"El pueblo de Madrid no tiene representantes en las Cortes"     
 
 Ya.    29/10/1977.  Página: 22. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

"EL PUEBLO DE MADRID NO TIENE REPRESENTANTES EN LAS CORTES"

Así denuncia el señor Sanjuán ante el pleno municipal • Se refirió o las declaraciones de estos políticos en

nuestra serie "El compromiso de diputados y senadores", y consideró que tal vez por ser excesivamente

políticos han puesto de manifiesto grandes lagunas en su enumeración de valores • Reivindicó una mayor

participación en los recursos estatales, como contrapartida a los gravámenes y servicios que soporta

Madrid como capitalidad

"Madrid no ha tenido la suerte de otras capitales y regiones en merecer la atención de) Gobierno al de sus

políticos, unidos en común esfuerzo para reivindicar la solución de los muchos problemas que tiene

planteados; pudiéramos decir por ello que es la capital más olvidada, acaso por su falta de vocación

autonomista, que no la podrá tener por ser la capital del Reino, dijo en una moción el concejal señor

Sanjuan.

Estimó que es hora de que los representantes políticos se consideren obligados a descender a la

problemática de Madrid y propongan soluciones, ya que son sus representantes, pues aunque la

Constitución- y el Reglamento de las Cortes " deban primar y ser su inicial preocupación, no debe ser la

única, pues hay problema» que no admiten espera y deben ser resueltas con decisión. "El pueblo de

Madrid no tiene representantes en Cortes." "El nivel de servicios y prestaciones al pueblo de Madrid—

dijo—se está, degradando, y se acentúa más, ya que junto a unas medidas que suponen restar medios

económicos, si bien se ha restablecido un cierto nivel de remuneración a los funcionarios, la falta de

dotación económica hace que las disponibilidades sean menores, con unos costes cada día más altos."

Según el señor Sanjuán, a lo sumo, algunos partidos políticos—por boca de tus representante»—sólo han

puesto de manifiesto las faltas y errores acumlados en el pasado por falta de planificación adecuada ante

un crecimiento no armonico, pero denunciando, sin proponer ninguna solución viable en los momentos

actuales y, so-: bre todo, sin valorar las aspiraciones.

Concretamente, el concejal se refirió a las declaraciones de estos políticos en nuestra sección "El

compromiso de diputados y senadores", y manifestó que, acaso por ser excesivamente políticos y no decir

todo 1o que saben, lian puesto de manifiesto grandes lagunas en su enunciado y valoración. "Debemos

reivindicar—añadió—una mayor participación en los recursos estatales como contrapartida a los

gravámenes y servicios que soportamos, tanto como capitalidad como por ser la ciudad de mayor número

de habitantes y con un crecimiento mayor en el último decenio."

A titulo de ejemplo, señaló que el Estado percibió 16.357 millones durante el ejercicio 1975 de la

Telefónica, de los que 10.118 corresponden al impuesto del 22 por 100 sobre el uso de teléfono

y 2.844 millones a las participaciones, de! Estado en ¡os ingreso» de la Telefónica que está previsto en el

contrato de exacciones—hoy vigente—que en parte deberían revertir a los ayuntamientos, que, de

acuerdo con el artículo 721 de la Ley de Régimen Local, es el Estado «1 que subroga tal obligación.

También a título de ejemplo, manifestó que el Ayuntamiento ingresa al Estado por el impuesto de

rendimiento de trabajo 700 millones de pesetas y recibe por el de profesionales de artistas 45. "Por

supuesto, que no recibimos nada de la renta de aduanas, del monopolio Campsa, tabaco, que, son

consumos perfectamente localizados y cuyo beneficiario debería ser el Ayuntamiento. Por ello creo que

en estos momentos lo interesante es cuantificar las grandes necesidades no cubiertas o indebidamente

cubiertas en el pueblo de Madrid y que los partidos políticos hagan su programa y compromiso de

realización." Por último, indicó una serle de cifras bastante anecdóticas, de las que dijo algún is no eran

tema de competencia municipal, pero sí estimativa:

Presupuesto mínimo de gastos ordinarios del Ayuntamiento de Madrid, 87.500 millonee; plan de

saneamiento de aguas residuales, red de estaciones depuradoras, 32.700 millones; cierre de los cinturones

de Madrid (sólo el primero y el segundo), 35.000 millones; plan de infraestructura del transporte urbano,

22.000 millones; mercados centrales, 3.000 millones; déficit de la EMT, 3.000 millones; plan de urgencia

de acondicionamiento de barriadas, 15.000 millones (aquí se estiman las necesidades más inmediatas para

un nivel razonable de adecuación); enseñanza, déficit de puestos escolares, enseñanza inedia, guarderías,

etc., se necesite una dotación de 7.200 millones.

El alcalde estimó que en la moción habla dos teínas. De una parte, la situación real y grave

del Ayuntamiento, ya que el presupuesto de este año no se podrá cerrar posiblemente por lo enorme de su

déficit.

Por otra parte, estimó el llamamiento que se hacía a los parlamentarios por Madrid, que está convencido

lleven al poder ejecutivo las necesidades apremiantes y graves de Madrid. Se refirió al encargo hecho por

la Corporación a este concejal sobre las cargas de capitalidad para ser con posterioridad elevadas al

Gobierno, lo que espera ee pueda presentar antes de finales del año.

Se refirió el alcalde a que posiblemente no sea la solución una subvención de capitalidad, sino un acuerdo

que determine participar más en los- impuestos «I Ayuntamiento, que si los gestiona, el Gobierno se lleva

mayor parte que el municipio, y que Madrid partícipe más también en él sistema Impositivo nacional.

El señor Reyes se refirió a que Madrid podría pedir una participación en el reparto de la Hacienda

pública. Se refirió concretamente a Cataluña, con el ejemplo de Barcelona, y sugirió loe posibles casos

que se darán en «1 supuesto de las autonomías gallegas y vascas. Si Madrid no tiene una autonomía por

su propio concepto o integración en Castilla la Nueva, en la actualidad lo exigirá en una nueva estructura

por triple concepto: por el incumplimiento de las leyes que lo benefician económicamente, por la.

autonomía y por su concepto de capitalidad del Reino.

 

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