Autor: Nieto, María del Carmen. 
 Mientras la Subsecretaría competente sigue planificando. 
 Partidos y Gobierno, de espaldas a la ordenación territorial     
 
 Pueblo.    26/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

Mientras la Subsecretaría competente sigue planificando

PARTIDOS Y GOBIERNO, DE ESPALDAS A LA ORDENACIÓN TERRITORIAL

Eduardo Merigó:

«En el futuro no seré el Estado, sino los entes autonómicos los que deberán programar su ordenación»

«Muchas veces, mejorando el gasto público se consigue más que aumentándolo»

«Canarias y Baleares ofrecen enormes posibilidades de cara a futuras relaciones de comercio

internacional»

MADRID. (PUEBLO, por Maricarmen NIETO.)—la ordenación territorial es un concepto muy

complicado. Todo el mundo ha oído hablar de la ordenación del territorio, pero, verdaderamente, saber lo

que es no lo sabe, probablemente, nadie. Por no saberlo, no lo sabemos, quizá, ni nosotros.

Vamos a explicarnos, la ordenación territorial es otra manera de vivir.

Es planificación de la distribución de las actividades y de los asentamientos humanos del territorio. Eso

en un país con una economía de mercado, un país occidental, implica, evidentemente una planificación

que no puede ser coercitiva, es una planificación indicativa en lo que concierne, por lo menos, ai sector

privado. Ahora bien, la planificación puede ser vinculante en lo que concierne al sector público. El

objetivo efe la ordenación del territorio es, en realidad, ordenar, planificar, fundamentalmente, las

actividades del sector público para que las infraestructuras que hace éste —>y hace muchas

constantemente— se desarrollen en base a un plan y no de una manera anárquica. En general, yo creo que

ha ocurrido no sólo en nuestro país, sino en casi todos. Precisamente, estuvimos hace muy poco

en la Unión Soviética y lo vimos muy claramente, que incluso allí, se tiene tendencia a hacer

planificaciones de tipo sectorial.

Como decía antes, son actuaciones normalmente planeadas desde un punto

de vista sectorial y no desde un punto de vista territorial.

Con estas palabras define don Eduardo Merigó, director general de Acción Territorial y Medio Ambiente,

en qué consiste la nueva ordenación territorial, que es, según opinión del Departamento que él dirige, una

pieza fundamental para la consecución de un desarrollo interregional equilibrado en todos sus aspectos.

—¿Cómo es que hasta ahora no había surgido esta necesidad, y que de repente se plantea?

—Este país vivió una época de reconstrucción, después de la guerra, en la que yo creo que de lo único

que se trataba «ra de sobrevivir. Después pasó una época de desarrollo, cuyo objetivo era crecer de

cualquier manera; crecer, porque había montones de necesidades por satisfacer, necesidades bastante

primarlas. Y cuando llegó la hora de plantearse la tercera etapa, que es la de la distribución del

crecimiento, tanto entre las distintas clases sociales como entre de las distintas regiones y

cualitativamente también para satisfacer necesidades menos primarias, no pudo hacerlo, porque vivía en

una dictadura, así dé sencillo. Yo estoy profundamente convencido de que la» democraciasi tienen una

capacidad de sensibilidad hacia los verdaderos problemas que no tienen los regímenes totalitarios. Desde

luego, en los regímenes comunistas no lo tienen, está clarísimo, así como tampoco lo tienen los regímenes

totalitarios de otro signo, ya que no tienen cauces para que se expresen las opiniones de la población.

Como se recordará, hasta el momento son ya dos las regiones planificadas: Galicia y Andalucía, regiones

harto sabido en las que la distribución no es precisamente equitativa.

—Señor Merigó, y las dos regiones que ya se han planificado ¿eran las más desfavorecidas de la

geografía nacional?

—Estas dos eran de las ´más desfavorecidas, aunque creo que habría que añadirle Canarias, Extremadura

y probablemente la zona de Albacete y Murcia.

AUTONOMÍAS

—En Unas recientes declaraciones el subsecretario de Acción Territorial y Medio Ambiente, mencionó

que las dos regiones que iban a ser planificadas eran Canarias y Baleares. Sobre este tema, el señor

Merigó opinó:

—Aunque esto es algo que be dicho en un momento determinado, en función de criterios más aue nada

técnicos, de facilidad de ordenación —aunque no hay que confundir dos cosas— la ordenación es algo

absolutamente necesario en todas partes, incluido las zonas superdesarrolladas Por ejemplo, Cataluña,

necesita una ordenación, de una manera desesperada, porque tiene un enorme desequilibrio en su

crecimiento. Cataluña va a tener que hacer una ordenación del territorio, lo que ocurre es que lo más

probable es que esa ordenación la tenga que hacer fundamentalmente en base a sus instituciones

autonómicas no es. el Gobierno central el que la tiene que hacer. En las demás regiones será lo mismo.

Canarias y Baleares también tendrán que hacerlo en base a sus instituciones autonómicas y además, como

veremos luego, esa es la óptica que adoptamos nosotros en cuanto a Andalucía y a Galicia El hecho de

que se haya empezado con estas dos era fundamentalmente para poder planificar inversiones estatales que

sean prioritarias. Si yo hablé en un momento determinado de Baleares y Canarias fue por una razón,

porque se trata de grupo de islas en los ´ cuales la ordenación del territorio es algo que se puede tipificar

de una manera clarísima. La interrelación entre las regiones en un continente o en un subcontinente

prácticamente como es España es una cosa terriblemente difícil y complicada y desde el punto de vista

teórico no está resuelta todavía No es posible ordenar Andalucía sola, ese es uno de los errores del

planteamiento anterior. Andalucía se tiene que ordenar de una manera mucho más autónoma que como se

había previsto, pero al mismo tiempo de una manera mucho más relacionada con el resto de! .país. La

línea que separa Andalucía del resto de España es artificial La línea que separa las islas Canarias es

naturalisima. Por eso pensábamos que era conveniente una ordenación de Canarias y Baleares. En el caso

de las Canarias para darle un empuje fuerte a su programación de desarrollo, que desgraciadamente

hasta ahora no se ha hecho porque siempre se ha pensado en Canarias en términos de poner parches y de

resolver situaciones desesperadas de inmediato y no de preparar el futuro. En el caso de Baleares se trata

de una economía muy peculiar porque tiene un nivel de vida alto, pero al mismo tiempo una economía

extremadamente desequilibrada con una dependencia absoluta de los «tour-operators- y eso no se puede

mantener tampoco. Pero eso no quiere decir que se tenga que hacer un esfuerzo prioritario en materia de

inversión pública en Baleares..Muy probablemente autónoma Baleares va a contar con muchos más

recursos propios y menos aportación del exterior. En el caso de Canarias tendrán que ser aportados del

exterior.

—¿Cómo en estos momentos que se habla de austeridad se intenta hacer una ordenación del país? ¿No es

extremadamente costoso?

—Creo que planificar es de las cosas más baratas que hay. Y llevarlo a la práctica no es más costoso que

hacer las inversiones que se hubieran hecho de cualquier modo. Entendámonos: de lo que estamos

hablando es • de ordenar inversiones, lo que es costoso es hacer más inversiones de las que se hubieran

hecho, pero en caso de austeridad se pueden hacer las mismas inversiones, pero mejor programadas.

Precisamente, una de las cosas que a mí me parecen nefastas en este país es esa tendencia a decir que lo

que hay que hacer es aumentar el. gasto público, pero no pensar nunca en aumentarlo mejor. Muchas

veces, mejorando el gasto se puede conseguir, 59 mismo que aumentándolo. Y a veces, mucho mas.

Con respecto a este punto, el Señor Merigo es de la opinión de que en España ha habido inversiones mal

planificadas y que han resultado costosísimas, sin tener un beneficio lo suficientemente alto para

justificarlas.

Asimismo, con respecto a la inversión exterior, asegura que en algunas regiones subdesarrolladas del país

le parece imposible el desarrollo si no existe una inversión del sector privado exterior a la región.

Afirma que Canarias es una base para todo «lo que sea comercio con la costa africana, que está totalmente

desaprovechada».

—Pero estamos hablando un poco en hipótesis. ¿Usted cree que habrá capital extranjero o privado que

quiera invertir en estos momentos, en que, con la tremenda crisis económica, la gente tiene tanto miedo?

—En estos momentos la gente tiene miedo en España; pero, en el mundo la crisis económica ,es muy

inferior a la española De todos modos, no se trata de invertir aquí para el mercado interior, sino para el

mercado exterior Lo que tenemos que tener en cuenta es que en nuestra planificación, faltando como falta

en algunas zonas ae este país la iniciativa privada, el desarrollo de estas zonas tiene que pasar por una

inversión exterior, sea de la Península o sea del extranjero

Por otra parte, el señor Mengo manifestó que todas las regiones están necesitadas de una planificación

seria. Sin´ embargo es de la opinión de que las mas pobres no tienen por que necesitar solamente una

planificación, sino inversión, teniendo que ir aunadas ambas necesidades.

Al tocar el tema de la región Centro, con relación a. Madrid señala que esta necesita de un modo

perentorio , la p1anificacion, «porque no sabemos qué va a ser Madrid dentro de cincuenta años y qué

implicaciones va a tener eso con relación a la región Centro. No sabemos si es que queremos que Madrid

crezca o que crezca Toledo y Guadalajara, y eso me parece fundamental»-.

—La planificación es algo constante. Yo creo que tenemos que desmitificar el terna, a mí eso me

preocupa mucho. La figura de ordenación . del territorio, en cuanto a planes directores tal y como está

prevista en la ley del Suelo, es una figura que tiene en el fondo una base filosófica que es terriblemente

fascista. Es decir, que parte de un dirigismo total. Parte de que se debe poder decidir centralmente qué es

lo qué se hace en cada parte del,territorio español, Y eso es simplemente mentira. No se puede decidir

central^ mente lo que se hace en cada punto. Ni se puede ni se debe. Se había llegado en este país a un

concepto de ordenación que si se les dejaba sueltos podía llevarnos a algo más vinculante que lo que se

hace en la Unión Soviética, y eso no es tolerable. Por eso lo que yo quiero hacer es una cosa muy distinta,

es planificar bien las actividades del sector público y luego dar incentivos para que las actividades del

sector privado se dirijan hacia un sitio o hacia otro. De ahí, que en este Departamento exista también la

Unidad de Acción Territorial, que tiene que permitir, mediante subvenciones o concesiones de créditos,

que se produzca una política de atracción de actividades1 hacia una región u otra en función de los

criterios que se hayan establecido con la ordenación.

Al parecer, este proyecto no va a presentarse al Congreso en principio, y lo que se piensa hacer es una ley

de Bases sobre ordenación del territorio. Asimismo, se trata de´ crear unos sistemas de funcionamiento,

sistemas que deberán integrar la actuación territorial de la Administración, que por otra parte ya está,

según el señor Merigó, sobradamente clara, para luego crear una serie de mecanismos que puedan ser

objeto de una ley sobre incentivos para las actividades del sector privado.

—¿Con qué presupuesto se cuenta este año para la planificación de la ordenación del territorio?

—En el proyecto de presupuestos que habla enviado este Ministerio al de Hacienda se contaba con una

suma no muy elevada, pero que permitirá iniciar los trabajos. En el proyecto de presupuestos que está

aprobado y listo para el envío a las Cortes se han olvidado totalmente de los créditos en cuanto a

ordenación del territorio, por la sencilla razón de que no estaban-previstos en las inversiones aprobadas

ánteriormente con cargo a!. IV Plan de Desarrollo. Como se trata de una actividad nueva no parece que el

Ministerio de Hacienda lo haya considerado entre las inversiones que tiene previstas, y por tanto, en estos

momentos existe una Eran incógnita en cuanto a si se pueda hacer o no esta actividad.

—¿Se trató el tema en el Pacto de la Moncloa?

—Se razonó en término? globales pero no en territoriales. Es bastante sorprendente que ni la oposición ni

el Gobierno hayan nlanteado el tema del equilibrio regional de las actuaciones del sector público o de las

actividades del sector privado en el Pacto de la Moncloa. Esto no quiere decir que sean cosas que no se

deban hacer, porque evidentemente el Gobierno tiene que hacer muchísimas cosas que no estan en el

Pacto Pero es curioso y significativo, en mi opinión, que este tema no haya parecido de un» importancia

fundamental a ninguno de los pactantes.

 

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