Problema: La inseguridad     
 
 Diario 16.    31/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Problema: La inseguridad

Los problemas del emigrante español en un pais extranjero son muchos y muy complejos. Así lo expresó a D16 uno de los sacerdotes de la Comisión Epíscopal de Migraciones, José Martín, quien dirige además desde hace años el boletín informativo de dicho orgalismo

"La inseguridad —dice— es e! principal problema de los emigrantes y más aún si son españoles. Inseguridad frente al empleo, a lo que se pueda hacer con ellos en el trabajo y fuera de él. Todos ignoran si podrán o no continuar en estos países, Ellos saben que cuando les acogieron en ellos fue por un interés muy concreto: ya beneficio, lista es la causa fundamental de su miedo."

Si a esto se te suman los problemas de carácter humano, como son la discriminación y, en muchos casos, el racismo, haciéndoles sentirse en más de un caso "indeseables", es comprensible que sueñen con el íretorno, aunque esto sea causa de nuevos y serios problemas.

Cierre de fronteras

Va a finales de 1973 y principios de 1974, uno tras otro, todos los países cierran sus puertas a los trabajadores extranjeros, y, más concretamente, a aquellos que proceden de países de fuera de la Comunidad Económica Europea,

La más tajante es sin duda Alemania, mientras que Francia, Holanda y Suiza siguen permitiendo la entrada a cuentagotas.

Durante el mes de julio pasado, las ofertas de empleo en el extranjero fueron de 1.322. incluidos en esta cifra los escasos procedentes de ultramar. En dicho mes emigraron a Europa 785 españoles, según el informe mensual del Instituto Español de Emigración.

En Francia, de 226.000 entradas en 1973, se ha pasado a 25.000 que, salvo excepciones, llegan desde países de la CEE. Pero las puertas continúan cerradas y con la intención de una reducción más drástica. La situación actual —dice José Martín— dista mucho de la de los años 60. cuando con las máximas facilidades, estos mismos países admitían hasta 300.000 emigrantes.

Por otra parte, tampoco allí se gana como antes. La recesión mundial dejó su huella y hoy —sigue diciendo— viven amenazados por el desempleo y la discriminación de todo orden.

Muchos españoles desconocen las condiciones en las que viven la mayoría de los emigrantes. La endémica precariedad de sus condiciones de vida en cuanto a vivienda, problemas culturales, de enseñanza, de seguridad social en caso de enfermedad, y un largo etcétera. Los acuerdos bilaterales entre España y algunos países de la Comunidad no fueron suficientes. Y, lo más grave, les agobia la vuelta a España y la nueva búsqueda de trabajo en su propio país.

En cuanto a !as cifras de

los que ya volvieron hay para todos los gustos. Mientras unos calculan 70.000, en 1975, y 80.000, en 1976, otros juegan con cantidades mucho más elevadas,

Dificultades

De Suiza se sabe que en el periodo diciembre - junio de 1976, alrededor de 50.000 extranjeros tuvieron que abandonar este país. En Alemania, en menos de dos años la población extranjera se redujo en un 30 por 100, pasando de tres millones a poco menos de dos, "empujándola" hacia fuera, bien con el engaño de "primas", bien con entorpecimientos burocráticos a los residentes con menos de cinco años, según datos de las Misiones de Europa.

La existencia de una auténtica psicosis que domina por doquier obliga a muchos a huir, aunque posean permiso de establecimiento, como en Suiza. En los emigrantes influye decisivamente el cansancio moral, al no verse seguros, y el malestar en el interior de las empresas.

"El problema de los hijos, sobre todo en edad de iniciar estudios —dice José Martín—, supone también una honda preocupación para cualquier emigrante padre de familia, que ve la cierta esperanza y las actuales expectativas en el cambio sociopolítico de España, con la ilusión de un futuro mejor para sus hijos que el que tuvieron para ellos."

 

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