Comieinza la «cumbre» eurocomunista. 
 Marchais y Berlinguer en Madrid     
 
 Informaciones.    02/03/1977.  Página: 1-34. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

COMIENZA LA «CUMBRE» EUROCOMUNISTA

Marchais y Berlinguer, en Madrid

DON SANTIAGO CARRILLO, «NO HA HABIDO OBSTACULOS POR PARTE DEL GOBIERNO

ESPAÑOL»

MADRID, 2 (INFORMACIONES).

SIENTO emoción porque antes eran ellos los que me esperaban en París o en Roma y esta es la primera

vez, que yo puedo hacerlo en Madrid», ha declarado don Santiago Carrillo, secretario general del Partido

Comunista de España, mientras aguardaba en Barajas la llegada de sus colegas señores Marcháis, de

Francia, y Berlinguer, de Italia, «Este encuentro ha dicho, por su parte, el secretario general del P.C.F.,

señor Marcháis, en el aeropuerto madrileño— es de gran importancia para España y para nuestros

partidos.» A primera hora de la tarde comienza en un lujoso hotel de la capital la «cumbre» tripartita del

«erocomunismo», que es la noticia del día en Europa del Este y del Oeste

«Cumbre» eurocomunista en Madrid

A las diez de la mañana llegaba a Barajas el secretario general del Partido Comunista Francés, Georges

Marcháis. En la zona de salidas internacionales del aeropuerto le esperaba el secretario general del

Partido Comunista de España, don Santiago Carrillo, que hoy estrenaba su «Cadillac» blindado, matrícula

O-2142-B, regalo de Ceausescu, acompañado de los miembros de la Ejecutiva, don Simón Sánchez

Montero, don Jaime Ballesteros, don Manuel Azcárate y otros dirigentes comunistas.

Más de un centenar de periodistas y reporteros gráficos, nacionales como extranjeros, esperaban la

llegada del dirigente comunista francés. Su aparición en la zona de salidas internacionales ha motivado

una avalanda sobre su persona por parte de numerosos periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión.

Los señores Carrillo y Marcháis se han abrazado y se han besado. A duras penas, entre un cordón

formado por militantes del Partido Comunista de España, han conseguido salir al exterior y subir al

automóvil, camino de un hotel de Madrid.

Don Santiago Carrillo ha marchado también en su automóvil hacia Madrid, aunque poco después

regresaba de nuevo al aeropuerto de Barajas para recibir a Enrico Berlinguer, secretario general del

Partido Comunista Italiano. El señor Berlinguer, que no ha hecho declaraciones en Barajas, ha sido

recibido con el mismo «ceremonial».

DECLARACIONES .DE MARCHAIS

El señor Marchais, ya en la calle, rodeado de numerosos periodistas, y antes de montar en el automóvil,

ha hecho unas breves declaraciones, en las que manifestó su gran alegría por estar en España y

encontrarse bajo el sol español con su amigo don Santiago Carrillo.

«Estoy contento —ha dicho Marcháis de encontrarme bajo el cielo español con mi amigo Santiago

Carrillo. Es la primera vez que puedo encontrar públicamente al secretarlo general del Partido Comunista

de España, partido que ha sufrido tantos sacrificios por la libertad en España.

Tengo una gran alegría y emoción de encontrarme entre vosotros. Se ha dicho que esto es un encuentro

histórico, y, efectivamente, hay muchos encuentros que se dicen históricos, pero éste constituye realmente

un encuentro de gran importancia para España, para nuestros partidos y, sin ninguna duda, por las

decisiones que tendremos que tomar en conjunto.

El deseo que formulo aquí ahora es que podamos expresarlos publicamente. Traigo papeles para un mitin

público; desearía que el Gobierno español autorizara este mitin, y estoy seguro que será un gran éxito y

nos permitirá a los tres decir lo que tenemos que decir sobre la situación en nuestros países y sobre ciertos

aspectos de la situación internacional. En todo caso, yo traigo una declaración preliminar para utilizar en

una conferencia de Prensa.»

DECLARACIONES DE CARRILLO

Don Santiago Carrillo ha dicho, mientras esperaba la llegada de su camarada francés: «Siento emoción,

ya que antes eran ellos los que me esperaban en París o en Roma y ésta es la primera vez que yo puedo

hacerlo en Madrid.»

Ha revelado que iban a hablar sobre el problema de la libertad, y ha asegurado que no hay divergencias

entre ellos tres, ni entre Berlinguer y Marcháis. Ha dicho también que si Francia e Italia están en el

Mercado Común no veía por qué no íbamos a entrar nosotros.

Ha aclarado que hay una autorización y que la autorización oficial es para la reunión, pero no para un

cóctel que tenían intención de hacer.

A una pregunta de por qué no habían venido también los otros secretarios de partidos comunistas, como

los señores Cunhal o Ceaucescu, ha manifestado que en este caso no pensaba que el Gobierno español

hubiese autorizado esa reunión ampliada, y que no había encontrado ninguna resistencia por parte del

Gobierno español para hacer esta reunión. «Si la ha habido —ha indicado—. ha sido imperceptible.»

 

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