Autor: Arancibia, Mercedes. 
   El revés al Estatuto despertó escasa crispación en Valencia     
 
 Diario 16.    13/03/1982.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

NACIONAL

13-marzo-82/Diario 16

El rechazo parlamentario al Estatuto del Reino de Valencia no ha provocado el ambiente de crispación que cabía esperarse en la calle valenciana, a tenor de lo que ha ocurrido en anteriores ocasiones, cuando se han tocado temas que afectan a los «sentimientos» valencianos.

El revés al Estatuto despertó escasa crispación en Valencia

• En las trastiendas políticas se interpreta como una posible maniobra de desprestigio de Calvo-Sotelo

Valencia:

Mercedes ARANCIBIA,corresponsal

SALVO una primera concentración ante el palacio de la Generalitat, sede del Consell, la misma noche de la votación, donde se prodigaron insultos a la izquierda (que de tan acostumbrada ya los recibe casi sin inmutarse) y un encierro de treinta y dos personas en huelga de hambre durante veinticuatro horas en el mismo lugar, puede hablarse de absoluta serenidad por parte de los ciudadanos, y de propósito de reflexión en lo que -respecta a los dirigentes políticos.

Se han producido, eso sí, llamadas anónimas a algunos medios informativos. La Policía Nacional ha estado presente en la puerta de las sedes de los partidos, manteniendo una discreta vigilancia y, durante las primeras veinticuatro horas, el tema ha sido conversación obligada en todos los corrillos de la ciudad.

El voto de Abril

El misterio del «voto perdido» de Fernando Abril ha sido desvelado a DIARIO 16 por el diputado Muñoz Feirats, de quien, al parecer, se esperaba que votara en nombre del ausente: «Está absolutamente prohibido votar en lugar de otra persona. Figúrate las cosas que podría decirme la oposición.»

«Pero yo creo que en un tema tan serio como éste, distraerse en pequeñas anécdotas y sacar consecuencias de ellas, es ridículo si no malintencionado. Me parece un intento de sacar punta a un lápiz que ya la tiene demasiado afilada.»

Sin embargo, estamos en condiciones de afirmar que, aunque Muñoz Peirats se hubiera decidido a hacer una cosa prohibida, no habría podido llevarla a cabo, porque Abril Martorell dejó la llave de su escaño sin conectar.

Este extremo no sorprende en absoluto a otros parlamentarios centristas, que han asegurado a DIARIO 16 que es completamente normal, porque todo el mundo sabe que Abril no vota casi nunca. Siempre se le olvida o está fuera».

Negociación

Pero mientras la calle se mantiene tranquila, e incluso no ha respondido a la llamada efectuada por la asociación derechista Valencia ,2000 y recogida por varios medios de comunicación, de colgar banderas en el balcón (y las pocas que se ven pueden, fácilmente, confundirse con la ornamentación prefallera que empieza a aparecer en la ciudad), en las sedes políticas hay nervios y se empieza a vivir la cuenta atrás del mes que hay por delante para volver a presentar el proyecto en el Pleno del Congreso.

Dos ruedas de prensa, del PSOE y la UCD, y un acto público de confrontación, todos ellos consecutivos, se celebraron en la noche del miércoles.

Joan Lerma, secretario general de los socialistas valencianos, aseguró que está dispuesto a acudir a cualquier tipo de negociación, «pero tiene que ser la UCD quien lo plantee, porque ellos han roto el consenso».

Habló de disgusto por la vuelta del Estatuto a Comisión, dijo que los socialistas no tienen nada que festejar porque no es la victoria de nadie, sino la derrota de todos, y desautorizó públicamente al alcalde socialista de Picasent Julián Crespo, que por la mañana había ordenado la retirada de las señeras valencianas que ios vecinos habían sacado a los balcones.

En serio

Fernando Abril, por su parte, habló de la necesidad a partir de ahora «de hablar de política en serio», asegurando que en la Comisión Constitucional se van a clarificar una serie de puntos y «lo que ahora nos separa desaparecerá rápidamente».

Momentos después parlamentarios de ambos partidos se sentaban juntos en el escenario del teatro Talía, acudiendo a la convocatoria improvisada por Valencia 2000 para reiterar, pese a la voluntad negociadora manifiesta, que ni unos ni otros están dispuestos a abdicar de sus posturas en los temas sentimentales.

«Pido paciencia a vuestros doloridos corazones», dijo el senador Manuel Broseta dirigiéndose a los enardecidos «valen-cianistas» que acudieron al local con pancartas y banderas.

Palabras que Abril apuntaló con un «los sentimientos son innegociables». El socialista Guardiola pidió «reflexionar con la cabeza y no con el corazón», y se mantuvo firme en su postura de que ha existido un pacto estatutario, firmado en Benicasim y roto posteriormente por el partido del Gobierno.

Maniobra

Pero todo esto; como el encierro protagonizado por 32 personas desde la mañana del miércoles en la sede del Consell, que ya han acusado a todos los diputados de traición y han pedido la disolución de las Cortes, son declaraciones para la galería.

En las trastiendas políticas empieza a comentarse al oído la posibilidad de que el Estatuto valenciano no haya sido más que «un motivo entre otros», que esconde toda una maniobra de desprestigio del propio presidente del Gobierno.

Varios diarios valencianos apuntaban en sus primeras páginas a la «maniobra política» que esconden las escaramuzas de los últimos días, y algunos, como el director de «piano de Valencia», señalan directamente hacia un protagonista: Fernando Abril, que ha hecho ofertas electorales a varios empresarios valencianos para que apoyen sus propuesta de Estatuto.

Harakiri

Parlamentarios centristas que prefieren ocultar su nombre han confirmado a DIARIO 16 esta impresión:

«La situación está muy mal, porque esto es la ´guerra santa´. Abril tiene la intención, que no oculta, de llevamos a un callejón sin salida. Y esto no va contra Valencia, sino contra el Gobierno, porque quiere las elecciones ya. Si seguimos as!, dentro de poco en Valencia habrá que salir a la calle con escolta policial.»

Para estos diputados «los cuatro o cinco votos que faltaron no significan nada. Porque el Estatuto, o se hace pactado, o no conduce a ningún sitio».

Y señalan a los medios de comunicación como responsables en grado de colaboración: «Es un tema que nos coge a los valencianos en medio, pero podría ser cualquier otro. Abril piensa que, o él, o el diluvio. Y la prensa parece no darse cuenta y le está ayudando.»

Medios centristas y socialistas consultados por DIARIO 16 hacían una apreciación unánime: «UCD ha de cambiar de estrategia y de negociaciones si no quiere asistir a un harakiri público del Gobierno cuando vuelva a tratarse el Estatuto valenciano en el Congreso.»

 

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