El ministro de trabajo, en la toma de posesión de los nuevos cargos de su departamento. 
 Hay que emprender el camino hacia la democracia social y económica     
 
 Informaciones.    27/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL MINISTRO DE TRABAJO, EN LA TOMA DE POSESIÓN DE LOS NUEVOS CARGOS DE SU DEPARTAMENTO DE INFORMACIONES

Hay que emprender el camino hacia la democracia social y económica

MADRID, 27 (INFORMACIONES).

DON Manuel Jiménez de Parga, ministro de Trabajo, ha hecho una serie de manifestaciones con motivo de la toma de posesión de los nuevos cargos de su Departamento, en las que ha insistido en el tema de la elaboración de un bloque de medidas laborales, al tiempo que mantuvo la firme creencia de que el cambio hacia la democracia no se ha producido sólo en la superficie de España.

«Hemos conseguido —fueron las primeras palabras del ministro— lo que hace meses parecía imposible: la democracia política. Sin embargo, este Gobierno que preside don Adolfo Suárez no se considera satisfecho con la meta ya alcanzada, sino que, compartiendo las ideas y sentimientos de los hombres con sentido de la realidad que viven en 1977, va a emprender ahora, desde la democracia política, el camino hacia la democracia social y económica.»

Mas adelante, el señor Jiménez de Farga insistió: «No basta con ser ciudadano en la ciudad, en la organización de la vida política, sino que hay que ser ciudadano también en el lugar donde se trabaja, en la organización socioeconómica. He aquí la democracia en profundidad, la que el Gobierno tiene en el horizonte de su actuación, la que nos hará pasar de la condición de subditos de las empresas a la categoría de ciudadanos en ellas, como lo somos ya en la vida política.»

MEDIDAS LABORALES

Al referirse al conjunto de medidas económicas, fiscales y financieras, el titular de Trabajo afirmó que a éstas se sumaria un bloque de medidas laborales, para lo cual recabó la ayuda de todo el personal de su Departamento. «De este Ministerio de Trabajo —continuó— tienen que salir las fórmulas que infundan entusiasmo a los españoles que hacen su vida con el trabajo cotidiano y viven de su trabajo. Se les piden sacrificios económicos, y yo estoy seguro de que se recorrerá el camino hacia la democracia en profundidad, con el convencimiento de que el sacrificio es comunitario, según los principios de la justicia y de la solidaridad. Y con la seguridad también de que el cambio se ha producido no sólo en la superficie,

en lo que salta a la vista, sino en las bases de nuestra convivencia.»

Se refirió asimismo el señor Jiménez de Parga a la reestructuración administrativa que ha afectado también a su Departamento y, sobre el tema, puntualizó: «Aceptando esta situación real de la reestructuración ya establecida, será aplicada sin dañar derechos y personas, para lo que el ministro está siempre dispuesto al diálogo, como cree haber demostrado suficientemente.»

«La democracia en la empresa —manifestó asimismo— exige más información, más participación, eligiendo y controlando a Quienes asuman las tareas de dirección y administración del patrimonio, que es —debe ser— común. Igual, en pocas palabras, como sucede ya en la democracia política, a la que nos ha llevado la política afortunada del presidente Suárez.»

«SACRIFICIO PARA QUIEN POSEE MAS)

Volviendo a las medidas económicas adoptadas en el Consejo de ministros del último sábado, el ministro añadió: «A este Departamento, a su titular y a sus colaboradores les corresponde la difícil, pero necesaria, tarea de conseguir que el sacrificio que tales medidas van a suponer para la sociedad española entera, no recaigan —como -en anteriores ocasiones ha ocurrido—, sobre uno solo de los sectores; para lograr que sea sacrificio, en definitiva, no recaiga con mayor peso sobre el sector que menos puede y debe soportarlo. Que quien más posee soporte el sacrificio en mayor medida y que quienes menos tengan sufran en menor cuantía las consecuencias de ese sacrificio que se establece para afrontar y resolver en lo posible la indudablemente difícil situación de la economía española.»

Más tarde, el ministro se refirió a otros propósitos de su Departamento y anunció: «Como continuación de las medidas ya adoptadas por el Gobierno y ya conocidas por los medios de información, se agregarán inmediatamente las tendentes a conseguir que el ciudadano sea, en efecto, ciudadano en la ciudad, pero también en su lugar de trabajo, para que goce dentro de la empresa de todos sus derechos. Para llevar a cabo estos propósitos necesito la colaboración de todos. Para conseguir, entre todos, uña sociedad auténticamente solidaria, una sociedad más justa, una sociedad más cristiana.»

 

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