Autor: Peiró, Luis. 
 Sánchez Terán y la reforma laboral: "Dialogar no es negociar". 
 "El Gobierno está poniendo a tope la inversión pública"     
 
 ABC.    08/06/1980.  Página: 8-9. Páginas: 2. Párrafos: 40. 

Sánchez Terán y la reforma laboral: «Dialogar no es negociar»

"El Gobierno esta poniendo a tope la inversión publica"

MADRID (Luis Peiro). Son como otros, aunque titulares y carteras se corresponden con Io que ya se sabía antes del 20-M. Yo sé que Salvador Sánchez Terán ha pasado varias horas para responder con peros y señales, datos y oferta programática «ad hoc» sobre los mil y un problemas del desempleo —cuatro vías de actuación, inversión a tope, reordenación de programas específicos, lucha contra el fraude, salvar los más puestos de trabajo posibles y una afirmación: «La izquierda no tiene razón con el tema de la inversión pública.» Pero me consta que también ha echado su tiempo para pasar como sobre ascuas sobre la polémica que hoy por hoy, para un ministro de Trabajo, viene por ¡as elecciones sindicales —antes del verano habrá normas para un censo laboral y modelos de actas electorales—, la reforma laboral —«dialogar no es negociar», prioridad a la ley de Emigración y a la de libertad sindical— o el patrimonio sindical, tema en el que habrá que ahondar —véalo líneas más abajo— sobre la «filosofía del desbloqueo».

Pregunta.—Cada vez que sale un dato o •e publica una estadística le estamos dando «I país un mazazo como es hablarle de más de 1.000 o de 1.500 parados por día. ¿Para cuándo podremos dar la noticia de que eso puede dejar de ser así, para cuándo una esperanza de que el signo va a cambiar?

Respuesta.—Las perspectivas españolas y europeas para el segundo semestre del año con negativas. Por tanto, cualquier posición optimista o triunfalista respecto a una recesión importante del problema del paro creo que no se puede sustentar con rigor. Lo que ocurre es que con las cuatro acciones definidas por el Gobierno se puede luchar con el máximo esfuerzo ante este problema.

PARO: CUATRO VÍAS DE ACTUACIÓN

P.—¿Hay alguna fórmula nueva a incorporar a las ya utilizadas? ¿El Gobierno ha diseñado nuevas vías de actuación?

R.—En lo que respecta a la lucha contra el desempleo se han establecido cuatro líneas prioritarias de acción: primero, «Fomenta de la inversión», tanto de la pública como de la privada y la mixta. En este sentido se han aprobado o están preparadas para ponerse en marcha importantes programas de inversión. Segundo,

«Revisión de los programas específicos de empleo». Estos programas son los de escolarización para los jóvenes entre catorce y dieciséis años; los relativos a la mujer con cargas familiares; el de colaboración con las Corporaciones Locales; los de empleo comunitario; los de minusválido y los de ayuda a la inversión en zonas geográficas con alto nivel de desempleo. Tercero, «Lucha contra el fraude de desempleo». El fraude en el desempleo es una vergüenza nacional.

En algunas provincias supera el 30 por 100. He dado ya instrucciones precisas para acentuar la lucha contra el fraude. Cuarto, «Salvación de puestas de trabajo en (os sectores y empresas en crisis».

Son numerosos los sectores y empresas en crisis que someten al Gobierno expedientes de regulación de empleo. El Ministerio de Trabajo lucha cada día por salvar en estas empresas el mayor número de puestos de trabajo, compatibles con la viabilidad de la empresa. En los cuatro primeros meses de este año se han presentado expedientes

de regulación de empleo por 5.767 empresas, que afectaban a 121.641 trabajadores. De ellos conservan su puesto de trabajo 97.555 trabajadores.

APOYO PARA PACTAR

P.—El programa de Gobierno presentado por la oposición en el Congreso lanzaba una idea que, por otra parte, ya se había comentado en alguna ocasión por algún catedrático de derecho del Trabajo próximo a la Administración: hacer un pacto nacional de empleo. ¿La idea es viable?

R.—Esta es una gran idea que todavía no ha sido concretada. Evidentemente, a niveles sectoriales o empresariales ha habido ya estos acuerdos de empleo, productividad y salarios —sectores siderúrgico y naval, en determinadas empresas, etc.—. El establecer esto para el conjunto de la economía sería establecer un acuerdo de tipo marco que después sería concretado. Se han iniciado sobre esto conversaciones entre UGT y CEOE, y por parte del Gobierno no sólo se ve esta posibilidad con simpatía, sino que la apoya si podemos llegar a unos acuerdos serios y operativos.

P.—Oposición y Gobierno se tiran los trastos a la cabeza con los recursos públicos, si hay que liberar más o menos para invertir. ¿Qué posibilidades reales existen de realizar nuevas y más cuantiosas inversiones con cargo a los Presupuestos Generales del Estado?

R.—El Gobierno está llevando al límite posible el lanzamiento de programas públicos, mixtos o privados, que fomenten la inversión. Esta es la primera de las líneas de acción prioritaria que he señalado. Citaré lea más importantes: Programa Energético Nacional, con 325.000 millones en 1980 y 1,6 billones de pesetas en el cuatrienio 80-83; Plan de Obras Públicas y Urbanismo, con 700.000 millones de pesetas en tres años; Plan de Ferrocarriles, con una inversión de 1,2 billones en doce años, de los cuales 50.000 millones se invertirán en 1980; él programa cuatrienal de Teléfonos, con 500.000 millones de pesetas; el programa de reestructuración de las refinerías,, con 130.000 millones d» pesetas; los Planes de Construcción de Centros Escolares, de regadíos agrícolas, de electrificación rural, de centros sanitarios, etc.

«Necesitamos un sindicalismo negociador y responsable»

El Gobierno está poniendo a tope la Inversión del sector público, tanto la que «jecuta directamente como la que promueve indirectamente. Pero no seguiremos la política suicida de despeñarnos nuevamente por la inflación galopante, porque los efectos serán entonces contrarios.

P.—¿Qué resultados están dando las nuevas modalidades contractuales —contrato a tiempo parcial, temporal, en prácticas, etc.— que introduce- el Estatuto de los Trabajadores?

R.—El breve espacio de tiempo transcurrido desde la entrada en vigor del Estatuto Impide facilitar seriamente un resultado concreto. Por otra parte, el decreto que regula este tipo de contratación —a tiempo parcial, temporal, en prácticas y para la formación— aún no ha sido aprobado. Espero llevarlo al Consejo de Ministros en este mes de junio.

LEY DE EMPLEO: JUSTICIA PROPORCIONAL

P.—El proyecto de ley Básica de Empleo parece incorporar una nueva filosofía que pudiera resumirse, según manifestaciones de portavoces de UCD en el Congreso, en invertir más en la creación de nuevos puestos de trabajo que en el mantenimiento, vía prestaciones, dé la situación de desempleo. ¿Se puede cuantificar de alguna forma el volumen as recursos que se van a generar para el fomento de colocaciones y programas de promoción?

R.—La ley Básica de Empleo viene a desarrollar lo dispueslo en el artículo 40.1 de la Constitución; en ella se presta especial atención tonto al fomento del empleo como a una protección justa y adecuada del seguro y el subsidio de desempleo, consistiendo e! núcleo de la cuestión, básicamente en adecuar y, en lo posible, equilibrar las inversiones necesarias para crear nuevos puestos de trabajo con una financiación adecuada a las prestaciones. Se establece, asimismo, un subsidio de desempleo, con independencia de lo cotizado, para aquellos trabajadores que habiendo agotado la prestación de desempleo no encuentren trabajo y tengan cargas la miliares.

«Is se toman cuatro años más tarde, a partir de mediados del 77; en la situación de paro tiene una importancia decisiva el fenómeno migratorio: los países de la CEE —salvo Italia— son receptores de mano de obra, que en los últimos años de la crisis ha retornado a sus países de origen, lo que ha disminuido las tasas de desempleo en los países de la CEE al tiempo que ha aumentado en países como España, con fuerte volumen de emigración. En el período 73-79 han regresado a España más de 296.000 emigrantes en emigración asistida, las cifras de retorno reales son, con toda seguridad, mayores.

CUANTOS CONSIGUEN CONTRATARSE.— Dice el ministro que durante el 79 se superaron las mil contrataciones diarias. Durante el pasado año fueron 167.912 las personas que lograron un contrato de trabajo a través del programa de empleo juvenil; 195.770 los trabajadores acogidos al seguro de desempleo que causaron baja porque lograron un puesto de trabajo. Y a todos ellos hay que añadir otros que fueron contratados por programas de ámbito geográfico, por lo que la suma pasa de 370.000 contratados. «Lo que , ocurre —añade— es que este importante volumen de contrataciones no ha sido suficiente para reducir las tasas de desempleo.»

En orden a las medidas de fomento del empleo, la tendencia legislativa se orienta a la ordenación y racionalización de programas de fomento del empleo, tanto los programas nacionales como los de colaboración social, que serian desarrollados por el INEM.

Respecto al tema de las prestaciones de desempleo, ciertamente polémico, se tiende a adecuar la legislación española a las realizaciones legislativas de los países del Occidente europeo, que nos han precedido en la experiencia de cuantificar las prestaciones por desempleo proporcionalmente a la cuantía de las cotizaciones, con una limitación, además, de días de duración máxima de la cobertura, en lo cual, entiendo, se puede llegar a soluciones de justicia, otorgándose una prestación mayor a quien por mayor tiempo de cotización tenga derecho a ello.

En el aspecto cuantitativo si esta Ley se hubiera aplicado ya en todo el año 1980, se hubieran podido destinar, aproximadamente, 50.000 millones más a la inversión.

En todo caso, los aspectos económicos de la Ley están condicionados por las limitaciones presupuestarias.

REFORMA LABORAL: DIALOGAR NO ES NEGOCIAR

P,—¿Es propósito del ministro establecer negociaciones con ias centrales sindicales y las organizaciones empresariales sobre los proyectos de ley que faltan por enviar al Congreso dentro de la reforma laboral?

R.—El Ministerio de Trabajo es y será cada vez más, un cauce de diálogo entre los interlocutores sociales. Por ello, este Departamento estará siempre abierto a sugerencias y a un diálogo positivo sobre todos aquellos temas de su competencia. Sin embargo, conviene precisar que el diálogo puede propiciar la aproximación, pera no es lo mismo que negociación, y, por ello, el Gobierno, empeñado en una profunda tarea de reforma democrática, elaborará sus proyectos de ley conforme a sus propios postulados, los de UCD, aunque tenga en cuenta los de los demás partidos y a las centrales sindicares.

P.—Desde algunos sectores del empresario y de los sindicatos se mantiene la idea de que urge finalizar la reforma laboral para clarificar el sistema de relaciones laborales. ¿Existe el propósito de acelerar la tramitación >¡e los proyectos legislativos pendientes? ¿Se puede ofrecer un calendario?

R.—Creo que el sistema de relaciones laborales en España está bastante clarificado tras la aprobación del Estatuto de los Trabajadores. Sin embargo, es cierto que la Constitución señala otras normas que deben desarrollarse. Entre los proyectos legislativos pendientes de presentar por mi Ministerio están la ley de Conflictos Colectivos, la ley de Huelga, la de Libertad Sindical y la de Emigración, además de la ley de Cooperativas remitida ya a las Cortes, pero cuya discusión aún no se ha iniciada.

De este paquete legislativo, de momento, pienso dar prioridad a la ley General de Emigración y a la de Libertad Sindical.

LEY DE HUELGA: HAY QUE MEDITAR

P.—¿Tiene el Ministerio de Trabajo un anteproyecto definitivo de ley de Huelga? ¿Cuándo se va a enviar at Consejo de Ministros y por qué razones se ha venido retrasando?

R.—Hay en e) Ministerio de Trabajo varios anteproyectos redactados, pero no un texto definitivo. La ley de Huelga es una norma muy conflictiva. Las posiciones ante ella de las diversas centrales sindicales y asociaciones empresariales están muy diferenciadas. Por

otra parte, la ley de Huelga es una ley orgánica cuya aprobación exige mayoría cualificada en el Congreso y en el Senado. Son precisas aún muchas horas de diálogo y de reflexión antes de presentar un proyecto de texto definitivo.

P.—¿Cree el Gobierno que son necesarias unas nuevas elecciones sindicales?

R.—Del propio 1exlo del Estatuto de los Trabajadores se desprende, claramente, que deberán celebrarse nueras elecciones sindicales, puesto que a tenor de lo dispuesta en la disposición transitoria cuarta, los representantes que fueron elegidos conforme al decreto de 6 de diciembre de 1977 —derogado, expresamente, por la disposición final tercera—, mantendrían su mandato hasta la celebración de nuevas elecciones.

A este respecto, como es sabido, las organizaciones sindicales vienen manteniendo reuniones con el objeto de intercambiar puntos de vista y llegar a un acuerdo en cuanto a su celebración. No obstante, y sin prejuzgar el acuerdo a que pueden llegar 1as centrales sindicales y las organizaciones empresariales, creo que es conveniente establecer una cierta ordenación de las primeras elecciones sindicales que se celebran después del Estatuto de los Trabajadores, sin que ello implique necesariamente un decreto de convocatoria por parte del Gobierno como el de diciembre de 1977.

P.—¿Piensa que con unas nuevas elecciones va a variar el panorama sindical?

R.—En una democracia, todas las elecciones —incluidas, por supuesto, las sindicales— ejercen un efecto clarificador. Entiendo que las próximas elecciones van a definir e! panorama sindical con más claridad que fas celebradas en el año 77, en el inicio de la transición política. Por mi parte, y como ministro de Trabajo, deseo que estas elecciones se celebren.

NECESITAMOS ORGANIZACIONES SINDICALES FUERTES

P.—¿Entiende el Gobierno que debe potenciarse a los sindicatos como interlocutores válidos en las relaciones industriales?

R.—Es indudable que unas organizaciones sindicales fuertes son necesarias para eí afianzamiento y desarrollo fíe una democracia industrial avanzada. Son parte de ella y, por tanto, son imprescindibles como interlocutores en las relaciones laborales, tal y como reconoce la propia Constitución.

P.—Eí presidente dei Gobierno anunció el verano pasado en su viaje a Brasil la inmediata agilización del proceso de devolución del patrimonio sindical. ¿Por qué razones se ha retrasado este problema? ¿Existen criterios para realizar este proceso?

R.—El tema de los edificios sindicales es de una tremenda complejidad económica y Jurídica. Se ha hecho ya un gran esfuerzo de clarificación de cada uno de los inmuebles, su origen patrimonial y su situación jurídica actual. También se han dado pasos positivos en la cesión en uso de algunos edificios. En mis conversaciones con las centrales sindicales y con las organizaciones empresariales anuncié el propósito de desbloquear este tema, en e) sentido de seguir avanzando en eí camino iniciado.

P.—¿Qué sindicalismo está necesitando el país en estos momentos?

R.—En estos momentos de afianzamiento y desarrollo de la democracia en España, qua coincide, por otra parle, con una grave cris)* económica, este sindicalismo debe tener, a mi entender, un signo negociador y de responsabilidad como garantía previa a un sindicalismo de solidaridad y participación que abra nuevos caminos para el desarrollo de las relaciones industriales.

 

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