Autor: Pereña, Luciano. 
   Europa arremete contra el paro     
 
 Ya.    14/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Europa arremete contra el paro

Crítico informe contra tí paro del Comité Económico y Social de las Comunidades Euro-peas • la lucha concertada contra el paro y la inflación no es posible sin un espíritu de solidaridad entre todas las categorías de la vida económica y social • El pleno empleo no podrá ser restablecido en condiciones de renta y vida aceptables sin política de crecimiento selectivo • tí pleno empleo y la estabilidad de precios deberían ser realizados prioritaria y simultáneamente

EL Comité Económico y Social de las Comunidades Europeas acaba de hacer público su informe crítico contra «1 paro en Europa. Su paquete de medidas para una político más activa de empleo tiene carácter prioritario y ha sido elaborado después de un largo diálogo entre las distintas fuerzas económicas, sociales y políticas. Porque la importancia primordial de este objetivo de pleno empleo dentro del cuadro general de la política social y económica hacía necesario restablecer un "consensus" social entre las organizaciones de los trabajadores, las fuerzas económicas y las autoridades políticas de los distintos miembro» del Mercado Común.

La lucha concertada contra él paro y la inflación no es posible sin ese espíritu de solidaridad entre todas las categorías de la vida económica y social. Y esta solidaridad deba existir no solamente entre aquellos que ejercen una actividad profesional y los que se encuentran en paro o en situación da subempleo, sino también con aquellos que disponen de rentas más confortables y más ventajosas desde este punto d» vista y los que se encuentran en la basa de la escala salarial.

La participación común y la solidaridad del esfuerzo colectivo será eficaz en la medida en que se llegue al convencimiento de la utilidad y equidad del sacrificio. Una lucha enérgica contra el paro quiere ser paralela a la disminución progresiva de la inflación, a un crecimiento suficiente en término» cuantitativos y cualitativos, asi como a una política activa da empleo. Se parte de una conciencia clara de la gravedad d« la crisis económica, de sus consecuencias sociales y de las posibles opciones de medios teóricos. Europa está empeñada en llevar adelante au democracia social.

La escalada del paro durante 1978 ha revelado claramente la interdependencia indisoluble de los problemas sociales y económicos, así como las causas qua están en la base a la vez de la crisis económica, de la inestabilidad monetaria y del grave desequilibrio del empleo. Pero el pleno empleo no podrá ser restablecido en condiciones da renta y vida aceptables sin una política de crecimiento selectivo que debe integrarse en una programación a plazo medio. El crecimiento económico tiene que fundarse específicamente sobre la expansión del mercado interior, en un desarrollo equilibrado de los términos de cambio y sobre la rentabilidad suficiente de las empresas qua permitan asegurar la financiación de las inversiones creadoras de empleo.

DESDE esta doble perspectiva de solidaridad y responsabilidad social, ei Comité Económico y Social empieza por definir las condiciones elementales con vistas a una política más activa de pleno empleo. Una de sus condiciones será ei mejor conocimiento d« las perspectivas sectoriales. lío podrá tener un efecto uniforme, sino que deberá más bien adaptarse a las situaciones más divergentes que existen a nivel de sus regiones. Deberá ser una acción solidaria y comunitaria, evitando toda discriminación sobre el sexo y el relanzamiento de la inflación sin restringir globalmente la demanda interior.

Política social

En la elección de medios, la política activa de empleo prefiere aquellas que son susceptibles al mismo tiempo de satisfacer otros objetivos de política social. Los criterios que deban aplicarse n las actividades da inversión son los siguientes: e1 número y calidad de los empleos que se van a crear contribuyan a la reducción de las diferencias nacionales, satisfagan las exigencias de ambiente y ss orienten a una división internacional del trabajo que sea más equitativa. Y paralelamente a la coordinación de estos medios comunitarios se tenderá hada la coordinación de las medidas nacionales de sostenimiento.

Se quiere evitar la distorsión de la concurrencia, la supercapacidad de ciertos sectores, un cúmulo injustificado y esa especie de puja en materia d« medidas de equipamiento que desembocan finalmente en una creación insuficiente de" empleos a la vez que en el debilitamiento de medios disponibles para venir en ayuda de las regiones más pobres. Habrá que estudiar seriamente las ventajas y los inconvenientes que en las condiciones actuales puede aportar un mejor reparto del volumen de trabajo.

Dentro del mareo de la poli-tica estructural no se debe perder de vista la necesidad de estimular las actividades d« la pequeña y mediana empresa, d« los servicios y de la agricultura, que sean capaces de mantener y orear puestos d« trabajo propias o inducidos en otros sectores. Todas estas actividades son susceptibles de mejorar la calidad del crecimiento. Pero no hay que abusar ni empeñarse en mantener artificialmente actividades o entidades no Justificadas. La política de empleo se justifica esencialmente a través da la búsqueda permanente del bienestar social para toda la población.

EL pleno empleo y la estabilidad de precios deberían ser realizados prioritaria y simultáneamente. Deberían esta* Mecerse de aquí a 1980, cuando la tasa de inflación haya sido reducida progresivamente en todos los Estados miembros por lo menos al 4-5 por 100. Algunos países han puesto ya en marcha una serie de medidas contra el paro: un reparto más equitativo del empleo disponible, reducción da la semana laboral, prolongación de la escolaridad obligatoria, descenso da la edad de jubilación, restricción y control del trabajo clandestino o trabajo negro, concesión de primas de empleo a las empresas que incorporan jóvenes, pararte o personal supletorio; créditos para la formación o para la prolongación d« la formación profesional e indemnizaciones cuando el nuevo empleo implica disminución *e la renta.

Arreglo aritmético

Exista la tentación, de resolver el problema del paro de manera aritmética en función del número de parados y del número da horas y de días "de trabajo. Pero e! trabajo disponible no es divisible a voluntad. Porque es claro que gran número da puestos de trabajo sólo pueden ser ocupados por candidatos que han adquirido la cualificación necesaria. Un mejor reparto del volumen de trabajo exige con frecuencia medidas de reciclaje, a pesar da que no sean aceptadas por las personas que están sin empleo. Habrá qua reforzar las medidas de orientación y formación profesional teniendo en cuenta las necesidades y las tendencias que se manifiestan en el mercado de trabajo.

Estos esfuerzos deben efectuarse desarrollando los instrumentos existentes de estadísticas, da análisis y de previsión, mejorando la coordinación de las actividades de Tos servicios nacionales de empleo y reforzando las posibilidades de acción del fondo social. La ocupación de puestos de trabajo disponibles depende tal vez del desplazamiento de la mano de obra correspondiente al tipo de trabajo que hay que cubrir. Son indispensables, por tanto, medidas que faciliten la movilidad geográfica de los trabajadores y de sus familias. La realización d« una política activa de empleo exige que se emprendan nuevos estudios para una mejor distribución del volumen del trabajo disponible.

El Consejo Económico y Social se ha pronunciado por los estímulos selectivos en favor de las inversiones privadas generadoras de empleo. Será necesario garantizar las medidas a nivel de empleo por medio de subvenciones y desgravaciones fiscales a las empresas que crean nuevos puestos de trabajo. Pero esta ampliación de Inversiones privadas no depende solamente del estímulo financiero del Estado. Es indispensable, sobre todo, que la situación económica cree un clima favorable a las Inversiones por sus perspectivas más favorables en cuanto a la demanda y a la rentabilidad.

SI la situación económica actual hace muy difícil y hasta ilusorio «1 aumento de las

rentas profesionales, todo» los esfuerzo» deberían dirigirse a evitar que el nivel de vida de la población disminuya. La transformación de la pirámida de salarios y de otras rentas es la consecuencia lógica de la evolución que se ha experimentado durante loa últimos años y a la que es peligroso quererse oponer. Importa, sobre todo, hacer este cambio más humanamente aceptable, aumentando la ayuda apropiada principalmente a las personas más desfavorecidas.

Necesidad de un relanzamiento

En la medida en que los Imperativos del mercado y los peligros de la inflación o la necesidad de un relanza miento de la actividad económica mediante nuevas inversiones impon» una cierta moderación de la evolución da las diversas categorías de rentas, es conveniente examinar en qué medida podrá encontrarse una compensación en otros dominios. Particular atención debe ponerse en las categorías sociales más afectadas por la recesíón y la inflación que pertenecen a la población activa, a los jubilados, a la mano de obra femenina y a ciertas categorías de jóvenes. La política social deberá extender la seguridad social a toda la población en condiciones equitativas y no discriminatorias.

Dentro de la política que tiende a reducir las desigualdades sociales, se refiere a los sistemas de seguridad social. Las cargas sociales para los individuos y las colectividades deben mantenerse dentro de limites soportables. Es importante proceder, sin tardar, a un replanteamiento serio de todos los sistemas de seguridad con vistas a eliminar los costes que no son indispensables o que son ocasionados por abusos de un sistema administrativo pletórico o de la superprotección por la que se benefician un número creciente de personas al amparo de los necesitados y hasta de las disposiciones mal adaptadas a las necesidades del mundo actual.

El "rapport" que el Consejo Económico y Social ha redactado para Europa va analizando cada una -de las medidas que los países han puesto en marcha. En medio de un balance crítico de éxitos y fracasos van definiéndose las directrices de la política de pleno empleo. -Es un esfuerzo sereno para transformar la democracia política en auténtica democracia social, a través de la cual sea posible frenar los desequilibrios provocados por la mas grave crisis que sacude a los países del Mercado Común. El modelo europeo Invita a la homologación.

Luciano PEREÑA

 

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