Autor: Castaño, Federico. 
   División entre los valencianos de Madrid frente a los problemas de sus fallas     
 
 Informaciones.    19/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

División entre los valencianos de Madrid frente a los problemas de sus fallas

MADRID, 16(INFORMACIONES, por Federico Castaño).

Frente al tradicional festejo de las fallas valencianas han nacido en estos últimos años fuertes controversias, protagonizadas la mayoría de las veces por las mismas autoridades y los movimientos ciudadanos existentes. La petición de unas tallas democráticas es tan sólo una señal de que hay algo que no funciona.Quiza las estructuras de estas fiestas no se adecúen a los tiempos y circunstancias presentes.

El origen más que nada crítico de las fallas se ha perdido, en opinión de algunos. Ese espantapájaros sí que lo» valencianos de hace algunos siglos vestían de harapos y trastos viejos para exteriorizar los problemas de sus barrios (una, crítica local) se ha desplazado en estos tiempos a grandes monumentos de gran valor monetario, que si bien poseen también valor artístico no denuncian a veces las raíces de los problemas que tiene, no sólo la ciudad valenciana, sino todo el país.

PERDIDAS DEL CARÁCTER POPULAR

Las dificultades especificas de un barrio como pueden ser la falta de agua, de alumbrado o de pavimento han sido barridas por los grandes monstruos: Cruyff, partidos políticos, destape,etc. ¿Se ha perdido en la realidad el carácter popular de las fiestas? Dos aspectos totalmente contrapuestos de esta cuestión: todos los hoteles a cien kilómetros a la redonda de Valencia tienen completo el cupo.La otra cara de la moneda ocurrió el año pasado. Las fiestas estuvieron "animadas" por los enfrentamientos que protagonizaron los manifestantes y las fuerzas de orden público, ya que los primeros no estaban contentos con el carácter aplicado a las fallas; los segundos, sólo ejecutaban órdenes.

Para el director de la Casa de Valencia, en Madrid, don Guillermo Simón Altuna, estas fiestas son un homenaje del pueblo valenciano a la música, la pólvora y el fuego. En «u opinión, el carácter popular de las fallas no sólo no se ha perdido, sino qué está en auge. Más de un cuarenta por ciento de los cerca de setenta mil valencianos que viven en Madrid (incluidos los castellonenses y alicantinos) se desplazan todos los años para, pasar estos fiestas en su tierra.

Otro aspecto que entra dentro de la vertiente de las criticas que se han hecho a las fallas es la supuesta monotonía de algunos actos tradicionales (ofrendas, paseos, etc.). "Esto han dicho algunos de los consultados, hay que ser muy valenciano para aguantarlo".

En cuanto a las cifras que se manejan este año en las fallas, estas han costado más de cien millones de pesetas. "Con estas fiestas se da de comer todo el año a muchas familias. Escultores, pintores, fontaneros, carpinteros, etc., encuentran una ocupación remunerada casi siempre.Otros, de clase más acomodada, no cobran su trabajo. Quien de verdad parece ser que está detrás de todo, pues, al fin y al cabo es el que financia y da bullicio a las fallas, es el pueblo. Mediante rifas, representaciones teatrales, exposiciones, etc., los vecinos de los barrios que se agrupan dentro de las comisiones falleras, se ocupan de recaudar el dinero. "Hay gente —nos dice el señor Simón Altuna— que se pasa ahorrando durante todo el año dinero, paira derrocharlo en esta semana." Este año se exponen quinientas cincuenta fallas. Los artistas que han trabajado cobrando superan los dos mil.

EMIGRANTES DE NIVEL MEDIO-ALTO

La Casa de Valencia, de la que es presidente el señor Alvarez Ossorio, reúne a unos mil doscientos socios. Fundada unos años antes dé la guerra civil española, su director asegura que sirve de auténtica embajada regional para los valencianos residentes en Madrid.

El emigrante valenciano, según han afirmado miembros de esta Casa regional, es de un nivel medio-alto, "Nosotros no tenemos los problemas de paro, por ejemplo, que encuentran los andaluces. La mayoría venimos a Madrid por razones profesionales."

 

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