Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
   Gigantesco mitín comunista en Barcelona  :   
 Sin una sola alusión crítica a la monarquía ni al Gobierno Suárez. 
 Informaciones.    01/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

CON CARRILLO Y LOPEZ RAIMUNDO

Gigantesco mitin comunista en Barcelona

Por Enrique SOFEN

BARCELONA, 1.

Ni una sola alusión crítica a la Monarquía o al Gobierno Suárez pudo escucharse ayer en el mitin más

importante de cuantos hasta ahora se han realizado en España, que se celebró en el parque de la Cindadela

y congregó, según fuentes diversas, a más de cien mil e incluso a más de doscientas mil personas.

SIN UNA SOLA ALUSIÓN CRITICA A LA MONARQUÍA NI AL GOBIERNO SUÁREZ

El acto había sido organizado por el Partido Socialista Unificado de Cataluña y en él habló como figura

estelar el secretario general del Partido comunista, don Santiago Carrillo, en su primera aparición pública

en Barcelona.

Inauguró el mitin el secretario general del P.S.U.C., don Gregorio López Raimundo. «EL. P.S.U.C. y el

P.C.E. —dijo el señor López Raimundo— aunque son partidos independientes, tienen los mismos

principias ideológicos y politicos, idénticas formas de organización y de trabajo, y elaboran en común la

política global referente al conjunto de los pueblos de España, constituy e n d o en la práctica un todo

único.» La intervención del orador abrió, en una única cita, la serie de diatribas contra Alianza Popular,

unánimemente coreadas por la multitud que se desparramaba a lo largo de cinco hectáreas y media de

terreno.

En catalán, a continuación, habló don Alfons Caries Comin, candidato a diputado por Barcelona y

destacado protagonista del grupo Cristianos para el Socialismo. El señor Comín analizó el papel de los

intelectuales en la sociedad contemporánea para, más adelante, centrarse en el tema religioso.

«La presencia de cristianos —afirmó— en todos los partidos democráticos catalanes es hoy un hecho

fácilmente constatable. También en el nuestro. La derecha ya no monopoliza la fe. La fe está dejando de

ser un factor de división del pueblo cuando la izquierda abandona sus tendencias sectarias o anticlericales

explicables en otras épocas. Se da ahora un pluralismo político entre los cristianos. Y la existencia de

cristianos comunistas hace realmente efectivo tal pluralismo.»

Por su parte, uno de los máximos dirigentes de Comisiones Obreras, don J o s e p Lluis López Bulla, en

castellano, propugnó «un pacto político de carácter económico, a través de un entendimiento que vaya

desde las centrales sindicales obreras hasta las organizaciones patronales. La crisis no puede recaer sobre

los de siempre, sobre los más débiles.» El líder obrero puso especial énfasis en calificar el programa

socioeconómico del P.S.U.C. como «realista y responsable».

De nuevo en catalán, intervino también el número dos del P.S.U.C., don Antoni Gutiérrez Díaz. La

exposición del señor Gutiérrez Díaz se basó, fundamentalmente, en la perspectiva autonómica de

Cataluña, «para hacer realidad la recuperación de los principios e instituciones configurados en el

Estatuto de 1932». Frente a actitudes que calificó de «aventureristas», esté candidato comunista insistió

en la necesidad de acudir a la movilización pacífica, a la reafirmación de la unidad mínima de todos los

partidos catalanes y a la búsqueda de la negociación con el Gobierno de Madrid, todo ello como el

camino más eficaz para reconquistar la autonomía perdida.

Por último, y en medio de un fervor que se expresaba de múltiples maneras, tomó la palabra don Santiago

Carrillo, quien leyó unas breves cuartillas en catalán. Ya en castellano, el señor Carrillo abundó en sus

conocidas tesis frontalmente contrarias a Alianza Popular, a la que trató de desmontar, punto por punto,

todos los «slogans» de su campaña publicitaria. Defendió ardorosamente la autonomía de Cataluña y del

resto de los pueblos de España y afirmó que «Euskadi no puede seguir siendo un país al que se le

considera ocupado». Entre el delirio de la multitud de personas que seguían en dos pantallas inmensas de

televisión el desarrollo del mitin, el señor Camilo rechazó toda dictadura —«también nuestra,

dictadura»— abogó por la libertad y el respeto a las creencias religiosas —«no olvidamos que las Iglesias

nos acogieron en la época más oscura del franquismo»— y pidió que todo el mundo votara en conciencia.

Un mar de puños y de banderas saludó el cántico de «La Internacional» —en catalán y en Castellano—,

así como el himno catalán «Els Segadors», que clausuraron este gigantesto acto electoral. Debe

subrayarse que un nutridísimo servicio de orden veló en todo momento por el correcto desenvolvimiento

de la sesión.

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