Un 10 por 100 de la población activa, en el extranjero     
 
 Diario 16.    31/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

¿QUE HUBIERA PASADO EN

Un 10 por 100 de la población activa, en el extranjero

MADRID, 31 (D16).—Un 10 por 100 de la población activa española trabaja fuera de su patria. El paro estimado oficialmente en España supera —cifras del segundo trimestre de 1976— el 5 por 100. Gracias a una simple suma puede observarse que el sistema económico español niega el trabajo a más del 15 por 100 de su población activa.

La cifra es menos grave que en realidad, puesto que en el aludido guarismo sólo entran aquellas personas que ya han trabajado alguna vez. Las estimaciones son muy vaporosas en cuanto a aquellos jóvenes que aspiran a un puesto de trabajo.

No es facil averiguar lo que hubiera ocurrido en este país sin la espita de la emigración. ¿Qué pasaría con un nivel de paro superior al 15 por 100, según la hipótesis más optimista, y de un 20 por 100; de acuerdo a los más afinados criterios internacionales para la detención del paro?

La respuesta podría ser al menos tan su gerente como la que dio lugar a dos recientes

best-sellers que se plantearon otra pregunta: ¿Qué hubiera ocurrido si Franco hubiera perdido la guerra?

No es exagerado decir que, sin el sufrido emigrante, difícilmente habría mudado España su tradicional rostro famélico.

El gran éxodo económico español ayudó a los trabajadores que quedaban en sus casas, los cuales pudieron optar a unos sueldos más altos; las familias de los emigrantes pudieron realizar un gasto adicional que estimuló la demanda dentro del país; las remesas enviadas por los trabajadores españoles en el extranjero sirvieron en menor grado que el turismo, pero más eficazmente —hasta 1974— que las inversiones extranjeras para pagar el desarrollo.

Un reciente libro de Ramiro Campos ha cuantificado el comportamiento de las remesas de emigrantes de la siguiente forma:

1. Sus índices de crecimiento son superiores a los de la exportación.

2. En muchos años, las remesas superan a los saldos de la balanza de capital a largo

plazo. A partir de 1961 nunca han sido inferiores al 50 por 100 de aquélla.

3. Sus índices de crecimiento son superiores al de los saldos de la balanza de capital a largo plazo, pese al creciente ritmo de aquéllos. Normalmente los duplican en su ritmo.

4. Si bien son inferiores a´ los ingresos netos por turismo, suponen, con una cierta estabilidad en estos últimos" años, el 30 por 100 de aquéllos.

5. Representan un importante grado de cobertura del creciente déficit de la balanza comercial. Para los últimos años superan el 20 por 100 del desequilibrio comercial.

Efectos económicos y sociales saludables, pero pagados a un precio humano que se puede describir pero no cuantificar. Una de las informaciones de este mismo trabajo deja constancia de las consecuencias más actuales. Las más trágicas precisarían de una historia profunda de los últimos dieciséis años, durante los cuales el fenómeno adoptó, características de epopeya bíblica.

 

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