Las monografías de Informaciones: Urbanismo y vivienda social.. 
 La vivienda social en el momento presente     
 
 Informaciones.    23/12/1977.  Página: 3,5-6,8-9. Páginas: 5. Párrafos: 60. 

LA VIVIENDA SOCIAL EN EL MOMENTO PRESENTE

La trascendencia del tema ha hecho que INFORMACIONES convocara en torno a una mesa redonda a

algunos de los estamentos más directamente implicados en el tema de la vivienda, en términos generales,

y más concretamente, el de la vivienda social: promotores y partidos políticos con representación

parlamentaria, firmantes del pacto de la Moncloa.

Por parte de los promotores componen la representación don Ramón Arregui, vicepresidente de la

Asociación Nacional de Promotores-Constructores y presidente de la Asociación de Promotores

Inmobiliarios de Madrid; don José Antonio Duran, delegado de Urbanismo y Vivienda de la Asociación

Nacional de Promotores-Constructores y vicepresidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de

Madrid; don José González Santos, gerente de la Asociación Provincial y don Octavio Fernández

Mariano, presidente de la Comisión de Relaciones Públicas de la Asociación Provincvial.

Por los partidos políticos con representación en el Parlamento se encuentran don Gonzalo Navarro, del

Partido Socialista Obrero Español; don Jaime Rotondo de la U.C.D., y don Carlos Argos, de A.P.,

disculpando su asistencia, el P.C.E., por compromisos contraídos anteriormente por parte de las personas

que entienden directamente en el partido del tema de la vivienda.

Dado que reiteradamente se aa venido señalando la falta de concurrencia de empresas promotoras a la

llama^ da Administración para promover su política de vivienda social, INFORMACIONES plantea, en

primer lugar, al vicepresidente de la Asociación de Promotores la cuestión de la actual negociación entre

el Gobierno y las empresas promotoras:

—En estos momentos, el Gobierno está buscando ya una solución de carácter más definitivo al tema de la

vivienda social. El actual equipo ministerial, entendió que en un primer momento tenía que hacer . una

política de «parcheo», y en principio aceptó la legislación heredada del equipo anterior, por considerar —

a mi juicio— que la legislación Lozano había provocado ya en sus comienzos un parón importante en la

promoción de viviendas sociales, y, en esas condiciones, modificaciones de tipo radica] podrían agravar

la situación. En definitiva, el equipo Garrigues debió entender que había de salvar un primer momento a

base de «parches», ganando tiempo, para preparar un nuevo concepto y filosofía sobre la vivienda social.

La situación legislativa presente en esta materia está centra d a fundamentalmente en el apoyo al

adquirente de la vivienda social, criterio que inspiró también la ley Lozano, pero haciéndola ahora más

sencilla y con tablas más simples. El nuevo concepto de vivienda social parte del concepto de que la

oferta debe ser libre y atender a una demanda que debe potenciarse por el Estado en aquellos casos en que

sea insuficiente la capacidad adquisitiva del ciudadano; es decir, estamos ante un nuevo concepto de la

vivienda social, que ofrece su ayuda al adquirente en función de la capacidad económica y las

necesidades familiares; el Estado le ayuda para que su deseo de vivienda se convierta en demanda

solvente.

Ante este nuevo concepto, los pro motores entendemos que si el planteamiento se desarrolla en estos

términos, nos deja en situación posible de entrar en el mercado, estudiando la demanda que se desarrolla y

tratando de satisfacerla con nuestra oferta, ajustada a los condicionamientos de calidad, diseño, etcétera,

que la Administración fija naturalmente en cada caso a través de la ley y que cada vez habrá de ser más

exigente y uniforme, porque hay que tender a que no haya grandes diferencias de viviendas para ricos y

para pobres, sino que todos los ciudadanos puedan acceder a ella.

LA COOPERATIVA PUEDE SER UNA SOLUCIÓN VALIDA

LA FALTA DE SUELO URBANIZADO HA PROVOCADO, EN PARTE, EL GRAVE DÉFICIT DE

VIVIENDAS EN ESPAÑA SOLAMENTE CON UN CORRECTO ORDENAMIENTO TERRITORIAL

PODRA OBTENERSE EL SUELO NECESARIO Y A LOS PRECIOS JUSTOS

Don Gonzalo Navarro, del Partido Socialista Obrero Español, sale al paso de las opiniones del

vicepresidente de la Asociación de Promotores:

—Se ha hablado de amateurs, y yo, que soy profesional de la construcción en una de sus múltiples ramas,

y conozco desde dentro todos los procesos del sector, tengo un profundo desprecio por la mecánica de la

actividad promotora, porque el proceso de edificación, con todos los prolegómenos de obtención de suelo

y créditos, etc., prácticamente se puede resumir en la colocación de ladrillos. Todo lo demás no se ha

instrumentado, porque el régimen que hemos vivido ha impedido que se crearan comunidades de base, ha

frenado la potenciación de esquemas cooperativos que son capaces para cumplir con todos los requisitos

de los profesionales de la promoción. Se ha dicho que ha habido intrusismo, porque el mercado era fácil y

las ganancias inmediatas , y se cogieron años buenos para la captación de créditos y se ha dicho también

que las dificultades actuales han eliminado a los intrusos, y yo creo más bien que lo que ocurre es que hoy

hay canales privilegiadas que imposibilitan a los amateurs para captar esos créditos y que por eso se van.

Y creo que se está perfilando un mercado monopolista del suelo, y no hay más que ver cómo de sectores

productivos -que generan una gran concentración de capital se producen vertidos hacia el sector de la

promoción de viviendas, porque éste sigue siendo un sector tremendamente rentable. Empresas ajenas al

mundo de la vivienda que concentran cantidades ingentes de dinero, en cuanto pueden se introducen en el

mercado inmobiliario y además desde la cúspide, con promociones de varios miles de viviendas.

Ante estas empresas, por supuesto, se han visto desplazados los amateurs, entre los que se incluyen las

cooperativas, porque no tienen mecanismos institucionales para producir ese bien.

Don Ramón Arregui replica asi a la directa alusión:

—Al hablar de amateurs no he pensado en ningún momento en las cooperativas, que pienso pueden ser

una solución muy buena, perfectamente eficaz, aunque, en mi opinión, tienen dos problemas: uno, su

poca capacidad de autogeneración, y otro, su falta de capacidad técnica. En cuanto al primer punto, me

concreto en las cooperativas de viviendas, porque aquí es difícil el sentirse cooperativista, porque es muy

difícil que en esta materia nadie esté suficientemente unido a otras personas, a no ser que existan las

instituciones que puedan generarla; estas cooperativas, en un momento determinado, han sido casi

incapaces de nacer por sí mismas, y ello ha dado lugar a la aparición de la cooperativa «marrón», es decir,

la aparición de alguien que creaba la cooperativa como instrumento de un negocio.

En cuanto, a la falta de capacidad técnica de las cooperativas, se ha manifestado, porque, al no tener la

cooperativa ánimo de lucro, parecía -que nadie tenía que tenerlo dentro de ella y fallaba por no contratar

el personal técnico con la suficiente capacidad como para llevar el proyecto, el estudio económico y el

desarrollo técnico. Por otra parte, como las cooperativas también se han encontrado en un mercado de

escasez de viviendas, no pocos cooperativistas han especulado también con la vivienda, y como, además,

la fórmula de financiación era más barata, al final se producía en no pocas ocasiones lo que hemos

señalado anteriormente, la presencia de pescadores en río revuelto.

Pero, desde luego, yo no califico de amateurs a las cooperativas, porque es un sistema que entiendo

perfectamente capaz de desarrollar su actividad en el mundo de la vivienda y perfectamente compatible

con el sistema de promotores en un mercado libre de oferta y demanda no son, en definitiva, sistemas

excluyentes el uno del otro.

El representante de U.C.D., don Jaime Rotondo, interviene para señalar que, a su juicio, debe plantearse

previamente lo que se entiende por vivienda social.

—Creemos que ha habido una desvirtuación de lo que es la vivienda social, con independencia de que

luego podamos hablar del proceso tecnológico que da lugar a la salida al mercado de una vivienda y

también del sistema por el que se pueda construir, bien por promotores, por cooperativismo o por

cualquiera de los sistemas que acepta el mercado, como es el de la promoción directa. Volviendo a la

vivienda social, como ya han señalado los promotores, se ha heredado un régimen que ha habido que

continuar porque la Administración no quería paralizar el sistema y ha tenido que seguir con lo que había,

bueno o malo, aunque reformándolo.

PROMOCIÓN DIRECTA DE VIVIENDAS, VIVIENDAS SOCIALES, REVITALIZACION DE LAS

VIVIENDAS DE ALQUILER Y ANÁLISIS DE LAS ADJUDICACIONES SON TEMAS BÁSICOS

DEL PACTO DE LA MONCLOA

EL DECRETO DEL PASADO MES DE AGOSTO HA SUPRIMIDO EL EXCESIVO

INTERVENCIONISMO QUE TENIA LA LEY DE VIVIENDAS SOCIALES

EL ESTADO DEBE ARBITRAR LOS ADECUADOS CAUCES DE FINANCIACIÓN

PROVOCANDO EL CONCURSO DE LAS ENTIDADES BAN-

CARIAS

Nosotros creemos que la vivienda social en si debe ser la promocionada directamente por el Gobierno, es

decir, la que se vende por debajo de su costo, con una clara aportación económica del Gobierno. Si

hablamos de a qué usuarios deberá ir destinada, no hay duda de que ha de -a un mercado que no se puede

calificar como tal, porque al ser promoción directa viene adjudicada por la Administración; son las clases

más modestas, preferentemente aquellas que tienen dificultades para adquirir su sustento, porque lo que

tienen sirve para el desarrollo de su vida normal, pero no para comprar una vivienda. Ese es el concepto

que nosotros entendemos que debe ser aplicado, la vivienda cuyo precio no solo está intervenido, sino que

se facilita por debajo de su. coste y con normas de calidad especificadas por la legislación.

A partir de ese nivel comienza otra vivienda que debe estar estratificada de acuerdo con las necesidades

del mercado y en la que también debe haber una política del Gobierno que permita el acceso del

consumidor a la vivienda que él necesita, de los metros que desea y en el lugar que quiera, con una

libertad lo más amplia posible.

Pero al hablar de la vivienda, hay que hablar también de, la política de suelo, porque es la materia

esencial, y la Administración tiene que promocionar el. suelo para que llegue en forma adecuada en

cuanto a abundancia, servicios y calidad de urbanización. Si la política de vivienda no va acompañada de

una política de suelo, no se conseguirá nada, y hay que conseguir que no haya «ghettos», que se habite en

los cascos urbanos o lo más cerca posible de ellos, que haya unas condiciones adecúa das de transporte

para poder llegar lo más rápidamente posible a los centros de trabajo, etc.

En definitiva, vivienda social es la que hace la Administración, la otra es de renta libre y se promociona

por todos* los sistemas existentes en el mercado, y naturalmenmente que tiene que construyan y que

vendan en virtud de unos créditos que se le facilitan al comprador en función de lo que quiere y de lo que

puede pagar, y es precisamente a través de los créditos donde se puede diferenciar el mercado: que haya

viviendas que tengan acceso a través de u mercado hipotecario a muchos años y con un interés

preferencial y otra con pagos a menos años y con intereses diferentes.

Pero creemos que la vivienda social debe ser la que construya el Gobierna

EL´GOBIERNO DEBE ASUMIR SU CUOTA DE RESPONSABILIDAD

El representante de A.P. don Carlos Argos,,comparte la opinion del señor Rotondo:

—Estoy de acuerda en que no es entendíble lá vivienda fuera del contexto.de lo que es el problema del

suelo; pa* ra mi, son dos cuestiones fundamentales y qué" no se púeden separar. Yo, qué he escrito

bastante sobree el tema de la vivieada siempre "he mantenido la tesis., de qúe lo que ha fallado, en el

Basado en materia de "política de vivienda es que no ha habido una política éficazdél suelo, realista y

seria. Cuando se hizo el Primer Plan Nacional de la Vivienda para 1961-1976 se había previsto hacer

paralelamente el Plan Nacional de Urbanismo con no menos de 33.000 hectáreas de urbanización, pero no

se hizo y hubo una descompensación tremenda entre la política de la vivienda (que luego se complicó con

los planes de desarrollo) y la política urbanística. Yo tengo que rendir homenaje a la ley del Suelo del 56,

una buena ley que fue totalmente incump1ida en este país, como tantas veces ha ocurrido, y cuyas lagunas

salvó la de 1965.

La política de la vivienda social no se puede separar de una eficaz y realista política del suelo; se ha

hecho así en otros países, y sobre este tema está casi todo escrito por ahí fuera. Además, la vivienda social

hay que encuadrarla dentro de la propia actuación administrativa, es decir, la Administración pública

tiene, a mi juicio, tres fines esenciales: el servicio público, el fomento y la policía administrativa.

Entiendo que la vivienda social es un servicio público y la Administración debe poner el máximo

esfuerzo económico, técnico y urbanístico para conseguir un bien que llegue a todos los ciudadanos, por

poca capacidad económica que éstos tengan; toda política de servicio público se mueve dentro de precios

políticos, a los que el Estado tiene que destinar una cantidad de sus presupuestos para que todos los

ciudadanos tengan una vivienda digna y decente.

Por otra parte, creo que también los ciudadanos tienen derecho a elegir la vivienda que deseen con arreglo

a su capacidad económica y a su propia capacidad de endeudamiento, y ahí sí cabria una política de

fomento por parte de la Administración. Y finalmente, una policía administrativa para corregir todo lo

que se refiere al mercado inmobiliario, ya sea vivienda de protección oficial o no.

Entiendo que la vivienda social no es un concepto nuevo nacido con el decreto de julio del 76 y sus

modificaciones posteriores; es un viejo tema de la legislación española, porque, en defintiva, las viviendas

protegidas de alguna manera y especialmente Jas subvencionadas de renta limitada que nacieron en el año

57, como desarrollo de la vieja ley del 54, ya lo eran. Y no olvidemos que en España ha habido hasta un

Plan —en 1958— de urgencia social, a raíz de crearse el Ministerio de la Vivienda, ´plan destinado a

Madrid, Bar-celona y Bilbao, entre otras grandes ciudades. Aunque lo cierto es que el conce´pto de

vivienda social ha sido poco definido, aunque ha existido y está* latente en este país

Ahora, a mi juicio, la política de,´ la vivienda social no se resolverá si no nos planteamos seriamente el

problema de la política urbanística, que consiste en ordenar el territorio y planificar cuáles son las

soluciones óptimas para ordenar la vida comunitaria donde el individuo se sienta más feliz. Creo que hay

que analizar hasta el tipo de barrio, el tipo de construcción, el número de plantas, si deben ser viviendas

unifamiliares y hasta incluso llegar al óptimo de otros países, como Suiza, donde el espacio habitación ha

sido sustituido por el espacio fin, es decir, que el ciudadano recibe los tabiques y puede hacer su propio

diseño, respetando las estructuras básicas; aunque esto es difícil conseguirlo en este país, salvo a partir de

determinados niveles de renta.

Pero, en definitiva, el tema de la vivienda social necesita previa definición, cuestión previa también es la

financiación y no se debe entender nunca como un bien que está en el mercado y al libre juego de la

oferta y la demanda; no sería serio este planteamiento porque el Estado debe asumir su cuota de

responsabilidad y crear un bien que llegue a todos los ciudadanos a un precio que le sea asequible y con

las máximas facilidades para poder acceder a él con el esfuerzo mínimo. En definitiva, es un tema de

servicio público.

LA REPOSICIÓN DE SUELO TIENE UN COSTO ELEVADO

Tras esta larga intervención de los partidos políticos vuelve ahora la opinión de los promotores a través de

don Octavio Fernández Mariano:

—Estamos perfectamente de acuerdo. Nuestro presidente ha dicho en muchas ocasiones que toda

vivienda es social y no sólo la del indigente. Cada español necesita una vivienda, aunque con distinta

protección, y la Asociación mantiene el criterio de que no se debe hablar de vivienda social, sino de

dinero social, que es el sistema crediticio. No podemos condenar al ciudadano de pocas posibilidades a

una vivienda distinta del que las tiene mayores en función de su empleo, de situaciones familiares o

cualquier otra circunstancia. Necesitamos encontrar la fórmula a través de la cual la sociedad sea capaz de

permitir a todos los ciudadanos el acceso a una vivienda igualmente digna para todos. " En estos

momentos la función del constructor-promotor no puede ser otra que la de buscar un sitio, encontrar una

financiación y construir una vivienda; los compradores nos los tienen que dar hechos, nos los tienen que

dar traducidos a un papel. Nosotros no discriminamos a nadie, porque la promoción-construcción de

viviendas es una industria como otra cualquiera y que desearía ofrecer al mercado viviendas para todo el

mundo. Se ha hablado de especulación y nosotros somos las primeras víctimas porque nuestra fábrica,

que es el suelo, cuesta miles de dificultades el encontrarlo, y hay que distinguir entre el señor que compró

suelo rústico y valiéndose de sus amigos consiguió calificación y lo vendió o lo edificó, de los auténticos

profesionales de este sector. Los promotores somos unos industriales con una empresa de capital

normalmente escaso, que tienen que valerse de créditos generalmente oficiales, que lo pasa mal cuando la

demanda no cubre la oferta y que quieren demostrar que si alguna vez hubo especuladores y estafadores,

no fueron los profesionales.

En nuestra Asociación no se entra por la puerta falsa porque queremos dignificar la profesión. Si el

mercado baja, nosotros bajaremos; pero si sube, subiremos, porque no .estamos convencidos de que

tengamos que ser los chivos expiatorios de una serie de dificultades que se están produciendo en el país.

Concretamente en el tema del suelo, por parte de los promotores no cabe la especulación, porque

consumido el suelo inicial en la construcción, la reposición de nuevo suelo no puede cubrirse con lo que

produjo la venta del primer suelo y el beneficio generado con el edificio construido sobre él Los

especuladores son otros, no los promotores, que han de adquirir el suelo como materia prima

indispensable.

GRAVES REPERCUSIONES DE LAS DENSIDADES EXCESIVAMENTE BAJAS

Don José Antonio Duran, también de la Asociación de Promotores, plantea ahora el tema del análisis de

los diferentes elementos que intervienen en la vivienda:

—Analizando 1os diversos elementos que intervienen en la vivienda social nos encontramos con el suelo

urbanizado o bien el suelo y la urbanización, los equipamientos, la construcción y la revisión de obras, los

honorarios, los costos de financiación y los gastos varios, entre los que se encuentran el capítulo

comercial, que debería ser muy pequeño si el tema nos lo dieran resuelto, finalmente loa gastos generales

de empresas. Mi experiencia en 4.000 viviendas sociales que están en marcha es que el suelo no deberla

tener más de un 10 por 100 de repercusión; la urbanización, un 5 por 100; los equipamientos, del 5 al 6

por 100; la construcción y revisión de obra, un 65 por 100; los honorarios técnicos, un 3 por 100; la

financiación, el 5 por 100, y los gastos varios, el 7 por 100, lo que hace un total del 90 por 100 respecto al

precio de venta, lo que quiere decir que actuamos con un margen del 10 por 100, que es muy bueno por

estar exentos de impuestos de sociedades, y es un buen porcentaje como renta del capital Invertido. Pero

la situación no es tan favorable en la actual coyuntura Inflacionaria, porque los riesgos existentes pueden

hacer bajar ese 10 por 100.

Analizando el primer elemento, el suelo, hay que aclarar que encontrar en España suelo no ya urbanizado,

sino ordenado con esa repercusión no superior al 10 por 100 es muy difícil, hay que echar muchos espías

para encontrarlo, porque falta una decidida y coherente politica de ordenación. Para mí una repercusión

mayor del suelo es algo muy grave, porque pienso que la plusvalía que genera ese suelo no debe ser del

propietario, sino de la sociedad, más aún, de la familia española que necesita una vivienda, y no hay

derecho a que exista especulación del suelo; pero la culpa la tiene

PARA LAS CLASES PEOR DOTADAS ECONÓMICAMENTE, EL ESTADO DEBE FOMENTAR

LAS VIVIENDAS DE PROMOCIÓN DIRECTA QUE PERMITAN EL ACCESO DE TODOS LOS

CIUDADANOS A UN BIEN QUE DEBE ENTENDERSE COMO SERVICIO PUBLICO

EL P.S.O.E. ESTUDIA LA DESMER-CANTILIZACION DEL SUELO PARA QUE DEJE DE SER UN

BIEN DE «CAMBIO»

la falta de ordenación y también la manía que ahora nos ha entrado de que a una menor densidad una

mejor calidad de vida, y que nos ha hecho pasar a 25 viviendas por hectárea en algunos caeos, creando

una repercusión qiue el país no puede soportar, porque del 10 por 100 pasa al 30.

Si además a la vivienda social la cargamos el equipamiento, seguimos encareciéndola y llegamos así a un

mercado actual de 20.000 pesetas el metro cuadrado construido, es decir, que decimos que se hacen

viviendas sociales y realmente no son tales. La vivienda social en estas condiciones no lo es porque va al

final a señores que tienen que ahorrar mensualmente de 10.000 a 15.000 pesetas, es decir, que tiene que

ganar mensualmente de 40.000 a 50.000. De forma que ningún señor que haya rellenado la solicitud de

vivienda social diciendo la verdad podrá entrar en estas viviendas sociales.

Otro aspecto importante que también se ha planteado aquí es el de la financiación. En la reunión del mes

de octubre, las entidades financieras no sabían cómo instrumentalizar esa .financiación, creo que se

aceptará al final el concepto de la. amortización´progresiva, pero con un 3 por 100.

Desde nuestra perspectiva, insisto en-.que un 10 por 100 con una financiación´ pequeña puede valer, pero

ese 10 por 100 de beneficio, si tenemos que financiar la totalidad y esperar al final para ver lo que hemos

ganado, no podemos entrar en la operación. Otro aspecto es el que condiciona la venta a precio fijo;

nosotros habíamos pedido que se contemplase la fórmula de fijar el precio exacto del momento presente

—sin otras cargas— y que cualquier alteración de costos corriera por cuenta del comprador,

sometiéndonos nosotros a ese beneficio estricto. Pese a todo, creo que es importante señalar que el tema

de la vivienda social está ya en marcha, con 40.000 calificadas y otras 40.000 pendientes de la

calificación objetiva que va a estar pronto, y que por cada calificación objetiva va a haber dos

calificaciones subjetivas, lo que significa que son 80.000 las familias? que van & venir a por las

viviendas.

Pero muchas de estas familias no van a poder comprar esa vivienda social si es que no han mentido en sus

datos. Vamos a tener que recibirlas y si no pueden comprar, entrarán en la lista de espera de las viviendas

de promoción directa del Ministerio.

Oomo resumen, podríamos decir que de los 300.000 señores que han solicitado vivienda social solamente

100 000 estarán en condiciones económicas de poder acceder a esas viviendas, y como quiera que la

calificación subjetiva será pronto .de un total de 80.000, se podrá atender bastante y con las viviendas de

promoción directa que construirá el Ministerio es de, esperar que las cosas vuelvan a su cauce.

En cuanto al sistema de promoción, nosotros tenemos ideas muy concretas, creemos que la iniciativa

privada es eficaz.

Oreemos que debe desarrollarse el suelo urbanizable y estamos dispuestos a colaborar con cualquier

decisión que ee adopte en cuanto al suelo, aunque se decidiera la municipalización o socialización, lo que

queremos es suelo.

GARLOS ARGOS. — Oreo que uno de los principales problemas en materia de vivienda social es el de

la financiación, ed último decreto parece retornar al viejo sistema financiando más al promotor que al

comprador, aunque sea por via, indirecta. Yo entiendo que la vivienda, entendida como la que se dirige a

las clases más modestas, debe ser resuelta por el Estado, y la que ahora se denomina vivienda social debe

ser fomentada por te vía crediticia, obligando el Estado a las entidades financieras a conceder este tipo de

créditos y puede ser por la vía de desgravaciones, porque lo que está claro es que al Estado ..no tiene

recursos para ese plan de viviendas.

Habría que ir. también a las viviendas en régimen de alquiler, subsanando los defectos que hoy tiene la

ley, tales como la congelación de rentas y el derecho a prórroga, y, en cuanto al suelo, hace ya cuatro años

que escibi que debe ser reducido a su valor en términos razonables y asequibles para evitar esas

repercusiones del 10 al 15 por 100 sobre el valor de la vivienda. La -política del suelo debe distinguir

entre . el derecho de propiedad y él derecho de edificación, así como hay que ir a la fiscalización del

suelo, porque el señor que tiene un solar no puede estar esperando a que se urbanice a su alrededor para

luego actuar, porque en esos casos la Administración debe poner en marcha el mecanismo de

expropiación y conceder los beneficios del suelo a quien esté dispuesto a construir. Esto, que está

reconocido en le, ley del Suelo, no se ha puesto nunca en práctica.

Por otra parte, debe descentralizanse el urbanismo y dotar a los Ayuntamientos, a las Diputaciones y a los

organismos regionales que se creen de los medios técnicos y económicos necesarios .para la obtención de

su propio suelo.

GONZALO NAVARRO.—Es evidente que el suelo es uno de los componentes del tema vivienda que

más distorsion producen. Desde la óptica del P.S.O.E., se cuestiona profundamente el tema de que la

oferta ilimitada de suelo pueda repercutir en su abaratamiento. Estamos trabajando en un tema que es la

desmercantilización, no sabemos en qué forma, pero hay que hacer todo lo necesario para que el suelo no

sea un bien de cambio, sino que se tenga como un bien más a precios fijos.

ARREGUI.—Se ha hablado del concepto de las plusvalías y de cómo es más importante evitar que se

produzca el valor del suelo que el ejercer una fiscalización que frene el valor que ya se ha producido y

creo que el camino es deslindar los conceptos de propiedad y calificación. Es compatible el respeto a la

legítima propiedad del suelo con el hecho de que los beneficios de la calificación pasen al Estado.

Se ha hablado también del tema de la construcción directa y del pacto de la Moncloa parece deducirse

más la potenciación de la promoción directa que la construcción directa; de la misma forma que el Estado

compra las medicinas a la Seguridad Social, ¿por qué no puede comprar las viviendas y hacer luego con

ellas le finalidad social rebajando los costes a su cargo? En cualquier caso, la experiencia demuestra que

la industria acaba haciendo mejor el producto que la Administración.

A los promotores sí nos interesa saber qué es lo que opina el pueblo español sobre este tema de la

vivienda social, manifestándose a través de sus representantes, porque nosotros nos adaptaremos a lo que

se demande en cada momento.

GONZÁLEZ SANTOS — Hablando de la política de la vivienda es muy importante incidir en el tema del

suelo, señalando que si el suelo no tiene por sí mismo ningún valor, es paradójico que llegue a representar

del 10 al 15 por 100 del valor de la vivienda. Aquí hay que tener en cuenta dos valores, loe costos de

infraestructura y la densidad. Pero el suelo debería quedar sin valor y los Ayuntamientos deberían utilizar

para las viviendas sociales y las de construcción directa el patrimonio de suelo que se va creando con las

cesiones del 10 por 100 edificable de todos los planes parciales y así cumpliría su fin social. La ley

Lozano, desde luego, por su excesivo intervencionismo, no debe ser considerada como prototipo de ley en

materia de vivienda social, además que a mí juicio ésta no debería ni siquiera tener- ley, porque las

viviendas sociales son las que promueve el Estado y adjudica a unas personas con calificacion subjetiva.

El resto debe ser mercado libre potenciado también a bravea del fomento del suelo y la financiación. La

financiación es la base de una buena política . inmobiliaria. Las viviendas de promoción directa deben ir

destinadas a las clases económicamente débiles, y las de mercado libre deben ofrecer lea suficientes

alternativas como para, permitir al comprador estratificarse de acuerdo con sus deseos y posibilidades. Y

es muy importante también encontrar la densidad adecuada para no incrementar la re. percusión.

vivienda social pasa por la Ü.C.D. de acuerdo con lo pactado en la Moncloa; es importante en esta

materia producir suelo-techo y dejar que sigan los promotores.

ARGOS.—No se trata solamente de dar techo a una familia, sino de darle el marco adecuado, y en este

sentido creo que conjuntos superiores a los 160.000 habitantes, por ejemplo, son intolerables.

GONZALO NAVARRO. —

Desde la óptica de mi partido está claro que cuestionamos todo el planeamiento tal como se ha hecho

hasta ahora, pero eso supondría en este momento el salimos del tema. Por parte de los promotores se

sugiere que facilitemos, a nivel de partido, algunas ideas básicas de nuestra postura anté el tema de la

viviendá Social; el P.S.O.E, tiene un programa mínimo y otro máximo; para poder echar a andar hemos

suscrito el pacto de la Moncloa como programa mínimo, pero lo que si quiero que quede claro es que

nosotros tenemos la alternativa: menos instrumentada que aquellos que han venido disfrutando del Poder.

ARBEGUI,-~A nosotros nos interesa más que conocer los puntos ideológicos, saber por dónde van á ir

las directrices otras opciones las que ocupen el Gobierno, y más aún nos interesa conocer cómo se a

formando la filosofía parlamentaria en esta materia, porque eso supondría una línea de continuidad al

margen de quienes gobiernen y elimina en el futuro, cuando sean las lacras que ahora se producen.

Estamos por nuestra parte dispuestos a trabajar con cualquier opción política, siempre que tenga ideas

claras y sepamos dónde va en la materia inmobiliaria.

 

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