En un hotel madrileño. 
 Se inició la cumbre eurocomunista  :   
 Escueto comunicado al final de la primera reunión. Hoy, rueda de Prensa con la asistencia de los tres lideres comunistas. 
 Arriba.    03/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

En un hotel madrileño

SE INICIO LA CUMBRE EUROCOMU0NISTA

Escueto comunicado al final de la primera reunión

Hoy, rueda de Prensa con la asistencia de los tres líderes comunistas

MADRID. (De nuestra Redacción.)— Poco antes de las nueve de la noche, Santiago Carrillo, secretario

general del Partido Comunista Español; Georges Marcháis, del Partido Comunista Francés, y Enrique

Berlinguer, del Partido Comunista Italiano, finalizaban su primera reunión, que había comenzado poco

después de las tres de la tarde. Comenzaba así lo que se ha denominado «cumbre eurocomunista», aunque

para algunos miembros del PC esta reunión no se puede catalogar como de «cumbre», puesto que no se

van a tratar aspectos particularísimos de la política a seguir por los partidos comunistas europeos, sino

que la entrevista entre los líderes más destacados del Partido Comunista de los tres países tiene como base

apoyar al PCE.

Más de trescientos periodistas —la mitad extranjeros— están acreditados para seguir paso a paso los

movimientos de los tres líderes comunistas, aunque solamente podrán asistir —si es que se autoriza— a la

rueda de Prensa que hoy tendrá lugar, a las doce del mediodía, cuatro personas.

Poco después de las nueve de la noche —tras descansar unos momentos en sus respectivas habitaciones—

, Marcháis, Berlinguer y Carrillo se sentaron a la mesa con «representantes de algunos partidos de la

oposición democrática española».

Llegada a Madrid

Aunque las reuniones de la «cumbre eurocomunista» comenzaron a las tres media de la tarde, desde las

nueve y media de la mañana de ayer, en que se concentraron en el aeropuerto de Madrid-arajas, los

líderes más destacados del PCE, para recibir al primero de los invitados. Georges Marcháis abrazó

efusivamente a Santiago Carrillo, y declaró que se encontraba muy contento de estar en España junto con

su amigo Santiago Carrillo. «El deseo que formulo es que podamos expresarnos públicamente.»

A las doce de la mañana aterrizaba en el aeropuerto de Barajas el líder italiano, Enrique Berlinguer, quien

también era esperado por el señor Carrillo, así como miembros destacados de la ejecutiva del partido. «La

fe en una España democrática —dijo— es un punto muy importante para la construcción de una nueva

España.» Preguntado sobre la posible ayuda que el PCI puede proporcionar el PCE, el señor Berlinguer

dijo: «Nuestra solidaridad y amistad no sólo se refiere al Partido Comunista de España, sino también a

todo el pueblo español. Por lo que se refiere a ayudas, no hay nada especial por el momento..

«Trataremos sobre la libertad»

Mientras el señor Carrillo esperaba a los periodistas hizo algunas declaraciones, en las que puso de

manifiesto que durante las reuniones se tratarán problemas relativos a los tres partidos comunistas y

sobre la libertad, tema sobre el que es posible que emitan, al final de las conversaciones, un comunicado

conjunto.

Respecto a la legalización del PC antes de las elecciones, el señor Carrillo manifestó que confiaba en que

obtendrían la legalización.

Sólo un comunicado

Al finalizar la primera reunión —hacia las siete y media de la tarde—, Manuel Azcárate, miembro de la

ejecutiva del PC, difundió un comunicado a los periodistas, en el que se hacía mención a lo tratado

durante la primera conversación.

Lo más destacado de este comunicado es la intervención del señor Carrillo, quien agradeció a los dos

líderes comunistas la presencia en las reuniones, aunque los problemas de la política española deben

resolverlos las fuerzas políticas españolas.

«Contrariamente a muchos comentarios —continúa el comunicado—, a esta reunión llega cada partido

para intercambiar opiniones sobre problemas que le son comunes en el marco de la solidaridad y las

relaciones fraternales, así como de la unidad en la lucha por una causa común.»

«Una verdadera democracia —prosiguió el señor Azcárate— no es posible sin la presencia legal del

Partido Comunista. De cara a las elecciones, el PC ha sido el primero en presentar sus candidatos en todo

el país para el Congreso, siendo favorable a unas candidaturas de frente democrático para el Senado, en

base al sistema mayoritario que se va a seguir para esta segunda Cámara.»

Finalmente, el señor Azcárate facilitó algunos datos importantes sobre el PC, diciendo que hasta ahora ha

distribuido 150.000 carnés, y que el órgano de difusión «Mundo Obrero» ha alcanzado una tirada de

160.000 ejemplares.

Cena ofrecida por el PCE

Unas veinte personas asistieron a la cena ofrecida por el Comité Ejecutivo del Partido Comunista de

España, con motivo de la estancia en Madrid de los señores Berlinguer y Marcháis, secretarios generales

de los Partidos Comunistas de Italia y Francia, respectivamente.

De los representantes de los partidos políticos de la oposición, asistieron los señores Tierno Galván, del

PSP; Yáñez, secretario de Relaciones Internacionales del PSOE, y Fernández Ordóñez, presidente del

PSD, integrado en el Centro Democrático.

Al comienzo de la cena hicieron acto de presencia en el hotel y saludaron a los reunidos los señores

Areilza, del Partido Popular, y Ruiz-Giménez, de Izquierda Democrática. Ambos dialogaron durante

media hora con los asistentes al encuentro.

Santiago Carrillo, secretario general del PCE, estaba acompañado de su mujer, Carmen Menéndez, y de

su hijo mayor, Santiago. Por parte francesa e italiana asistieron, junto a Berlinguer y Marcháis, los

miembros de sus respectivas delegaciones.

Después de saludar a los asistentes y abandonar el hotel, el señor Ruiz-Giménez manifestó a los

periodistas que la reunión de los dirigentes comunistas le parecía un hecho importante, y que cabe

interpretar en el sentido de que «caminamos hacia la libertad».

En ningún momento se permitió a los periodistas entrar en el salón del hotel donde se desarrolla la

«cumbre».

 

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