UCD define su futuro. Cifras, cifras y mucho sueño en los compromisos. 
 Triunfalismo franquista en el informe de Calvo Ortega     
 
 Diario 16.    07/02/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

UCD DEFINE SU FUTURO

Cifras, cifras y mucho sueno en los compromisarios

Triunfalismo franquista en el informe de Calvo Ortega

El hiperdocumentado informe del secretario general de UCD, Rafael Calvo Ortega, fue acogido con gran

escepticismo y mucho sueño por numerosos compromisarios, que vieron en él ecos de un triunfalismo

típicamente franquista.

Palma de Mallorca (Enviados especiales) — Dos votaciones sirvieron ayer de test para valorar la fuerza

con. que cuentan cada uno de los sectores enfrentados en la convención centrista de Palma. La primera de

ellas tuvo lugar por la mañana, para la elección de la mesa que está presidiendo el congreso. La segunda,

por la tarde, para aprobar la gestión de la anterior ejecutiva.

El resultado de estas votaciones, especialmente la primera, significa que el sector «oficialista» alcanza

unos dos tercios del total de los compromisarios, mientras que los «críticos» tienen una representación de

un tercio de aquéllos, lo que viene a coincidir con el número de firmantes del famoso manifiesto

«crítico».

«Esta intervención es como aquéllas que hacía Franco, que siempre sacaba una vaca pariendo, una central

eléctrica y dos marineros tirando de una red». Así definía un compromisario centrista la larguísima y

adormecedora intervención del secretario general de UCD, Rafael Calvo Ortega, en la que pasó revista a

la marcha del partido y la gestión de la ejecutiva saliente, en estos dos cruciales e intensos años.

Calvo Ortega inundó el salón del auditorio de una auténtica lluvia de cifras. sedes y oficinas, intentado

demostrar que UCD es el partido más pujante e importante del país. El texto leído por Calvo Ortega era

una sucesión de informes, Ministerio por Ministerio, de los logros obtenidos por los Gobiernos de UCD

que se han sucedido durante estos dos años.

Consumió posteriormente un turno en contra el senador por Valladolid luis Miguel Enciso, del sector

«crítico», quien denunció numerosas irregularidades en el partido, la falta de utilidad y funcionamiento de

los órganos, entre ellos el consejo político, que es teóricamente el máximo órgano entre congreso y

congreso.

Homenaje a una víctima de ETA

Le respondió con un turno a favor Jesús María Viana, presidente de la UCD vasca, quien incidió sobre

elementos exclusivamente emocionales, entre ellos la presentación al congreso de la viuda del miembro

de UCD asesinado por ETA José Miguel Bus taran, quien recibió con lágrimas una atronadora ovación de

toda la sala puesta en pie. Aparte de esto, Viana recurrió también a los datos escuetos y aburridos sobre

decisiones y reuniones mantenidas por la comisión ejecutiva

El siguiente turno en contra corrió a cargo de un «peso pesado» del sector «crítico», Oscar Alzaga.

Alzaga planteó una reflexión, tras brindar un «chapeau» al presidente Suárez. por la labor histórica

llevada a cabo por él. A continuación brindó una serena y detallada crítica a la falta de vida y democracia

interna en el partido, atacando el triunfalismo que supone creerse las cifras de militantes y nuevas sedes,

cuando los partidos y su implantación se miden exclusivamente por los votos.

Para Alzaga, las recientes derrotas electorales en la esfera autonómica son un mal síntoma. Citó como

ejemplo las elecciones parciales al Senado en Almería y Sevilla, señalando que era la primera vez en

Europa que un partido en el poder, utilizando la visita del presidente del Gobierno y una

intervención de media hora en televisión, obtenía poco más del 3 por 100 de los votos.

Se reafirmó en las tres letras del emblema del partido, que ha de permanecer; según Alzaga, unido, en el

centro, sin otros giros a la derecha y democrático por encima de todo.

La respuesta a favor de la gestión de la ejecutiva la realizó Antonio Jiménez Blanco.

tm ..utuuiúii, que fue pública y realizada por el sistema de tarjetones levantados, arrojó un porcentaje

aproximado de un 70 por 100 a favor de la gestión de la ejecutiva, y un 30 por 100 de votos en la que la

mayoría fueron abstenciones.

 

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