Autor: Maestro Martínez, Ángel. 
   El eurocomunismo y la dictadura de los medios informativos     
 
 El Alcázar.    20/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

EL EUROCOMUNISMO Y LA DICTADURA DE LOS MEDIOS INFORMATIVOS

La presente dictadura de los medios informativos cada vez más infiltrados e influenciados por el

marxismo, va consiguiendo paulatinamente sus objetivos. Convencer de que en efecto el

eurocomunismo es algo nuevo original e inédito que se aparta de los clásicos cánones de

Moscú.

Este gigantesco y colosal lavado de cerebro de proporciones nunca vistas, ha logrado que los

comunistas con su innegable maestría en el manejo de la opinión pública consiga dar la vuelta

a los argumentos esgrimidos por sus oponentes, y a modo de «Boomerang» se vuelva contra

los mismos. Tal es el efecto del famoso «Oro de Moscú» que ha llegado a convertirse en tópico

de tal tamaño, que no sólo la masa no cree en su existencia, sino que recientemente hemos

podido ver como los voceadores de «Mundo Obrero» lo esgrimían públicamente como

argumento sarcástico al pregonar su mercancía; y claro que existe dicho oro, pues

personalidades de mucha más talla que esos elementos de base del partido, y en vanguardia

del internacionalismo proletario, como Zagladin en su obra publicada oficialmente en nombre

del Partido Comunista de la Unión Soviética, dice que la esencia del internacionalismo consiste

en el apoyo de la lucha revolucionaria «a través de la propaganda, de la simpatía, o

materialmente... en todos los países sin excepción».

Asimismo uno de los hombres que más conocen de los bastidores de la política mundial, y

máximo especialista en la guerra subversiva como es Robert Moss, al que sería tema, afirma

como ¡a URSS ha facilitado 1.500 millones de pesetas de pesetas para financiar al Partido

Comunista de España, como han hecho persistentes ofertas al P.S.O.E. y ha enviado a este

medios que se estiman en unos 400 millones de pesetas. «Líderes del referido partido han

desfilado por Moscú y han sido recibidos con todos los honores, es significativo que el P.S.O.E.

haya apoyado la retirada de Marruecos del Sahara Occidental para refrendar y ayudar al frente

polisario».

El mismo día en que se reunían en Madrid Carrillo, Berlinguer y Marcháis, era expulsado de

España el agente del KGB Yuri Pirovarov, y es un hecho cierto como uno de los más discutidos

miembros de la misión soviética en España, Victor Filipov tiene antecedentes de espionaje en

la República Argentina. Mientras tanto la plantilla de la Delegación Comercial soviética ha sido

incrementada de 18 individuos a 50, y según Moss 15 de ellos son identificados como

miembros del KGB.

El corresponsal de la Agencia Tass en Madrid Anatoli Krasikov también está identificado como

hombre del KGB, y abundando en el mismo tema es significativo que el incremento de las

actividades terroristas del Mpaiac canario coincida con la visita a Canarias de un hombre del

Departamento de Ponomarev como es Vladimir Pertsov.

Está demostrado que el KGB a través de organismos satélites como es la Dirección General de

Inteligencia cubana financia y apoya al IRA irlandés, y estableciendo las premisas de un fácil

silogismo. ¿Es que el IRA no ha apoyado de forma sustancial a la ETA vasca?

Esta colosal dictadura de los medios informativos hace que el fenómeno del «eurocomunismo»

haya calado profundamente en la opinión pública occidental, como algo distinto de los

regímenes de mis allá del telón de acero, como una modalidad que tuviese nada que ver con la

dictadura férrea e implacable de dicho sistema, sino que presenta la imagen de un socialismo

con rostro más humano. Nunca podría imaginar Franc Barbieri, inventor de la palabra, el éxito

de la misma.

En una documentada conferencia del conde Hans Huyn, sobre «Eurocomunismo y Frente

Popular» cita las reveladoras palabras del profesor soviético Mijail Wosiensko sobre como «El

criterio difundido en Occidente de que el «eurocomunismo» es casi una especie de

socialdemocracia, no más que un devoto deseo en puro caldo de cultivo... Berlinguer

caracteriza el socialismo en la URSS como una «gran victoria» que «abre un camino

completamente nuevo no sólo a los pueblos de la Unión Soviética, sino a toda la humanidad».

Brevemente: no existe el menor indicio de «insurrección» del «eurocomunismo» contra el

socialismo real. En consecuencia son también completamente infundadas las especulaciones

occidentales en el sentido de que el PC de la URSS no desea que los «eurocomunistas»

lleguen al poder en sus países. Esa ingenua imputación evidencia un desconocimiento casi

divertido de la estrategia política del movimiento comunista. Por tanto, ¿se trata sólo de táctica?

El concepto «táctica» no tiene sentido peyorativo alguno en el marxismo - leninismo. Los

«eurocomunistas» son comunistas. No lo disimulan, dicen francamente que persiguen objetivos

comunistas en sus países».

Desde hace mucho tiempo vengo insistiendo reiteradamente como la política subversiva

soviética no está exclusivamente dirigida por el gigantesco KGB, y su satélite el GRU, sino por

el Departamento Internacional del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética.

La dictadura de los medios informativos hace que no se resalte lo suficiente el papel de Boris

Ponomarev dirigente de dicho Departamento de quien dependen los Partidos Comunistas del

mundo entero no afianzados en el poder. Ponomarev es quien asigna cometidos al KGB, al

GRU y a la otra organización subversiva importante del Estado Soviético, denominados

Departamento Internacional de! Consejo Central de la Unión General de los Sindicatos

(CCUGS) Como quiera que los gobiernos y, hasta cierto punto, la opinión pública de las

naciones del Occidente europeo, están alertados acerca de los peligros derivados de la

presencia de las redes de la KGB y GRU en sus países, la recluta de agentes soviéticos la lleva

a cabo, en la mayoría de los casos, directamente al Departamento Internacional del Comité

Central en el seno de los partidos comunistas nacionales.

La infiltración en el socialismo, y de esto podemos hablar bien claro al hablar del socialismo

español, es un hecho; las palabras del profesor Afanasiev, miembro del Comité Central del

Partido son reveladoras: «Está dentro de la táctica del Partido Comunista el engañar y envolver

a fuerzas socialdemócratas del movimiento obrero y a otros elementos burgueses, siguiendo

una estrategia que conduzca de este modo a la victoria del comunismo».

No sólo en España —aunque aquí especialmente— sino en Europa las fuerzas socialistas más

opuestas al marxismo - leninismo son desplazadas. Kresky, el canciller austriaco, es un

ejemplo revelador cuando dice, «debemos dejar atrás la economía de mercado», y que decir

del Partido Laborista británico alarmado ya en su propio seno ante posturas como la del

ministro Benn, —partido que en 1976 invitó a visitar oficialmente Gran Bretaña nada menos que

a Ponomarev.

Siguiendo con las palabras del conde Hans Huyn hace exactamente cuarenta años —en julio

de 1937— un socialista izquierdista alemán pronunció en París un discurso con el título «Un

año de guerra y revolución en España» Dijo textualmente una tormenta clarificadora ha

limpiado claustros e iglesias... el apoyo de los rusos para destruir a Franco ha sido un hecho

extraordinariamente progresivo... Para salvar las conquistas de la revolución hace falta una

agrupación en el marco de la unidad de acción de todas las fuerzas conscientemente

socialistas en los campos socialistas, comunistas, anarquista e independiente, formando una

alianza defensiva v ofensiva». El texto de este discurso puede leerse en el archivo del «Instituto

Internacional de Historia Social» en Amsterdarn. El autor estuvo presente en el lado rojo

durante la guerra civil española. Se llama Willy Brandt, y hoy es jefe de la Internacional

Socialista.

El dominio de los medios informativos occidentales, de los pretendidos imparciales, como es un

buen ejemplo «Le Monde» constituye un éxito cuyos resultados han sido infinitamente mayores

que los que habían conseguido con una prensa descaradamente marxista que asustaría a la

burguesía. ¿Es que no es evidente que la influencia de dos importantes rotativos madrileños

uno de la mañana y otro de la tarde es infinitamente mayor sobre la masa neutra y amorfa que

la podía ofrecer «Mundo Obrero» o «El Socialista»?

Este es el gran mal de las fuerzas contrarrevolucionarias europeas, y muy particularmente

españolas, la falta de flexibilidad, la escasez de imaginación que permita enfrentarse a un

enemigo flexible y acomodaticio, al que sin embargo se comete el error de hacerle frente con

declaraciones altisonantes, aunque a veces sean hermosas y poéticas, pero con una estrategia

rígida y poco flexible que hace que la defensa de la libertad y del humanismo cristiano, tal es el

caso de nuestra España, se bata en progresiva y continua retirada.

Ángel MAESTRO MARTINEZ

 

< Volver