Autor: Jiménez Gómez, Margarita. 
 El compromiso de diputados y senadores. 
 El que quiera vivir en Madrid, que lo pague     
 
 Ya.    08/09/1977.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 47. 

El compromiso de diputados y senadores

EL QUE QUIERA VIVIR EN MADRID, QUE LO PAGUE

Nos dice don Ramón Tamames, diputado por el PCE, un nombre dispuesto a ser alcalde de Madrid, y que

dice que vivir en nuestra ciudad representa más ventajas que inconvenientes los partidos políticos deben

presentar sus candidatos para gobernar la ciudad Existe una carencia de educación cívico y conocimiento

de cerno sé administra una ciudad Habría que nacer un mapa actualizado de Madrid para una nueva

división territorial

Don Ramón Tamames, diputado por Madrid del PCE, nos dice que tiene conciencia de ser diputado por

esta circunscripción porque es madrileño y porque cuando estaba propuesto como candidato por Madrid,

junto con Otros compañeros de partido, preparó el libro de "Madrid hacia la democracia", que en su

criterio demuestra una preocupación por" nuestra ciudad y provincia. Se refiere al mitin celebrado en

Getafe, donde hizo una síntesis del libro ya citado, haciéndose eco de los problemas de una gran ciudad,

con una área de influencia complicada, con un concepto , de Madrid-región.

—¿Cuál es su concepto de Madrid-región situada en nuestra geografía?

—Una línea que pase por Talavera, el valle medio del Tajo —nos dice señalando en un mapa—hasta la

cabecera, las sierras de Guadarrama y Gredos. Hablamos de la incidencia de estos límites en otra región

histórica. El diputado se refiere a la incidencia del área de influencia de provincias próximas, como

Segovia y Avila, en zonas de segunda residencia, si bien estas provincias está claro que histórica y

geográficamente pertenecen a una clara región, como es Castilla la Vieja y León.

Considera nuestro entrevistado que Madrid-región puede surgir dentro de Castilla la Nueva, pero que todo

ello exige una unidad especial de p1anificación, algo que se llame Madrid-región y que tiene que tener

presencia en las provincias que rodean a Madrid: Toledo, Cuencía, Guadala-jara, Segovia y Avila.

—Sí tengo conciencia de ser diputado por Madrid--nos dice—. Nací en un conocido barrio madrileño,

como es Chamberí; he visto el crecimiento de la ciudad, he vivido en ella y me han interesado esos

problemas.

Recuerda cómo de muy joven siguió una polémica que hubo sobre la Casa de Campo, que se intentó

cerrar al público y que decidió Marañón, en favor de la ciudad con un artículo publicado titulado "pulmón

y corazón de Madrid". También se refiere y su interés por que el monte de El Pardo sea abierto a los ma-

drileños.

Nos habla después de las aficiones de excursionistas, que considera crean una preocupación por la

naturaleza y que enseña a conocer la provincia. Se-ha recorrido la sierra de Guadarrama, nos dice, palmo

a palmo en sus excursiones; nos habla de la calzada romana, en la provincia de Avila; d« la Sagra, zona

rural del sur de Madrid, hoy desaparecida prácticamente, pero que considera hay que salvar en lo posible

entre el Tajo y el Tajuña.

UNA FUTURA DIVISIÓN TERRITORIAL

Vuelve el señor Tamames al contenido de su libro para referirnos las comarcas que en el mismo se

destacan. Sierra norte o pobre, para la que considera se debería utilizar otro calificativo; sierra sur; área

metropolitana, que considera debería llegar hoy hasta la provincia de Toledo y Guadalajara en sus limites,

y la referida zona entre el Tajo y «1 Tajuña.

—Todavía—añade—no he tenido mucha actividad como diputado madrileño, si bien he visitado el Gran

San Blas y Embajadores. De las elecciones para acá, entre Cortes y verano no he dedicado gran atención a

los temas que intento centrar en estos días de septiembre, para no sólo poner en marcha el trabajo

electoral, sino el trabajo de iniciación en los barrios.

El diputado, que nos muestra BU propósito de conocer mejor Madrid y su provincia y visitarlo, nos habla

de que en la reciente visita a] Ayuntamiento consideraron que no ee puede hablar de un plan de ´urgencia

de cinco mil millones de pesetas sin incluir en el mismo una partida para que Madrid cuente con un buen

censo, y se siente satisfecho porque hace unos días el Ayuntamiento, en una comisión de gobierno, ha

aprobado treinta millones a estos fines.

—Hay muchas cosas que hacer—a nade nuestro entrevistado—, No puede seguir como hasta ahora este

Ayuntamiento, reliquia y vestigio. No soy partidario de una ley especial. Hace falta que el Ayuntamiento

pierda el presidencialismo del alcalde de cara a la democracia, porque ahora es autócrata.

Vuelve el señor Tamames a referirse a su libro para exponernos su criterio de un concejo sobre el que

recaiga el gobierno de la ciudad, sin obstáculo para que haya funcionarios permanentes, pero sin

delegados de servicios, sino con concejales como delegados. A partir de las elecciones se fija en unas

reestructuraciones. En las grandes ciudades, los ayuntamientos no deberían tener un número tan limitado

de concejales, pues con su acción considera que no llegan a la gran ciudad.

Los vertidos y depuración

—l.os concejales deben proceder de todo el término municipal; los partidos políticos deben presentar sus

candidatos para gobernar la ciudad, pero en vez de hacer cincuenta grandes mítines para las elecciones, lo

conveniente sería hacer muchos centenares de pequeños mítines con los vecinos y estableciendo con ellos

coloquios. Debe haber unos representantes vecinales por cada junta municipal de distrito que designarán

sus representantes en el Ayuntamiento pleno.

—¿Está de acuerdo con la actual división territorial?

—No; son ilógicos los distritos. Habría que hacer un mapa actualizado de Madrid y sus barrios para esta

división, en la que se pidiera la colaboración de soció-1ogos, urbanistas, Informadores municipales,

asociaciones de vecinos...

Un mapa que nuestro entrevistado considera no va a dar tiempo a hacer antes de las elecciones pese a que

esto pudiera dar la clave de distritos y, en consecuencia, de concejales.

Nos interesamos por las zonas de Madrid que conoce más directamente. Por sus trabajos con la Junta

Democrática conoce la zona del segundo cinturón. Durante las elecciones visitó la zona de los antiguos

Carabancheles y Vallecas, que considera es muy complicado para poder decir que se conoce; Moratalaz,

barrio del Pilar y Saconia, asi como el corredor Madrid-Guadalajara, Coslada, San Fernando, aunque esto

reconoce que lo conoce algo peor. Pero considera que se va conociendo Madrid y que para ello le ha

servido mucho la preparación del libro, si bien una cosa es conocer, nos dice, y otra conocer a fondo, pero

que sí tiene una idea de Madrid.

Nos habla de su preocupación por los vertidos y la escasa capacidad de depuración, de la necesidad de

espacios verdes y su distribución en los barrios. Se queja del tema sanitario, considerando "desgraciados"

los dos "monstruos" del norte y sur de residencias y la necesidad de clínicas más pequeñas y más dis-

tribuidas.

Las asociaciones son legendarias

—¿Qué criterio le merecen las asociaciones de vecinos?

—Es la última resistencia de una legalización. Aún las asociaciones son legendarias; no está legalizada la

federación. Habría que transformarlas en asociaciones con decenas de socios en un Madrid con tantos

problemas en la periferia y centro.

—¿Cree que las gentes no han acudido porque saben estaban politizadas?

—Evidentemente estaban poli, tizadas. Pero el problema es que no hay una educación cívica. Hay un

desconocimiento de cómo ee administra una ciudad. El problema fundamental no es de helicópteros y

tanques de agua, sino de que el ciudadano se sepa comportar.

Nuestro entrevistado se queja porque los solares sin edificar llevan años y años sin actividad,

y hasta que se edifiquen se vive delante de un descampado y hay que vivir en barrios que no se planean, si

bien reconoce que algo ha mejorado la conciencia cívica.

—¿No cree que en esta falta de civismo puede tener parte la deformación económica del ciudadano, que

no reconoce que es contribuyante?

—No es por deformación económica, sino porque hay una conciencia que puede nacer de que el país es

árido y seco. La Institución Libre de Enseñanza descubrió la sierra, los trabajos manuales. No se debe

salir de un centro de educación sin saber máquina, taquigrafía y mecánica de coche y no habiendo

estudiado los protozoos.

Volvemos al tema de la administración de Madrid.

—Madrid tiene un p1anteamiento municicipa1 sin sentido.

Barrios, distritos. Ayuntamiento, Área, provincia y región. No responde en función de los problemas de

un municipio, sino le crean problemas de Andalucía y de la Mancha con la emigración.

Nuestro entrevistado considera que no se trata de resolver los problemas de Madrid, sino de hacer éstos

mas soportables, pues los problemas difícilmente se resuelven. Se muestra partidario de una política de

ordenación del territorio, así como de una política de impuestos por natalidad, pues la mayor población

crea problemas de tráfico, urbanización, etc. MADRID, SIN SUBVENCIÓN

—¿Cree necesario una subvención por la incidencia de servicios en Madrid?

—No; el que quiera vivir en Madrid, qu« lo pague. La capitalidad es cosa de Felipe II, y la verdad es que

vivir en ella reporta más ventajas que inconvenientes. Tenemos aeropuerto con continuos viajes,

bibliotecas, museos y los mejores centros de enseñanza, aunque sean malos. Hace falta una buena

administración para Madrid y un impuesto sobre la renta municipal.

Se refiere nuestro entrevistado al derroche del agua por su barato costo, ya que un refresco cuesta el doble

que un metro cúbico de agua; "si el agua fuera un insumo importante, la derrocharíamos menos".

—¿Cuál cree que puede ser el papel de las asociaciones de cara a las elecciones?

—Los líderes serán políticos; no hay un líder conocido en todo el término municipal procedente da

asociaciones. Si se crea la representación de las juntas municipales, entonces tendrán un papel importante;

si hay un sistema de gobierno único, no.

—¿Tiene candidato el Partido Comunista para la Alcaldía de Madrid?

—Depende de cómo se planteen los datos del problema a resolver.

—¿Le gustaría ser alcalde de Madrid?

—Mucho. Tengo dos cargos con vocación: el de alcalde de Madrid y el de presidente del INI, y éste

porque de pequeño lo veía como la gran sede Industrial de España.

—¿No le importaría ser un alcalde en un Gobierno de oposición?

—No me importaría. Creo que Madrid es una ciudad compleja, no perdida. Una ciudad habitable con una

serie dé ciudades juntas que les falta la gran visión de conjunto, a la que nos asusta llamar ciudad porque

aún es una villa.

—¿Estaría dispuesto a seguir la "carrera" de la concejalía para jugar la posibilidad de ser alcalde?

—No me importaría.

—¿Se presentará a las elecciones como concejal?

—Eso no está decidido.

Sin embargo, tenemos convencimiento de que nuestro entrevistado puede ser un seguro candidato a

concejal a incluso a alcalde por el PCE.

Margarita JIMÉNEZ

 

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