar el crecimiento del paro en 1982. 
 Moderación salarial y protección a los desempleados, claves del acuerdo     
 
 ABC.    06/06/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 29. 

El objetivo es frenar el crecimiento del paro en 1982

Moderación salarial y protección a los desempleados, claves del acuerdo

MADRID (Luis Peiro). Los ministros Sancho Rof y García Diez y los negociadores de los empresarios y de los sindicatos abandonaron ayer, a las 10,13 horas de la noche, la sala en la que han permanecido reunidos durante dos días para anunciar que habían logrado un acuerdo de empleo para 1982.

Él pacto, sin precedentes en los países europeos, y que orientará toda la política económica del país durante dieciocho meses, se había perfilado cuatro horas antes. Cuando CEOE anunció en la mesa de negociaciones que aceptaba la banda salarial defendida a capa y espada por los sindicatos durante todas las discusiones, entre el 9 y el 11 por 100. Fue el momento justo en que las tres partes de la «cumbre» contra e! paro comprendieron que nada les faltaba para conseguir el acuerdo que habían buscado desde hace cien días, cuando Calvo-Sotelo convocó en la Moncloa a Carlos Ferrer, a Marcelino Camacho y a Nicolás Redondo.

Las negociaciones han sido tremendamente duras y el acuerdo sumamente difícil de lograr. Como diría García Diez, cuando ya todo estaba hecho, no es lo menos importante el simple hecho de que patronal, sindicatos y Gobierno hayan logrado entenderse en una situación sumamente difícil para todos, como es la creada por la crisis económica. El martes por la tarde, una vez que los órganos directivos de CEOE, UGT y CC OO den el visto bueno final, el documento, tan trabajosamente elaborado, será firmado al fin.

El objetivo final podría calificarse de modesto en una situación boyante, pero resulta básico en momentos en los que la crisis pone en cuestión todo el sistema: conseguir que el próximo año no haya más parados en España de los que tengamos a! finalizar 1981. La cifra, a partir de ahora obsesiva, 350.000 nuevos puestos de trabajo.

TODOS MODERADAMENTE CONTENTOS

Todos en cierto modo han logrado, en

cierto modo, sus objetivos básicos, aunque tuvieron que hacer importantes cesiones.

El Gobierno tiene desde ayer una política económica consensuada con los interlocutores sociales que nos debe hacer crecer más, aunque a cambio asumirá un enorme esfuerzo inversor por la vía del sector público, el crédito a la empresa privada y las transferencias a la Seguridad Social.

Los sindicatos han conseguido atenuar en alguna forma los efectos de la ley Básica de Empleo, a la que tanto han atacado desde que entrara en vigor, y una garantía más consolidada de que se va a asegurar un nivel de empleo razonable. A cambio asumen la tremenda responsabilidad de limitar el sueldo de los trabajadores hasta que pierdan hasta dos puntos más en su poder adquisitivo. Han cambiado salarios por empleo, obteniendo además indicios claros de una mayor consolidación sindical.

Reducir en parte sus gastos empresariales ha sido la ganancia de la CEOE, aunque no han logrado definitivamente hacer que el Gobierno haga suyas todas sus ideas sobre política económica. Los empresarios ganarán ahora 45.000 millones que no tendrán que pagar a la Seguridad Social, al haberse reducido en un punto sus cotizaciones.

Y una aplicación más favorable del Estatuto de los Trabajadores. En quince días el Gobierno publicará ilos decretos que permitirán la contratación de trabajadores por un tiempo determinado, sir que ello suponga aumentar ¡as plantillas. Y otro punto de especial incidencia en la evolución empresarial en estos momentos: tienen la promesa de la Administración y de los sindicatos de que los expedientes de crisis van a tener un trámite más riguroso, poniendo freno a negociaciones que duplicaban o triplicaban las indemnizaciones.

MAYOR PROTECCIÓN AL PARADO

En cierto modo la «cumbre» contra el paro ha tenido que actuar sobre las dos piezas legislativas que mantenían la política laboral de los Gobiernos de UCD: Atenuar aspectos regresivos de la ley Básica de Empleo y desarrollar y hacer más rigurosa la aplicación del Estatuto de los Trabajadores para facilitar una mayor flexibilidad en la contratación. Aunque lo primero no les guste a los empresarios, que piensan que vamos a tener «la cobertura por desempleo más confortable de Europa». Y pese a los recelos sindicales porque vayan a aumentar los empleados por tiempo deter-

minado y a disminuir los contratos indefinidos. En este punto, como en otros, ios negociadores forzaron al máximo su habilidad. No ha sido posible el acuerdo de todos en un texto para los decretos sobre contratación temporal y la solución ha sido sacar su contenido del documento fina!. «La responsabilidad de cualquier decreto es siempre del Gobierno», han comentado sindicalistas y empresarios, aunque lógicamente media un tipo de pacto que quizás por ser más favorable a unos que a otros no tiene el consenso de todos.

Una idea de los esfuerzos que se han hecho por aproximar posturas, el dato de que en la madrugada del jueves el ministro Sancho Rot hizo exactamente esa propuesta —sacar los decretos de la negociación— con Ja negativa tajante de los sindicatos. Horas después se aceptó en aras del entendimiento.

Con machaconería los responsables de la patronal venían diciendo día tras día que hacía falta remodelar básicamente la política económica del Gobierno. Primero se especuló con un pacto bilateral CEOE-Gobierno al margen del acuerdo «a tres». Después bastaba con una declaración oficial. A (as diez y media de la noche el ministro Sancho Rof manifestaba a los periodistas su absoluta fe en que la creación de puestos de trabajo pasa fundamentalmente por fa empresa privada. Minutos después su compañero García Diez afirmaba que se van a reducir los costes financieros de las empresas, que habrá control para el gasto público y garantía cíe un crédito suficiente para las empresas privadas. Sólo hay un punto que el ministro negó a las peticiones patronales. El país no puede permitirse el lujo de rebajar la presión fiscal.

Los salarios crecerán entre el 9 y el 11 por 100 en 1982

SALARIOS

La banda salaria) para 1982 será de! 9 a) 11 por 100, con una revisión semestral automática si el IPC supera a 30 de junio el 6,09 por 100.

Los salarios de los funcionarios subirán un 9 por 100 —un punto a negociar entre categorías profesionales—. Las pensiones, un 10 por 100 de promedio (las más bajas llegarán hasta el 13 por 100).

DESEMPLEO

Ampliación del subsidio de desempleo —75 por 100 del salario mínimo— a nueve meses para tres colectivos de parados: los que tienen cargas familiares, quienes teniéndolas agotaron el subsidio y los que agotaron sus percepciones antes de la ley Básica de Empleo.

Veinte mil millones para e moteo comunitario este año y 22.000 para 1982. Compromiso de cambiar el sistema. Nueva normativa para trabajadores fijos del campo. Fondo de 14.000 millones de la Seguridad Social para contratación de jóvenes desempleados.

CREACIÓN DE EMPLEO

Compromiso de mantener en 1982 el mismo nivel de empleo que en 1981,)o que puede suponer la creación de 350.000 pues* tos de trabajo.

Las empresas harán conciertos con el INEM para contratación de trabajadores en formación. Fondo de 15.000 millones para colectivos de trabajadores desprotegidos.

SEGURIDAD SOCIAL

Reducción de un punto en las cotizaciones, lo que supondrá unos 45.000 millones menos en los costes de las empresas. Comisión para estudiar la reforma.

POLÍTICA ECONÓMICA

inversión pública en 1982 crecerá millones de pesetas más que este

La

150.000 año.

Crecimiento del crédito al sector privado en tres puntos en términos reales.

COMISIÓN DE SEGUIMIENTO

Una Comisión tripartita vigilará del cumplimiento de los acuerdos. Una Subcomisión se encargará específicamente de vigilar la inversión pública.

 

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