Autor: C. M. B.. 
   ¿Qué pasa en correos ?     
 
 Hoja del Lunes.    15/08/1977.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

¿QUE PASA EN CORREOS?

"Es imposible normalizar el servicio con los medios que tenemos"

"Sólo en Madrid harían falta 500 funcionarios más", dice el ¡efe de explotación

"Con los medioe de que disponemos es prácticamente imposible la plena normalización de los servicios de Correos", ha declarado don Manuel Tomás, jefe del Servicio de Explotación del Tráfico Postal, a quien recurrimos en busca de una explicación de las constantes anormalidades que los particulares, las empresas y los medios periodísticos están sufriendo.

"Estábamos acostumbrados a un servicio postal impecable, puntual, de máxima eficacia pero desde hace algún tiempo las cosas van de mal en peor. Las cartas llegan tarde o no llegan, los impresos se pierden o se reciben con retraso. Da la Impresión de que los carteros no realizan loe esfuerzos de antes para superar dificultades o deficiencias en la dirección de la correspondencia." Así se expresaba el director de una empresa con un gran volumen, de correo con el que hemos hablado sobre el tema. ¿Que esta pasando en el Palacio de Comunicaciones? Sabemos de los conflictos de los contratados, de sus manifestaciones y protestas. .Y también de las huelgas y tensiones del último año y medio, pero, sin duda alpina, hay algo más. Por ello buscamos a quien, como técnico postal y responsable de los servicios d« explotación, pudiera aclararnos el problema. Don Manuel Tomás fue abierto, claro y preciso cuando nos insistió en que el problema fundamental es el de la carencia de suficiente personal y de personal preparado para poder atender eficazmente el volumen de objetos postales que diariamente entran y salen en Madrid.

6000 PERSONAS PARA SEIS MILLONES DE OBJETOS POSTALES

"Para encauzar satisfactoria-mente los tres millones doscientos mil objetos postales que diariamente entran en Madrid y los casi tres millones que tienen que salir necesitaríamos aproximadamente, sólo en la capital, unos quinientos funcionarios más de los casi seis mil de que disponemos. Y, además, que fueran personas preparadas para el cumplimiento de su trabajo y no contratados, a quienes hay que enseñarles una tarea, y que no pueden, por lo tanto, realizarla con plena eficacia.

Por otra parte—insiste el señor Tomás—, resulta que por cada dos bajas que «e producen en la plantilla (servicio militar, vacaciones, etc.), Hacienda sólo nos autoriza a incorporar a un contratado. Así es imposible la normalización del servicio postal. El director general de Correos y Telecomunicación ha pedido reiteradamente un .aumento de la plantilla, pero Hacienda la ha denegado alegando imprevisión

presupuestarla y carencia déme dios económicos para ello."

Actualmente hay en Madrid unos 3.350 carteros, 967 subalternos, 933 auxiliares y sólo 187 funcionarios del Cuerpo Técnico,

DETERIORADA LA MORAL DEL PERSONAL

Pero el público, que usa y confía en el servicio de Correos, que paga sus impuestos, al igual que numerosas entidades comerciales— nos comenta el director de empresa con el que también hemos conversado—, no tiene la culpa de que haya esta escasez de funcionarios. El servicio de Correos es fundamental para la vida de relación personal, para las actividades comerciales y culturales, y el Estado tiene la obligación de mantenerlo a un nivel adecuado de eficacia, a] menos como el que existía en tiempos anteriores. Para eso cobra los impuestos, y de ellos, de su empleo, es responsable."

"Sin duda alguna—nos dice un funcionario de Correos—, la moral de los funcionarios postales se ha deteriorado seria mente, porque hemos llegado a la convicción de que nuestro sacrificio, nuestra entrega, nuestra dedicación, no es suficientemente valor a d a, y que, por otra parte, aunque nos matemos, no podemos conseguir que las cosas vayan corno en otros tiempos."

LA DISCRIMINACIÓN DE LOS CONTRATADOS

Sin embargo, los "contratados" han llenado de carteles las paredes del Metro, se han manifestado en la calle y han planteado ous reivindicaciones al director general, señor Acha. ¿ Qué es lo que quieren y qué representan? Según los escritos de la asamblea de contratados de Correos y Telecomunicación, "la situación en la que nos encontramos—dicen textualmente—los casi 400 trabajadores que hemos sido contratados es realmente penosa, tanto en condiciones de trabajo como en cuestiones económicas."

"Firmamos un contrato en blanco y no se nos entrega el duplicado—nos ha declarado uno de estos trabajadores—. Tenemos la mitad de los derechos que los demás, haciendo el mismo trabajo que los subalternos o que los carteros. Tenemos las mismas responsabilidades, pero cobramos el 33 por 100 que el personal fijo de esas categorías.

Parecidas condiciones se dan en los interinos, que cobran el 20 por 100 menos que los fijos."

"La discriminación aumentó a finales del mes pasado—dice una de las declaraciones de la asamblea de contratados—, cuando, ante la amenaza de huelga si no se mantenían las cinco mil pesetas que se venían cobrando en meses anteriores, la Dirección concedió este aumento a los fijos y el 80 por 100 a los interinos, pero no a Jos contratados. Ahora, los contratados, haciendo el mismo servicio que los fijos y que los interinos, cobramos 13.220 pesetas mensuales, mientras que los otros perciben entre 25.000 y 30.000 pesetas en adelante."

LAS CARTAS QUE NO LLEGAN...

Mientras tanto, siguen los retrasos en la llegada de las cartas...

—Tengo que ir al Banco porque me ha llegado la letra del piso de este mes, pero no la del anterior—nos dice un empleado.

— La carta que me mandaste ha tardado siete días en llegar de Madrid a La Manga —nos cuenta otro compañero periodista.

Y así, sin duda alguna, nuestros lectores podrían contar cientos y hasta miles de experiencias personales. ¿Qué está pasando en Correos?, se pregunta la gente.

— En mis tiempos—cuenta un jubilado — estas cosas no ocurrían. Teníamos el orgullo de que el correo era una de las pocas cosas que iban bien en España. Nosotros decíamos, que las únicas cartas que no llegaban eran las que no se echaban al buzón.

PROBLEMAS DECLARADOS EN BARCELONA

— Según nuestros cálculos —nos precisa el señor Tomás—, de cincuenta cartas llegan normalmente a sus destinatarios unas cuarenta, y sólo diez puede que sufran alguna demora debido, sobre todo, a las vacaciones del personal fijo y a su sustitución por "contratados" que carecen de la suficiente experiencia y a los que, por tanto, no se les puede exigir una eficacia similar a la del personal fijo. Sólo en Barcelona—continúa diciéndonos el jefe de los Servicios de Explotación — hemos comprobado «j» retraso importante en la distribución y reparto de impresos por motivos laborales.

LA JORNADA LEGAL Y LAS VACACIONES —Por otra parte, y a pesar da todo, las vacaciones han producido una reducción en el número de los repartos. Antes había tres repartos diarios en Madrid. Ahora, en la mayoría de los distritos sólo podemos hacer un reparto. Asimismo, cuando se producen dos días de fiesta seguidos, que. no son laborables según el calendario oficial, como ha ocurrido con hoy domingo y mañana lunes, día de la Asunción, como no se reparte, la correspondencia se acumula. Así, si una carta es depositada en el buzón el sábado en .Madrid, no podrá ser distribuida hasta el martes.

—En nuestros tiempos — nos dice el jubilado de Correos—trabajábamos lo que fuera necesario para que el servicio saliera.

—Ahora tenemos conciencia de nuestros derechos como trabajadores—nos dice un funcionario con el que hablamos en el Palacio de Comunicaciones—. Ya nadie quiere hacer un minuto más de la jornada que le corresponde y que le pagan.

NO ENCONTRAMOS CAUSA DETERMINANTE DE LAS ANOMALÍAS

Cuando nos despedimos, don Manuel Tomás, persona con profundo conocimiento de los problemas postales, insiste:

—Estamos realmente confundidos y sorprendidos por los retrasos de la correspondencia, para los que no encontramos más causa determinante que la falta, da personal en número y con preparación suficiente. Agradeceríamos sinceramente la colaboración del público para detectar todas las anomalías que exista y que nosotros procuraremos investigar para tratar da corregirlas, siempre que esté a nuestro alcance. Todo aquel que lo desea, puede comunicar su» experiencias al subdirector gañera! de Correos con la seguridad de que procuraremos atenderle.

La falta de personal, el personal contratado en condiciones económicas discriminatorias, las vacaciones, los "puentes" festivos, la desmoralización del personal ante la imposibilidad de sacar el servicio. Todo ello es causa de una situación que estamos padeciendo todos los españoles y que debe de encontrar una solución definitiva.

SINDICATOS SIN LEGALIZAR

En fin, que los Correos de la democracia confían en que pronto sus problemas puedan ser resueltos, aunque hemos sacado la convicción de que la confianza no es mucha. Todo va a depender de dos cosas: la legalización de los sindicatos y asociaciones del personal para que puedan cumplir legalmente sus fines (aún no hay sindicatos legalizados), y la inclusión en loa presupuestos de 1978 de una dotación suficiente para cubrir las plazas de personal que faltan. El ministro de Hacienda tiene la palabra.

 

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