Autor: Bribián, Carlos. 
 En Alemania Federal. 
 Otro golpe a la inmigración  :   
 Los extranjeros sólo podrán emplearse en un solo ramo laboral y con una específica profesión. En caso de quedar parados tendrán que hacer las maletas. 
 Pueblo.    23/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

En Alemania Federal

OTRO GOLPE A LA INMIGRACIÓN

• Los extranjeros sólo podrán emplearse en un solo ramo laboral y con una específica profesión

• En caso de quedar parados tendrán que hacer las maletas

BONN, 23. (De nuestro corresponsal, Carlos BRIBIAN.) — Cuando en las filas de la «legión extranjera» del mundo del trabajo alemán había cierto contento por el anuncio de que «probablemente» se les concederá permiso de trabajo a los muchos miles de jovencitos no alemanes que vinieron al país merced al servicio de «reagrupación familiar», cuando se anuncia igualmente que «es posible» se autorice que mediante el citado servicio puedan venir a residir en la República Federal los hijos menores de quince años de edad de los extranjeros que aquí se ganan el pan suyo de cada día, va el Tribunal Federal de Trabajo (Kassel) y ¡zas!, dicta sentencia que viene a suponer todas las bendiciones legales a la discriminatoria política que desde los altos niveles gubernamentales se tiene puesta en órbita frente a los trabajadores forasteros.

a partir de cero, con muchas menos ilusiones ya, extranjeros en su propio país. Luego, venga a cantar la canción esa de los «derechos humanos, de «la Carta de Helsinki», de los «apartheid», políticos y no políticos, aquí en el país.

Pero es que. además, esa sentencia de Kassel se da de patadas con la famosa «ley para extranjeros-, que entre los pocos párrafos dignos de elogio que contiene expresa en forma de garantía «que los trabajadores extranjeros tienen en la R.F A. los mismos derechos que los nativos».

Cabe consolarse con aquello del acuerdo tomado en principio por la «Comisión Federación-Laender» ministros del Interior y del Trabajo del Gobierno Federal y los Gobiernos regionales), sobre la necesidad de conceder el permiso de trabajo a los cincuenta y tantos mil jovencitos extranjeros llegados al país después del 30 de noviembre de 1974 y merced a la «reagrupación familiar». Digo «en principio» porque tanto este acuerdo como el de que en el futuro puedan incorporarse a sus familias los hijos menores de quince años (es decir, aún en edad escolar) el permiso de estancia es provisional.

Por el momento —en tanto no haya enmienda o revisión a´ lo dictado—, este fallo del Tribunal Federal de Trabajo sentará jurisprudencia y será manejado como si de una ley se tratara, en cuanto la ocasión lo requiera, y oportunidades para ello no van a faltar. Se trata, concretamente, de que el permiso de trabajo a las personas procedentes de naciones no miembros de la C.E.E. queda por tal sentencia limitado a un determinado ramo laboral y hasta concretamente el ejercicio de una específica profesión u oficio.

Es decir, que si la empresa a la que el extranjero de turno pertenece cierra su factoría o simplemente reduce su plantilla y entre los que se quedan en paro está él, por muchas empresas de cualquier especialidad que haya en el país que pretendan sus servicios, el extranjero no solamente se quedará parado, sino que tendrá que hacer el equipaje y volverse al lugar desde el que emigró.

Una auténtica tragedia muchas veces, porque no son pocos los que aquí se habían montado «una segunda vida» sin pensar que un día tendrían que volver

 

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