Autor: Jiménez Gómez, Margarita. 
 El compromiso de diputados y senadores. 
 Preguntas y problemas de Madrid ante el diputado de UCD don Adolfo Suárez     
 
 Ya.    26/10/1977.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

El compromiso de diputados y senadores

Preguntas y problemas de Madrid ante el diputado de UCD don Adolfo Suárez

742.668 electores fe dieron su voto en ¡unió, y también sus problemas Transportes, saneamiento integral,

faifa de servicios, congestión y faifa de planeamiento para una población tratada duramente por el

centralismo la Administración debe visitar la ciudad y provincia para que vea más de cerca sus

necesidades Las elecciones municipales ¿por decreto ley o con intervención de fas Cortes?, una pregunta

sin contestación, ya que el presidente del Gobierno, como diputado de UCD, considera que su

compromiso con la política nacional no le de/a hacer excepciones en tratamientos provinciales si quiere

mantener un equilibrio

Don Adolfo Suárez, diputado de UCD por Madrid, encabezó la candidatura en las pasadas elecciones del

15 de jimio. 74e.688 votos, equivalentes al 33,2 por 100 de la población votante. Once escaños en las

Cortes. Don Adolfo Suárez, además de presidente de UCD—partido compuesto por socialdemócratas,

demócratas cristianos, liberales e independientes—es y era en el momento de las elecciones presidente del

Gobierno.

Como al resto de los treinta y cinco parlamentarios que han resultado elegidos por el pueblo de Madrid

hemos querido preguntar ai presidente de UCD si tiene conciencia de su compromiso con Madrid, pueblo

que le eligió en lag urnas. Sin embargo, no ha habida entrevista, aunque si conversación pereonal.

E1 diputado por Madrid ha sopesado la propuesta de una entrevista, «n principio aceptada, sobre el tema

concreto de este compromiso con Madrid y lia declinado la oferta.

En estos momentos, me decía, 8« siente muy comprometido con la política nacional y considera que no

debe haber excepciones en el tratamiento, digamos que busca, o mejor que quiere mantener un equilibrio

de actuación.

Hablamos de su compromiso con el elector madrileño, concretamente con la mujer, a la que remitió una

carta pidiendo su voto—le hablo por propia experiencia—. El señor Suárez me pone de relieve en este

caso su intencionalidad de cara a la política nacional que le llevo a ello.

EL VOTO Y LOS PROBLEMAS DE LOS MADRILEÑOS

He repasado su carta en la que decía: "M,i petición tiene un solo significado: mi firme voluntad de caso

de contar con el apoyo popular, seguir dedicando todo mi esfuerzo y mi tiempo a. esa actividad

apasionante que es la política. No tengo fórmulas mágicas para solucionar los graves problemas grandes y

pequeños con que se enfrenta nuestro país."

Sin duda, por ese sentido nacional que quería dar a su política en la citada carta, tras prometer su trabajo

no sólo para ocuparse de las grandes cuestiones, sino muy especialmente para mejorar las pequeñas cosas

para que los españoles podamos vivir mejor y sin tanta preocupación, decía: "Quisiera que España fuera

un país del que pudiéramos sentirnos realmente orgullosos, donde el orden fuera una consecuencia lógica

de la libertad y de la justicia. Un pan que sea de 36 millones de españoles y no sólo de unos grupos más o

menos reducidos". En razón a este propósito aludía en »u carta: "Por eso quiero pedir su voto y sus

problemas."

Tras la conversación, como decía antes, no habré entrevista, pero sí preguntas. Preguntas que son los

problemas volcados de esos 2.746.850 madrileños incluidos en el censo electoral, a los que de forma más

o menos específica pidió su voto y sus problemas. El problema de los restantes madrileños sin derecho a

voto, pero sin víctima de esos mismos problemas.

Siguiendo un poco la línea de preguntas mantenidas en las entrevistas de esta serle me hubiera gustado

conocer la opinión del diputado por Madrid sobre el sesgo que debería darse a la reforma administrativa

de Madrid. Por su nacimiento y también por su habitación en tierras castellanas, como Avila y Segovia,

conoce de esos problemas de pueblos que van quedando vacuos, porque tiran de ellos la fuerte inercia de

la capital, en este caso Madrid, donde el centralismo concentra las posibilidades de trabajo a que puede

aspirar el hombre que encuentra baldío el campo.

Ha sido durante su Gobierno, el correspondiente al segundo de la Corona, cuando se aprobó la

orden ministerial que formaba la región Centro con la inclusión d« Castilla la Nueva y las dos provincias

de Castilla la Vieja que antes he citado, y que, por cierto, como tantos otros proyectos, ha quedado

derogado antes de entrar en vigor.

Por eso, me hubiera gustado conocer su criterio como presidente de un partido mayoritario, como

diputado de una provincia donde radica la capitalidad sobre los destinos de Madrid en proyección hacia

una descentralización y autonomía en toda la geografía nacional.

Capital federal, núcleo de región, aplicación de una ley especial, subvención de capitatedad para amparar

los servicios que precisa la ciudad por esa concurrencia diaria en la capitalidad de personas qu« son

ajenas a la ciudad, que llegan d« loa pueblos dormitorios, que llegan da todos los punto* de la geografía y

qu« la capitalidad tapóme para que se les otorguen los servicios necesarios que van desde el transporte a

las dotaciones d« agua y a la necesidad de un saneamiento que absorba loe dsechos de esta multitud

multiplicada eada dia con la población de paso, incrementada continuamente con la que obligatoriamente

tiene que permanecer en la sede capitalina.

El transporte y el saneamiento

Acabo de citar dos problemas importantes para Madrid: transportes y saneamiento integral. Dos temas, y

aquí no puedo olvidar la dualidad del diputado de Madrid de ser presidente del Gobierno, porque son

éstos temas traídos y llevados a! Consajo de Ministros, sin que hayan tenido aún una resolución

satisfactoria para el pueblo de Madrid. La desprívatización del Metro, que conlleva también la creación de

¡m consorcio de transportes, que incluye no sólo al de superficie de Madrid, sino el de esos pueblos del

area metropolitana que hacen oficio de pueblos dormitorios y que Imponen a sus habitantes el duro

padecimiento de los viajes de ida y vuelta cada día al centro de trabajo y el retorno al hogar.

Ese necesario tratamiento de nuestras agua s—que por otra parte va a pagar el propio usuario—para que

nuestros ríos sean limpios, para que el agua que riega muchas huertas, cuyas hortalizas o frutas llegan a

nuestras mesas, no esté contaminada; para que esas aguas en sus cauces no lleven la contaminación a

otras provincias que las reciben ya sucias, y sin oxígeno.

Volviendo a la carta que dirigió el diputado de Madrid a las mujeres madrileñas, se hablaba de mejorar las

pequeñas cosas para que nuestros familiares y todos en general podamos vivir mas tranquilos, sin tantas

preocupaciones a fin de mes, con una mayor sensación de seguridad, sin el agobio de no encontrar trabajo

o puesto de estudio para los hijos. Aunque sus objetivos eran a escala nacional, sin duda el candidato por

Madrid estaíba proyectando una serie de necesidades aplicables también a la ciudad y provincia a la que

pedia el voto. Son pequeños problemas, como decía la carta, victos desde el estamento de una presidencia

de gobierno, de una presidencia de partido, de una cabecera de candidatura, pódium desde los que se

domina una panorámica alarmante de grandes problemas; pero trasladados al hogar, al recinto familiar, se

convierten éstos en grandes problemas, porque, por ser los más cercanos al individuo, nuestro egois. mo

humano también los convierten en los más necesarios por ser los más inmediatos y parecer más urgentes.

Entre esos problemas, que son pequeños desde un pódium, que resultan gigantes desde el hogar, incluso

junto a la solución del transporte colectivo, de la limpieza de nuestras aguas; los nacientes de una

emigración tan masiva que ha congestionado la ciudad, que ha creado núcleos de chabola o viviendas

insuficientes, en los que aún radican más de doscientas mil familias; la necesidad de un tratamiento

conjunto para muchos problemas de nuestros pueblos situados más allá de los que ahora se han

convertido en dormitorio y donde la vida resulta inhumana por la carencia de servicios y la inhabitaclón;

tratamiento para esos otros pueblos, incluidos en el cinturón de las zonas dormitorio, donde la población

se ha hacinado porque, sin contar con una adecuada infraestructura, con unos servicios mínimos

necesarios, esas ciudades están hoy superpobladas.

Un planeamiento a gran escala

Y más allá del problema que se ve grande desde el hogar, que resulta pequeño desde el pódium de una

cabecera de candidatura o d-e una presidencia, otro que a mi juicio desde este estadio ya se debe

vislumbrar con grosor suficiente como para no pasar inadvertido; la necesidad de un tratamiento a gran

escala que planifique de cara al futuro con la rapidez que. los problemas del pasado y del presente van

comiendo al tiempo de planificar.

Madrid ha sido, es y será, si no se pone remedio, víctima del centralismo-—lo que han reconocido casi

unánimemente todos los parlamentarios—, lo que queda puesto de relieve con la falta de competencia y

gestión a ios organismos de Ja ciudad, con la interferencia continua de jurisdicciones, con las

imposiciones da organismos de la Administra eión Central para que realicen determinados proyectos, y

ahí quedan como testimonio la canalización del Manzanares, el trazado del tercero y cuarto cínturón los

mercados centrales, la necesidad de transportes públicos, la congestión urbana y ios problemas de la

especulación y hasta la misma imposibilidad de erradicar el chabolismo.

Siguiendo la tónica de las entrevistas a otros parlamentarios, me hubiera gustado preguntar al diputado

por Madrid su criterio sobre los movimientos ciudadanos, que mientras unos consideran politizados, otros

consideran maduros y muchos eficaz. Movimientos que en más de una ocasión, en sus reivindicaciones,

han levantado escritos y peticiones hasta la misma Presidencia del Gobierno, además de haber escalado

hasta los más altos cargos de los diferentes partidos.

Me hubiera gustado conocer el criterio del diputado por Madrid sobre este tema, porque lo se consecuente

con el párrafo de su carta, en que pedía el voto para el 15 de junio, en la que decía: "Vamos a decidir

libremente nuestro destino político", y estas asociaciones, de momento, tratan de poner de relieve esos

problemas pequeños y casuísticos, que desde su estamento se ven gigantes y generalizados.

QUE EL GOBIERNO TOME CONCIENCIA DE LOS PROBLEMAS DE MADRID

Yo quiero encontrar en este diputado por Madrid, como en los restantes—y creo que lo he encontrado en

la calidez de sus palabras, en la recidumbre de sus gestos—, un compromiso para con el pueblo que le

votó y un reconocimiento personal. Por eso yo le pediría algo, que muchas veces en mis crónicas locales

he dicho echo en falta para Madrid, una visita del Gobierno corno se hace a cualquier otra província

española. Una petición que yo me atreverla a hacer en nombre de esos 742.688 votantes de la candidatura

de UCD, en nombre de esos 2.351.385 votantes en total, que al dar su voto buscando decidir libremente

su destino político, daban también—como pedia la carta de Adolfo Suérez—sus problemas.

Una visita a Madrid, y esto no seria hacer distingo alguno, dentro del tratamiento nacional, consciente con

el más puro equilibrio para que no haya inclinación de la balanza. Que sea visitada Madrid como una

provincia más de la geografía española, porque aquí pasa al contrario que lo que hemos dicho antes con

los problemas que están a la puerta, de casa, junto al ángulo familiar. En la Administración los problemas

más cercanos, los que afectan a la capital que da hospitalidad a la Administración, que padece sus

consecuencias, que atiende sus necesidades, se van relegando por un yo creo que mal entendido criterio

de que se pueda tomar como favoritismo.

Ahí quedan los problemas de Madrid, a grandes rasgos, esos que el diputado por Madrid pediré Junto con

el voto, y «sos 742.688 votos bien merecen arrojar ente cúmulo de problemas.

No puedo terminar todo este Informe sin formular una pregunta más, y ésta como presidente del

Gobierno, al diputado por Madrid. Quisiera preguntarle si en, su mente, en so ánimo y en su voluntad

estuvo o está, el llevar a cabo las elecciones municipales, por razón de urgencia, mediante decreto-ley.

lista noticia se publicó así en los medios informativos como salida de la propia presidencia. Noticia que

dio pie a una forzada pregunta en mis entrevistos con los parlamentarios. La respuesta ha sido unánime,

ningún partido, ningún parlamentarlo acepta el decreto-ley y se define por la ley con a intervención de las

Cortes, Esta sería mi última pregunta y no al diputado, sino al presidente del Gobierno.

Los madrileños que entregaron su voto, que desean entregar también sus problemas, esperan y confían en

ese ofrecimiento del trabajo realista, sincero, honesto y eficaz) que hiciera el diputado, y en haber sido

elegidos como votantes porque en ;a provincia de Madrid ha transcurrido una gran parte de la vida y

prácticamente toda la actividad política del diputado que encabezó la candidatura de UCD.

Margarita JIMÉNEZ

 

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