Autor: Castaño, Federico. 
 Marginados en Madrid (II). 
 Incomprensión y soledad provocan la marginación y llevan a menudo a la delincuencia     
 
 Informaciones.    30/09/1977.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

MARGINADOS EN MADRID (II)

Incomprensión y soledad provocan la marginación y llevan a menudo a la delincuencia

Por Federico CASTAÑO MADRID, 30.

ESTA noche estoy dispuesto a robar; no me queda más remedio.» Esta frase, que puede parecer

inventada, ha sido oída innumerable número de veces por los encargados del Centro de Información y

Acogida para Marginados, acostumbrados ya a las confesiones e incluso intimidades que exteriorizan los

que allí acuden.

Doña Rosa Busturia Jimeno, psicólogo, ha explicado a INFORMACIONES los objetivos que se tienen

puestos y la manera en que se están llevando a cabo: «Es necesario decir, en contra de lo que la gente

piensa, que aquí no sólo acuden los típicos pedigüeños; esto ocurría en el mes de enero, recién creado el

centro; ahora se está cambiando mucho. Lo mismo aparece por aquí un aristócrata venido a menos,

titulado en tres carreras, como pasó no hace mucho, que un alcohólico o un drogadicto. Por desgracia

estos últimos nos visitan con más frecuencia que antes. Los objetivos principales que tenemos marcados

no se dirigen a facilitar la comida para un día (lo hacemos cuando no tenemos más remedio), sino a

atender los problemas humanos e intentar la integración del marginado en la sociedad.»

Y es que el marginado también ha tomado conciencia de la realidad. Los hay que no buscan tan sólo un

apoyo económico; necesitan ayuda moral. «Llegará un momento en que la pobreza económica afee tara a

un 10 por 100, mientras que el 90 por 100 serán pobres que padecen carencia por hastío, desesperación,

"stress", soledad, etc.»; estas palabras fueron pronunciadas por el obispo auxiliar de Madrid, monseñor

Echarren, cuando asistió a la inauguración del centro para marginados.

DESCUBRIR A LA PERSONA

El tratamiento y la orientación que se da a la persona por ]a psicóloga y asistentes sociales se diferencian

según los casos. «Tan sólo ha habido una ocasión en que un homosexual se haya identificado como tal al

primer contacto que tiene con nosotros; a la mayoría se lo descubrimos —añade !a psicólogo— a la

cuarta o quinta entrevista que mantenemos con él. Detras de un homosexual, una prostituta o un simple

alcohólico, hay una enorme carga social de incomprensión, falta de afecto y de soledad.»

Últimamente se viene notando que al centro acude más gente joven. Esto, además de preocupar, llama la

atención. La delincuencía, por otra parte, no pasa inadvertida en estos casos. Hay quien lo confiesa con

claridad cuando ya ha adquirido cierto margen de confianza con la psicólogo: «Me dedico al tráfico de

drogas.» «En general —añade doña Rosa Busturia—, es el mundo del hampa el que se aprovecha de que

exista gente pobre. Hacen este tipo de trabajos por tres perras gordas.» La mayoría de los drogadictos que

visitan el centro, sin llegar a ser traficantes, lo hacen a través de sus familiares.

El tipo de persona que origina mayores problemas es el alcohólico. En última instancia reconoce su

enfermedad, y muy pocos trabajan de modo estable en el puesto que el centro se ocupa de buscarles. Un

50 por 100 de los marginados tratados hasta ahora son alcohólicos y muy pocos aceptan un tratamiento.

Después de tener una o dos entrevistas con la psicólogo, se niegan a continuar.

PROCEDENCIA DE LOS MARGINADOS

Cerca del 70 por 100 de los transeúntes y marginados que pasan por el centro para plantear cualquier tipo

de problema son españoles. El resto proviene de Hispanoamérica (22.3 por 100, destacando Chile y Peru),

Portugal, Guinea, Yugoslavia, Italia, etc. El último lugar es ocupado por los alemanes, que suponen el 0,5

por 100 de visitas.

Por otra parte, los datos de que se disponen permiten apuntar que las parroquias, con un 28 por 100, son

las entidades que envían más personas al centro para marginados. Luego figuran los amigos y conocidos

(22 por 100), y el Hospital Psiquiátrico Alonso Vega, de donde provienen el 13 por 100 de los asistidos.

También recomiendan la visita al centro el Gobierno Civil, Caritas, la misma cárcel, el Ayuntamiento y.

por último, el antes conocido como Ministerio de la´ Gobernación.

En casi todos los casos, la única norma que el centro para marginados sostiene es que las personas sin

trabajo se presenten por las mañanas para recibir algunas direcciones donde lo puedan encontrar con más

facilidad. Un marginado, que no utiliza la violencia como alternativa y que tiene vivas ganas de

recuperarse, sostiene al mes un promedio de unas cinco entrevistas con la psicólogo. Si es la falta de

trabajo su principal problema, que es y será el de la mayoría, la solución no es nada fácil: casi un 60 por

100 son obreros sin cualificar, y cerca de un 19 por 100 están cualificados. Los titulados superiores que

acuden suponen algo más del 8 por 100. Artesanos y pensionistas ocupan el último lugar, con un 1,1 por

100 y un 0,7 por 100, respectivamente.

 

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