Autor: ;Martínez, Francisco. 
 Ayer concluyó la "cumbre" eurocomunista. 
 Antes del final, rueda de prensa con varios cientos de periodistas     
 
 Pueblo.    04/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Ayer concluyó la "cumbre" eurocomunista

ANTES DEL FINAL, RUEDA DE PRENSA CON VARIOS CIENTOS DE PERIODISTAS

* "Aunque trabajosamente, España evoluciona hacia la democracia" (CARRILLO)

* "Nuestros países están en crisis y es necesario introducir reformas" (MARCHAIS)

* "En la U. R. S. S. existen rasgos autoritarios, que contradicen los ideales del socialismo"

(BERLINGUER)

MADRID, 4. (PUEBLO, por Elvira DAUDET y Francisco MARTINEZ.)—La rueda de Prensa que daba

fin a la «cumbre» eurocomunista de Madrid se desarrolló ayer durante dos horas con la asistencia masiva

de unos quinientos periodistas nacionales y extranjeros (americanos del norte y del sur, corresponsales y

enviados especiales de Europa occidental y del Este y hasta la televisión japonesa). Uno de los momentos

más importantes de la «cumbre» ha sido esta conferencia de Prensa, a la que al principio se pensaba que

iba a tener dificultades legales, pero que resultó el acto más brillante de la «cumbre». Asistieron los

secretarios generales del P. C. E., P. C. I. y P. C. F., Carrillo, Berlinguer y Marcháis, respectivamente,

junto a gran parte del Comité Ejecutivo del P. C. E. y los secretarios de Relaciones Internacionales de los

tres partidos.

Inició la rueda el secretario general del P. C. E. con una declaración preliminar (otras dos declaraciones

han sido también formuladas por Berlinguer y Marcháis), en la que subrayó la importancia de la

«cumbre» que «se ha celebrado precisamente en Madrid —dijo—, con la autorización y bajo la

protección de las autoridades españolas. Lo que supone que, aunque trabajosamente, España evoluciona

hacia la democracia». Carrillo señaló que «con excepción de una ínfima minoría, todos los habitantes de

este país estamos decididos a cooperar a ella, para que no vuelva a repetirse jamás la trágica guerra que

asoló a España del 36 al 39». También Carrillo hizo una cálida referencia a la presencia de «hombres de

ideologías tan diversas como Areilza, Tierno Calvan, Ruiz-Giménez, Yáñez y Fernández Ordóñez. Lo

que en cierto modo prefiguraría el futuro arco constitucional que debe corporeizarse en este país».

Lo más significativo de Ja conferencia de Prensa fue ésta en sí misma, donde gran parte de los casi

quinientos periodistas hicieron preguntas muy inteligentes y agresivas en el intento de llevar a las cuerdas

a los tres líderes, que respondieron a todas. Carrillo, tras señalar que el «centro de preocupación de la

"cumbre" había sido el problema de la libertad y la democracia y que esto es hoy una suerte de patrimonio

común a todos los pueblos, a toda la humanidad avanzada, nosotros los comunistas no vacilamos en

condenar con toda energía las violaciones inferidas a este patrimonio común», se abrió el turno de

preguntas.

• DEFENDER A LOS DISIDENTES.—La pregunta que abrió fuego fue a Marcháis, secretario general

del Partido Comunista Francés. ¿Por qué el comunicado conjunto no ha tocado el problema de los

disidentes soviéticos? El líder francés respondió: «Por dos razones. Primera, cada uno de nuesfender las

libertades indivitros partidos ha dicho en relación con este problema cuanto consideraba oportuno decir.

La segunda, porque consideramos que en una reunión de tres partidos no tienen derecho a condenar

colectivamente a otro partido, cualquiera que sea. Esta actitud se deriva de experiencias del pasado.

Nosotros no recomenzaremos jamás, a pesar de las divergencias que tenemos con algunos partidos, como

el chino, a hacer condenas de un partido sobre otro. Eso si, estamos totalmente decididos a deduales.

Ningún hombre —añadió Marcháis— puede ser perseguido por hacer uso de las libertades de opinión, de

expresión y de creación en ninguna parte del mundo.»

Esta misma pregunta, con formulaciones distintas, según el periodista en cuestión, fue relanzada varias

veces a los tres líderes comunistas. Carrillo respondió a ella que «todos han expresado su opinión sobre

los países del Este, y en mi opinión es que en el sistema de los países del Este lo que hace falta es

democracia».

A la pregunta de qué lado escogería, en caso de conflicto armado entre Estados Unidos y la Unión

Soviética, el secretario del P. C. E., dijo: «La respuesta es enormemente simple, ya que si se produjera

una confrontación entre las dos grandes potencias no tendríamos ni el tiempo de tomar una decisión,

porque significaría el aniquilamiento total de Europa. La opción que se plantea es evitar a todo precio una

confrontación de la que todos seríamos víctimas inmediatas. Ya no se trata de escoger; se trata de que si

no evitamos esa confrontación unos y otros iríamos todos al infierno.»

• «NO SE DESAFIA A NADIE»

PUEBLO preguntó a Carrillo:

—La celebración de esta «cumbre», a la vez que la de los comunistas del Este en Sofía, ha sido

interpretada como un desafío a las posiciones y estrategia de Moscú y puede ahondar aún más el abismo

que separa a los eurocomunistas de los comunistas del Este. En este sentido, «Pravda» ha manifestado la

desconfianza soviética en esta «cumbre de Madrid. ¿Creen ustedes que después de ella se deteriorarán las

relaciones aún más?

—Yo creo que interpreto la opinión de mis camaradas, y si no, aquí están para responder ellos. Nuestra

reunión no es un desafío contra nadie. Nosotros, pese a lo que dicen ciertos comentarios de Prensa, no nos

reunimos para manifestar posiciones negativas contra nadie, sino para defender una serie de ideas

positivas expresadas en el documento común.

También Marcháis quiso responder a la pregunta de PUEBLO:

—Nosotros en la «cumbre» somos tres, pero este año yo he estado en Japón, en Inglaterra y en otros

muchos países cuyos secretarios generales comunistas están en nuestra línea y mantienen posturas

convergentes. En este sentido, hablar de eurocomunismo es limitativo.

Los periodistas españoles mostraron en sus preguntas el interes de nuestro país. En esto sentido, al tratar

el tema de un proyecto táctico de alianza con otros partidos y especialmente con los socialistas. Santiago

Carrillo dijo: «No sólo es un proyecto táctico de cara a las próximas elecciones generales, es una

concepción más profunda que considera que el socialismo debería hacerse a través de la colaboración de

estas tres corrientes, comunistas, socialistas y cristianos con ideas sociales avanzadas, además de los

movimientos nacionales y regionales, por su fuerza de masas y arraigo popular. Los comunistas —dijo

Carrillo— están de acuerdo con la formación de un frente democrático amplio para ir a las elecciones del

Senado. Dadas las limitaciones impuestas, el P. C. E. es partidario de una alianza lo más amplia de

fuerzas democráticas y haremos lo que esté a nuestro alcance para conseguirlo.»

Se hizo hincapié en la rueda de Prensa sobre la cuestión del Partido Comunista Portugués. Carrillo dijo al

respecto que «en cuanto a la no asistencia de Cunhal creo que no hay que darle un significado especial.

Tampoco están aquí otros secretarios generales de partidos comunistas europeos. El camarada Cunhal

sobre estos problemas mantiene unas ideas que no son exactamente las nuestras». El secretario general

del P. C. E. dijo también que «esta reunión, que ha sido autorizada y protegida por las autoridades, no

tiene ninguna relación directa con el problema de la legalización del partido y no ha sido organizada para

hacer presión alguna. Nuestra legalización está en manos del Tribunal Supremo y confiamos que decidirá

en justicia, teniendo en cuenta el cambio político que se está dando en el país. El P. C. E. será reconocido

y legalizado en nuestro país».

* NO ALINEAMIENTO CON LOS BLOQUES.—

Alguien abordó el problema de la «comisión negociadora de los diez» y de la situación del P. S. O. E. en

la misma. Carrillo dijo al respecto: «A la situación del P. S. O. E. dentro de la comisión se le ha dado una

interpretación errónea a mi declaración. El problema planteado por el partido socialista no es una crisis

interior de la oposición democrática. Cualquier partido que tiene objetivos democráticos subsistirá. Es una

crisis de relaciones entre P. S. O. E.Gobierno y no afectará en absoluto a la "comisión de los diez" como

órgano negociador.» En cuanto a la fuerza de la oposición, el secretario general del P. C. E. manifestó que

«en realidad no puedo decir que estemos satisfechos de los resultados obtenidos por la "comisión de los

diez". La existencia de esta comisión y sus consecuencias, pese a todas las limitaciones, ha sido el primer

paso hacia el reconocimiento de la existencia de la oposición democrática y de que hay que contar con

ella. Esto es positivo por los resultados obtenidos. La comisión no ha tenido todavía respuesta

satisfactoria a los siete puntos programáticos que se le confiaron. Siendo el primero la libertad y legalidad

de todos los partidos sin exclusiones».

Con respecto a la existencia de las bases U. S. A. en España, Carrillo señaló que «el P. C. E. está

dispuesto al mantenimiento de las bases en tanto no haya un arreglo internacional que afecte a todas las

bases de Europa». Su criterio es que España debería mantenerse en una oposición de no alineamiento con

respecto a los bloques militares.

Georges Marcháis, al referirse al eurocomunismo, señaló que por encima de las diferencias entre los tres

países hay unas situaciones análogas y en ellas los tres partidos comunistas tienen respuestas

convergentes. «Consideramos que nuestros países se encuentran en crisis —dijo— y es necesario

introducir reformas. Hoy en día existen condiciones para utilizar una vía democrática hacia el socialismo,

y en ella las libertades no serían sólo mantenidas, sino ampliadas.» El secretario comunista francés dejó

claro que el eurocomunismo no crearía una nueva Internacional. «Nosotros no hemos salido de la

Internacional Comunista —afirmó— para entrar en otra Internacional. El eurocomunismo no es una

trampa, sino que es algo muy serio.»

• EQUILIBRIO DE FUERZAS. — Berlinguer, secretario del P. C. I., al hablar de la política de su

partido, manifestó que «somos un partido comunista, pero un partido comunista distinto en muchos

aspectos a los del este de Europa, pero queremos continuar siendo un partido comunista y no

socialdemócrata».

Marcháis consideró que si no existiera el mundo socialista con la siguiente balanza de fuerzas en el

mundo, y la política activa de paz de estos países, con la crisis profunda que sacude al mundo capitalista,

,habriamos conocido ya una nueva guerra mundial. «En los países socialistas —dijo— existen normas

que no convienen a los nuestros. Estamos en contra de las medidas represivas.» Sin embargo, Marcháis

reconoció que los países socialistas presentan un balance positivo en e] terreno económico, cultural,

social y en política exterior.

Carrillo criticó el sistema político de algunos países socialistas, por no tener una democracia plena.

Berlinguer, por su parte, afirmó que la Unión Soviética y otros países habían suprimido por primera vez la

explotación realizada por una clase social, pero que «en ellos existen todavía —dijo— rasgos autoritarios

que criticamos, ya que contradicen los ideales del socialismo». Marcháis recordó el pacto entre el P. C. F.

y otras fuerzas de izquierda, en base a un programa de gobierno en común. «Tenemos la esperanza de que

en las elecciones legislativas de 1978 la izquierda vencerá en nuestro país» dijo.

Marcháis, en el sentido apuntado antes, afirmó que si la clase obrera estuviera en el Poder en Francia hoy

no habría un millón y medio de parados, no habría una inflación superior al 10 por 100, no habría cientos

de miles de jóvenes que salen de la Universidad y se encuentran sin trabajo y se respetaría el derecho a la

huelga, que figura en la Constitución, y no se llamaría a la Policía para sacar a los obreros de las fábricas.

«La clase obrera en el Poder —manifestó— pondría el mundo al derecho, cuando ahora los capitalistas lo

han puesto al revés.»

A las dos en punto Carrillo dijo que el Gobierno Civil sólo habla autorizado la rueda de Prensa hasta esa

hora, y a esa hora terminó. La sala donde se desarrolló estuvo controlada por miembros de] servicio de

orden del Partido Comunista de España y por funcionarios del Cuerpo General de Policía, que

comprobaron a los periodistas su acreditación.

4 de marzo de 1977 PUEBLO

 

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