Autor: Ortigueira, Guillermo J.. 
 Los parlamentarios encuentran la fórmula para contentar a la mayoría. 
 La polémica "senyera"     
 
 Pueblo.    29/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Los parlamentarios en cuentran la fórmula para contentar a la mayoría

LA POLÉMICA "SENYERA"

VALENCIA. (PUEBLO, por Guillermo J. ORTIGUEIRA.)

Que la senyera» con sus cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, sin la franja azul, presidiera la primera reunión conjunta de los parlamentarios valencianos es algo que necesariamente tenia que despertar a corto o largo plazo polémica. Ayer mismo, el miembro de Alianza Popular Vicente Giner Boira denunciaba este hecho corno algo inadmisible, añadiendo: «Ya lo pronostiqué.»

El tema de la «senyera» valenciana, tan vinculado a la supuesta catalanización del País Valenciano, trae tensiones interminables a uno y otro bandos. En tanto que unos afirman que la auténtica bandera de Valencia es la que tiene sus cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, otros insisten en una enseña rematada con la franja azul, que la distingue del resto de la provincia. El tema, de profunda raíz histórica, en el que las dos partes defienden argumentos, no acaba, y surgen a menudo las suspicacias de uno y otro bandos.

Los parlamentarios valencianos, provocadores —¿involuntarios?— de la situación, piensan poner solución al tema, al menos en lo que se refiere a futuras reuniones. Dado que tos sesiones parlamentarías se llevarán en cada ocasión en distintos puntos del País Valenciano, presidirá en cada caso la «senyera» que corresponda, es decir, si la sesión parlamentaria se realiza en Castellón, figurará la bandera de franjas rotas con barras amarillas junto a la de la ciudad castellonense que la corresponde, para distinguirla, la franja verde; si el plenario se reuniese en Valencia la senyera» de las cuatro barras rojas sobre las amarillas figuraría al lado de la de la ciudad, a la que corresponde en este caso, además, la franja azul, y asi sucesivamente. La medida nos parece honesta aunque estamos seguros, la polémica tampoco concluirá de esta forma.

 

< Volver