Autor: Mancebo Alonso, Mayte. 
 El área metropolitana, contra la destrucción de colonias de hotelitos. 
 La destrucción de viviendas unifamiliares, un error político     
 
 Informaciones.    19/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

EL ÁREA METROPOLITANA, CONTRA LA DESTRUCCIÓN DE COLONIAS DE HOTELITOS

La destrucción de las viviendas unifamiliares, un error político

Por Mayte MANCEBO

MADRID, 19.

NO podemos ser tan irresponsables como para tirar edificios que se encuentran en pleno uso», ha

declarado a INFORMACIONES don Elias Cruz, delegado del Gobierno en la Comisión de Planeamiento

y Coodinación del Área Metropolitana (COPLACO). El señor Cruz sintetiza de esta •manera la opinión

colegiada del Área Metropolitana sobre el polémico tema de las colonias de viviendas unifamiliares que

se encuentran evidentemente en peligro de desaparición.

El tema surgió cuando en el pasado mes de agosto el Ayuntamiento sacó «sigilosamente» a información

pública una modificación de la Ordenanza 4.a sobre los límites de aplicación de la misma. El nuevo

perímetro —como recientemente informó este periódico— abarca todo el cuadrante noroeste de la ciudad,

donde radican importantes colonias unifamiliares, muchas de ellas del primer tercio del siglo, acogidas a

la ley de Casas paratas, y cuyos propietarios han convertido en auténticos oasis dentro del conglomerado

urbano madrileño. La citada Ordenanza supone la desaparición de esas colonias y su transformación en

urbanizaciones de hasta cuatro alturas.

El próximo día 23 se cumple el mes que, de acuerdo con la ley, se fija como información pública.

Vecinos, entidades profesionales y numerosos madrileños están preparando sus correspondientes escritos

de alegación contra la aprobación propuesta por el Ayuntamiento. El tema preocupa también al Área

Metropolitana, organismo en el que se están recibiendo numerosos telegramas de madrileños —muchos

de ellos arquitectos—• pidiendo su intervención urgente contra la pretensión municipal.

SUPONDRÍA UN INCREMENTO DE VOLUMEN Y DE DENSIDAD

Por eso hemos acudido al delegado del Gobierno en la COPLACO para que, en la medida de lo posible, y

sin irrumpir en el «secreto sumarial» del tema, nos informe sobre la opinión del Área Metropolitana, ya

que, al parecer, existen ya informes por las diferentes direcciones técnicas de este organismo. Se da la

curiosa circunstancia de que al proponer el Ayuntamiento la modificación, re señale que la misma

transformación de la Ordenanza fue como consecuencia de la petición del Área Metropolitana al

Ayuntamiento, es decir, que voladamente parece volcarse la responsabilidad sobre el Área Metropolitana.

La cuestión, sin embargo, es muy diferente.

«Efectivamente —dice el delegado del Área—, fue la COPLACO la que solicitó del Ayuntamiento el

cambio de Ordenanza para aquellas colonias que estuvieran deterioradas con edificios de viviendas

colectivas situadas entre las unifamiliares, ya que para las que no lo estuvieran no se considera

conveniente, en modo alguno, la modificación de la Ordenanza. Es decir, no era fijar una zona de

aplicación «de la Ordenanza en términos generales, sino estudiando una por una las diferentes colonias

existentes y salvaguardar aquellas que conservan integras sus características.»

Insiste el delegado en que la interpretación que ha hecho el Ayuntamiento de la Ordenanza es opuesta al

espíritu urbanístico que la inspiró, porque «no se pueden hacer desaparecer las auténticas viviendas

unifamiliares que quedan, sino resolver el problema de las que se han transformado legalmente, quedando

restos que plantean serios problemas».

El planteamiento general que hace el Ayuntamiento, en opinión de los técnicos del Área, implicaría

destrozar el único respiro que tiene Madrid en el eje norte, porque «la aplicación de la Ordenanza en el

ámbito que se propone supondría incrementar en más de un 50 por 100 el volumen que fija la propia

Ordenanza que, de hecho, establece ya un volumen superior al marcado por el Plan general. Y a la

elevación de volumen hay que añadir el incremento de densidad, ya que la autorización de cuatro plantas,

que pueden ser multifamiliares, multiplicaría por cuatro la población actual en cada una de las colonias.

Todo esto es contradictorio con la política que necesita la ciudad en materia de urbanismo y que ha de ser

necesariamente la de congelar cualquier incremento en densidad o en volumen».

«UN ENORME ERROR POLITICO»

El movimiento de los vecinos que no ha movido el ánimo del Ayuntamiento, sí ha encontrado rápido eco

en el Área Metropolitana, donde, a preguntas de INFORMACIONES, se ha dicho abiertamente que «la

modificación, tal como ha sido planteada, constituye un gran desconcierto técnico y un enorme error

político», señalándose que es muy importante el mantener la diversidad tipológica de la vivienda dentro

de las áreas urbanas y más aún que la existencia en los barrios y distritos urbanos de zonas de vivienda

unifamiliar modesta, en contacto con vivienda multifamiliar, permite sumar las ventajas de ambos en

beneficio mutuo.

Como ejemplo de este beneficio mutuo se señala cómo las viviendas unifamiliares en contacto con áreas

de multar familiares pueden disfrutar de unos sistemas de transporte y servicio público en general que

serian difíciles y costosos de establecer para la baja densidad de las colonias de hotelitos, en tanto que

éstas ejercen «efectos microclimatológicos favorables» para, todo el conjunto de la ciudad.

Por otra parte, la destrucción de estas colonias, con decisiones unilaterales por parte del Ayuntamiento

supone un contrasentido en la nueva política urbanística de participación ciudadana que la propia

Administración intenta llevar a cabo, tema del que nos ocuparemos mañana.

 

< Volver