Comenzó en Madrid la cumbre eurocomunista     
 
 Ya.    03/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

3-III-77

COMENZÓ EN MADRID LA CUMBRE EUROCOMUNISTA

Georges Marcháis y Enrico Berlinguer llegaron ayer a la capital española • La reunión es expresión de

solidaridad y apoyo del PCI y PCF a los comunistas españoles • "No se trata de presionar a los Tribunales

en ningún sentido" (Santiago Carrillo) • "España está desembarazada del franquismo, pero queda por

construir la democracia" (Marcháis) • "La fe en una España democrática, punto importante para la

construcción de una nueva Europa", según Berlinguer

Comenzó ayer en Madrid, a primeras horas de la tarde, la "cumbre eurocomunista", encuentro entre los

dirigentes de los partidos comunistas de España, Francia e Italia, que constituye un acto de afirmación y

apoyo del comunismo europeo al Partido Comunista de España.

"Estoy contento de encontrarme bajo el cielo español con mi amigo Santiago Carrillo. Es la primera vez

que me puedo encontrar en Madrid públicamente con el secretario general del PCE, de ese partido que ha

hecho tantos sacrificios por la libertad en España", dijo Georges Marcháis, secretario general del Partido

Comunista francés, a su llegada a la capital de España, a las nueve cuarenta horas de ayer. "Se ha dicho

continuó Marcháis que esto es un encuentro histórico, y evidentemente hoy muchos encuentros son

históricos, pero éste constituye efectivamente un acontecimiento de muchísima importancia para España,

para nuestros partidos y sin ninguna duda por las decisiones que tendremos que tomar en conjunto. Tengo

en mi cartera unos papeles para un mitin publico, que desearía que el Gobierno español autorizase. Sería

un gran éxito y nos permitiría a los tres decir lo que tenemos que decir "sobre la situación en nuestros

países y sobre ciertos aspectos de la situación internacional. En todo caso, tengo una declaración

preliminar para una conferencia de prensa. Deseo que el Gobierno español nos permita esta expresión

pública, porque es España y ahora creo que puedo decir que desembarazada del franquismo, aunque

queda por construir la democracia."

Marcháis afirmó a continuación que su intención no es injerirse en asuntos españoles, pero queda

excluido el poder hablar de una verdadera vuelta a la democracia sin la legalización del PCE. "Esto —

dijo—justifica esencialmente la reunión que vamos a tener; traemos con nosotros la solidaridad a nuestro

partido hermano; pedimos su retorno a la legalidad porque es justo. Por otro lado, no veo cómo España

podría avanzar en la vía del progreso social, de la democracia y de la independencia sin el partido que

representa la opinión de los trabajadores de este país."

Llegada de Berlinguer

A las 12,5 horas llegaría Enrico Berlinguer, secretario general del Partido Comunista Italiano, y declararía

poco después que la fe en una España democrática es un punto importante para la construcción de una

nueva Europa. En torno a la común línea de los tres partidos, Berlinguer expresó su convencimiento de

que los puntos de vista son muy convergentes y este encuentro contribuirá sobremanera a profundizarlos

aún más. Preguntado por una posible ayuda del PCI al PCE, contestó que su partido sólo puede ayudar

con su solidaridad y amistad no sólo con el PCE, sino con todo el pueblo español.

"No se trata de presionar a los tribunales" (S. Carrillo)

Santiago Carrillo, secretario general del Partido Comunista de España, acudió con otros dirigentes

comunistas españoles a recibir a ambos dirigentes europeos. Nada más bajar de en estrenado ayer

Cadillac, regalo de Ceausescu, de 1948, matrícula O2J42B, poco después de las nueve de la mañana, nos

manifestó que la reunión tripartita no se trata en realidad de ninguna cumbre, sino de un encuentro de los

tres secretarios generales para examinar problemas comunes. "Encontramos el apoyo esencialmente en el

pueblo de este país, no fuera", dijo Carrillo, para insistir después en la necesidad de su legalización si es

que de veras vamos hacia Europa. El secretario general del PCE considera que no hay sospecha de

ilegalidad en sus estatutos, cuya modificación fue decidida en Roma. Preguntado sobre la ausencia de

otros diligentes comunistas europeos, Carrillo respondió afirmando en creencia de que si así se hubiese

hecho, el Gobierno no hubiese autorizado una reunión internacional de ese tipo. "Vamos a discutir —

señaló— sobre los problemas de la libertad. Esta reunión es un encuentro como muchos en estos años,

sólo que hoy es en Madrid; eso es lo que tiene de extraordinario."

Más tarde, cuando volvió a Barajas a recibir al secretario general del PCI, Santiago Carrillo afirmó que la

única declaración que tenía que hacer en relación con el editorial de un diario madrileño era que con esta

reunión no se trata de presionar a los tribunales en ningún sentido. Expresó su confianza y respeto

profundo por la independencia de los tribunales y declaró que sería incomprensible que no les legalizasen.

¿Por qué pensar—finalizó—que el Tribunal Supremo ha de tomar una resolución negativa al respecto?

Yo no me he planteado siquiera ese problema".

Cerca de trescientos periodistas estuvieron presentes en las llegadas de los secretarios genérales del PCF y

PCI, que fueron abordados materialmente a la salida de las dependencias de la aduana, a pesar de la fuerte

oposición del servicio de orden del PCE y de la Policía allí presente.

Berlinguer

Enrico Berlinguer, cincuenta y cinco años, descendiente de una aristocrática familia sarda, se inscribió en

el PCI antes de la caída de Mussolini. En las reuniones internacionales de partidos comunistas, en los

años 60, sus enfrentamientos con los soviéticos fueron resonantes. En 1969, como vicesecretario general

del PCI y jefe de la delegación italiana, se negó a firmar el comunicado final de la Conferencia

Internacional del Partido Comunista. Desde 1972 es secretario general del PCI, el Partido Comunista más

numeroso de Occidente (más de 700.000 afiliados). El 11 de septiembre de 1973 lanza la propuesta de un

compromiso histórico con la Democracia Cristiana, a raíz del golpe militar chileno. Hace un año, en

febrero de 1976, Berlinguer participa en el XXV Congreso del Partido Comunista de la URSS y reitera la

vocación autónoma del PCI. Es un hombre sobrio, sereno, tenaz y reservado, por lo que le llaman el

sordomudo.

Marcháis

En contraste con Berlinguer, George Marcháis secretario general del PCE—proviene de la clase obrera, y

él mismo es un obrero especializado en la metalurgia. Ingresó en el PCE en 1947, pero no ocupó cargos

importantes dentro del Partido hasta 1956, año en que fue adscrito al Comité Central. Desde 1968 estaba

considerado como el número dos del PCE. En los sucesos de mayo de ese año, Marcháis atacó duramente

a los "falsos revolucionarios". En febrero de 1970 es elegido secretario general, como sucesor de Waldeck

Rochet, siendo reelegido el 8 de febrero del pasado año. Marcháis ha propuesto la sustitución de la

"dictadura del proletariado" por la idea de "poder del pueblo" y ha condenado recientemente la represión

política en la URSS.

Carrillo

Santiago Carrillo, secretario general del PCE, hijo de un obrero metalúrgico, nació en Gijón el 18 de

enero de 1915. Estudió en el grupo escolar Cervantes, de Madrid, y más tarde en Asturias. Durante la II

República fue el líder de las Juventudes Socialistas Unificadas, que aglutinaban a las juventudes del

PSOE y del PCE. En la guerra civil desempeñó un cometido en Orden Público en Madrid. Se le acusa de

estar implicado en los asesinatos de Paracuellos del Jarama, aunque él ha negado reiteradamente su

culpabilidad. Tras la guerra vivió un largo exilio en Francia. Casado con Carmen Meriendes, tiene tres

hijos. El actual líder del PCE sigue la línea independiente y eurocomunista. Recientemente se le otorgó

carnet y pasaporte español. "El pluripartidismo y la democracia—declaró en septiembre pasado a la

revista "Mundo"—son indispensables para que exista realmente un control de, la sociedad sobre el

Estado."

 

< Volver