Autor: Iturralde, Pablo. 
   Asturias: un reto para el futuro     
 
 Madrid.    19/06/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Asturias: un reto para el futuro

Por Pablo ITURRALDE

Identificar minas y Asturias ha sido algo que hemos hecho todos los españoles en el pasado. Asturias era

una región que se consideraba rica y a nadie sorprendía que la renta "per capita" asturiana estuviese por

encima de la media nacional.

Soluciones de emergencia

En los último», años, la crisis de la minería ha llevado a variar esta idea, y hoy se ve a Asturias como una

región acuciada de problemas que demandan urgente solución. El mismo Gobierno parece haberse dado

cuenta de ello, y tras la creación de Hunosa ha tomado otras medidas, como la declaración de Langreo y

Mieres como zonas de preferente localización industrial, y meses pasados ha declarado a toda Asturias

polo de desarrollo.

Las dificultades del Principado se han producido al entrar en problemas la que era actividad industrial

básica: la minería. La inexistencia de una industria diversificada que pudiese emplear a la mano de obra

cesante y que subiera para elevar la renta provincial, ha hecho más acuciante el problema.

Hunosa, al iniciar su plan de reestructuración, en los próximos años va a dejar sin trabajo a una parte muy

importante de hombres hoy ocupados en las labores mineras. Los cierres de explotaciones, que van a

producirse con cierta periodicidad, desde ahora, y la racionalización de los que queden, van a suponer una

mano de obra parada, que junto con la proveniente de otros sectores en proceso de - .estructuración, debe,

ría encontrar empleo en´ otras actividades industriales. Por ello la creación de nuevas plantas industriales

que absorban esa mano de obra en paro es requisito básico si no queremos ver al Principado convertido en

una región deprimida dentro del país.

Para alentar la creación de esas industrias, el Gobierno declaró eri 1968 zonas de preferente localización

industrial a Langreo y Mieres y ha elegido a Asturias como uno de los futuros polos que van a

establecerse en los próximos años.

El objetivo de tales medidas es alentar el establecimiento de Empresas que beneficiarán de las ayudas de

todo tipo, que a taj fin les concede el Estado.

El modelo de planificación regional

El problema surge cuando se considera si estas medidas van a ser suficientes y si alguna medida de tipo

alternativo no daría mejores resultados. Parece que Asturias, o quizá Galicia, son las regiones del país

donde podría empezar un intento de planificación regional en nuestro país. Solamente la fijación de unas

metas claras y una coordinación de las diversas actuaciones podrían permitir sacar a Asturias del

"impasse" en que se encuentra.

Esta planificación podría ser mucho más amplia y de resultados todavía más efectivos que la declaración

como Polo. Aun cuan, do los resultados de los polos hasta ahora establecidos no puedan juzgarse todavía

a la vista del poco tiempo transcurrido, sí se pueden extraer algunas consecuencias que podrían aplicarse a

los futuros. De los datos publicados por la Comisaría del Plan en el voluminoso texto de la Ponencia de

Desarrollo Regional, parece deducirse que un elevado número de Empresas, tras ver aprobadas sus

solicitudes, no se establecieron en los polos y que las obras de infraestructuras, quizá por dificultades

presupuestarias, no se llevaron a cabo tan rápidamente como hubiese sido necesario.

A ello se añade que las Empresas que se establecieron vieron transcurrir cierto número de años hasta que

sus factorías entraron en producción, retraso que se debió rio tanto a la lógica tardanza de la puesta en

producción, sino a esos retrasos no achacables a ellos. Estos y similares problemas pueden plantearse en

los futuros polos, y en todo caso la tardanza en la puesta en funcionamiento de las nuevas factorías no

haría sino agudizar los problemas asturianos. Por otra parte, no es difícil pensar que muchas Empresas rio

se sientan alentadas a establecerse en Asturias a la vista de los resultados obtenidos tras la declaración de

zonas de preferente localización industrial. Efectivamente, un muy pequeño número de Empresas se

acogieron a los beneficios para establecerse en esas zonas. Aun cuando es difícil predecir por qué causa

no acudieron mayor número de Empresas, parece que el clima de inestabilidad social por las que ha

pasado Asturias puede ser la causa principal de esta abstención. Por ello es posible que suceda igual con

el futuro Polo y que muchas Empresas prefieran´ establecerse en otros lugares donde obtendrían

beneficios similares, sin encontrarse con lo que consideran una desventaja.

Sincronizar los sectores

Por ello el Plan parece muy necesario. Algunos organismos asturianos han realizado estudios que podrían

ser su base al recoger las aspiraciones de los asturianos. El Plan debería fijar las metas básicas a conseguir

y crear un organismo que se ocupase, mediante su actuación directa, y mediante la coordinación de los

diversos organismos que pudiesen actuar, de ponerlo en ejecución.

La planificación debería centrarse no sólo eri la promoción industrial y la reconversión de los sectores

hasta ahora existentes, sino también en la intensificación y mejora de la producción agraria y sus

industrias derivadas hoy en parte preterida y que, tras las reformas convenientes, podría convertirse en un

sector especialmente dinámico, dadas las condiciones del Principado.

Las obras de infraestructura y de creación de servicios, junto con una planificación de la educación y de la

vivienda, serían los primeros pasos donde la inversión pública debería centrar sus esfuerzos, aun sin

olvidar que el I. N. I. podría establecer industrias, tras los estudios adecuados de viabilidad económica,

que completarían o sustituirán a una iniciativa privada que podría mostrarse vacilante, sobre todo en los

primeros años.

Dentro del Plan se coordinaría la reestructuración minera con la creación de esas nuevas actividades.

La creación de buenas redes de comunicaciones (que ayudarían a evitar el relativo aislamiento del

Principado, debido a lo deficiente de las hasta ahora existentes) sería un paso esencial que debería venir

completado con una política de vivienda y urbanismo y de dotación de servicios que se hace totalmente

imprescindible.

Todo ello llevaría, en los próximos años, a Asturias a ocupar de nuevo el puesto que nunca debió perder y

evitaría que pudiera convertirse en una región deprimida, algo que los asturianos no se merecen.

 

< Volver