Autor: Tamames, Ramón. 
   Planificación democrática y autonómía municipal     
 
 Ya.    21/09/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

PLANIFICACIÓN DEMOCRÁTICA Y AUTONOMÍA MUNICIPAL

Don Ramón Tamames, diputodo al Congreso por la província de Madrid. nos envía, con ruego de

ubicación, la sigiuente carta:

Nuávamente me dirijo a usted para hacer algunas observaciones en. torno a algunos de los puntos a. que

se refiere el señor Castaños en su habitual sección "Buenos días, señor alcalde" del pasado .día 18, donde

nuevamente se dirige a mi persona.

Sin intentar entrar en todos loe aspectos tratados por el señor Castaños, lo cual es imposible en una carta,

si quiero poner de relieve mi opinión de que Madrid ha heredado de la capitalidad muchos problemas.

Pero también de esa circunstancia se desprenden muchas ventajas para el sector de las clases dominantes

que habita en el conglomerado madrileño. Por no referirme sino a la que pasa mas desapercibida,

recordaré que Madrid—como ha puesto de relieve el profesor Juan Velarde—e« un auténtico "polo

fiscal", en el sentido de que las grandes empresas, además de contar con una infraestructura mejor que la

mayoría del resto de España, disfrutan, por así decirlo, de una menor presión tributaria efectiva que el

promedio del país, debido precisamente a lae grandes dificultades de inspección fiscal de tanta* empresas

como hay en Madrid.

La situación campa raí ¡vana ente ventajosa de Madrid se comprueba también—aunque sea, con un

indicador criticable como es la renta poi- habitante— en la clasificación nacional de provincias por «1

volumen medio de sus ingresos personales. Madrid, en 1973, era la segunda provincia, detrás de Vizcaya,

con una renta per cápita "de xnáe del doble que la de provincias extremeñas, andaluzas o gallegas, como

Granada, Badajea, Oáceres y Lugo que ocupaban los puestos 47, 48, 49 y 50 •n la referida clasificación

nacional.

Por otro lado, la centralización a ¡a que se refiere el señor Castaños ha originado «n Madrid una

abundante población administrativa, no «clámente de funcionarios, sino también como sede de grandes

compañias de todo el país; población que tiene un nivel de ingresos muy superior también a loe

promedios provinciales en esos mismos sectores laborales.

En síntesis, lo que quiero poner de relieve es que tanto los empresarios como una buena parte de la

población activa dd Madrid están en condiciones de contribuir al impuesto progresivo municipal sobre la

renta, y que si ¡tenemos tantos problemas sin resolver en Madrid es porque los madrileños no pagamos al

Ayuntamiento lo que éste necesitaría para funcionar de manera adecuada, apart» de los problemas d«

eficacia del gasto público municipal, que son muchos, y en loe que no voy a entrar aquí.

Y la insuficiencia de tributación no es algo exclusivo da la capital, sino también de todo su entorno, deede

Colmenar a Aranjuez y desde Navalcarnero a Alcalá de Henares, porque «3 problema no reside

simplemente en el municipio d# Madrid, sino en el conglomerado urbano que sirve de núcleo a un área

aún más extensa, que ya muchos llamamos "Madrid-Regrión".

Y es que los problemas de Madrid ya no pueden reeolverse por una simple óptica municipalista. No se

trata de una cuestión de que el Estado ayude a los madrileños—¿y por qué no a los sevillanos, a los

bilbaínos, o a los vecinos del Bajo Llobregat?, por no citar sino a tres de las áreas con nías problemas

urbanos—, sino que se trata de un problema d« planificación democrática a nivel de todo el país para

decidir ai vamos a grandes ciudades, con toda oíase de problemas crecientes, o si se va a optar por una

verdadera ordenación del territorio y una mejor política de población y urbanística, que cree el marco

dentro del cual la, población siga moviéndose libremente, pero sin que continúen aumentando los

problemas.

Y esa planificación democrática es la que brilló por su ausencia durante tantos años, y es la que, junto con

el modo de producción capitalista, ha hecho de la ciudad una gigantesca cantera de plusvalía y

acumulación. Todo esa es lo que ha generado los actuales problemas de Madrid, y por ello las verdaderas

soluciones a largo plazo no pueden estar sino en una pianificación democrática a nivel de toda España, en

la que de modo efectivo s¿ tienda a disminuir las desigualdades de ingresos entre los españoles de las

diferentes regiones, y en una autonomía municipal, con ayuntamientos democráticos que impidan Jos

desafueros, las "alcaldadas" y fe* írracionalidades del modo de producción capitalista en su más alto

exponente autoritario. Las futuras elecciones municipales van a ser, por todo ello, de gran trascendencia."

 

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