Carrillo en Valladolid. 
 Suárez es aceptable; Fraga, un demente     
 
 Diario 16.    25/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Carrillo, en Valladolid

Suárez es aceptable; Fraga, un demente

VALIDADOLID, 25 (Corresponsal D16).—Santiago Carrillo calificó la presentación de Suárez a las

elecciones como una opción aceptable y atacó duramente la postura de Praga Iribarne, a lo largo del mitin

celebrado el pasado sábado en el pabellón de deportes de esta ciudad castellana, ante una concurrencia de

unas nueve mil personas.

El secretario general del Partido Comunista de España (PCE) catalogó a Fraga de "demente, que

convertiría a España en una cárcel o en un manicomio si Alianza Popular consiguiera la mayoría en las

elecciones" y explicó que dicho político seria un peligro hasta para López Rodó.

El Ejército es de todos

Durante su intervención —el primer mitin que celebra el secretario general del PCE tras la guerra civil—,

Santiago Carrillo se refirió a los militares en los siguientes términos:

"El Ejército as de todos, es de España, y los comunistas no tenemos intención de enfrentarnos con él. El

Ejército está ahí, para defender las fronteras de la patria y, mientras cumpla con esta misión, los

comunistas estaremos a su lado."

La obsesión de los servicios de orden por impedir la aparición de banderas republicanas y los subidos y

abucheos dirigidos a Santiago Carrillo cuando quiso justificar la decisión del comité central sobre la

bandera nacional y la Monarquía, marcaron el desarrollo del mitin.

Alrededor de seis mil personas llenaron completamente el pabellón polideportivo municipal, por cuyo

alquiler el PCE había pagado ochenta mil pesetas, además de treinta mil invertidas en una póliza de

seguros de diez millones, exigida por el Ayuntamiento en prevención de posibles desperfectos. Tres mil

personas más siguieron la intervención de Santiago Carrillo desde la calle, a través de los altavoces

instalados en el pabellón polideportivo.

Incidentes

Los primeros incidentes surgieron cuando un disidente trató de entrar en el pabellón con una pancarta en

la que sobre la hoz y el martillo aparecía una corona. En la pancarta, retirada y rota por los servicios de

orden, se leía: "Gran invento del TBO, Santiago Crrillo I de España y V de Alemania". Militantes de

UGT desplegaron luego una "ikurriña" y una bandera tricolor con la inscripción •´Convención

Republicana de Castilla". Loe servicios de orden actuaron enérgicamente, retirando la bandera

republicana y golpeando a quienes la portaban.

Silbidos y abucheos fueron dirigidos al secretario general del PCE cuando afirmó: "El camino hacia la

democracia no ha sido fácil, ni lo es todavía. Para consolidar una democracia demasiado frágil hace falta,

además de coraje, cabeza, inteligencia política. Hemos de ganar cada día nuevos aliados y neutralizar el

mayor número posible de enemigos. Por eso, hemos dado pasos que mucha gente no entiende aún,

especialmente los vete

ranos que defendieron la República con las armas, y los jóvenes, que sienten en la bandera tricolor un

símbolo del antifranquismo. Pero tenemos que acostumbrarnos a ver, junto a la del partido, la bandera

nacional."

No dar pretextos a Fraga

Ante los silbidos constantes, apenas apagados por los aplausos de gran parte de los asistentes al mitin,

Santiago Carrillo añadió: "Quienes silban, no saben que bajo la bandera de la República se hizo la

represión de octubre y se fusiló a muchos obreros, ni saben que bajo la bandera tricolor yo be pasado

muchos años en la cárcel. No hay color morado que no traiga una nueva guerra civil entre los españoles.

Nosotros no daremos a Fraga el pretexto para levantar al Ejército por una cuestión de colores. Si lo

hiciéramos, no seríamos un partido con cincuenta años de experiencia revolucionaria."

Ante las cámaras de varias cadenas de televisión de Bélgica y Alemania Santiago Carrillo añadió:

"¿Quién se indigna con el hecho de que los comunistas coloquemos la bandera nacional junto a la de

nuestro partido? ¿Los fachas que creían que con ella iban a levantar al Ejército?" Subrayó luego que tanto

Cuba como Polonia o Hungría tienen la misma bandera que antes de la implantación de los gobiernos

socialistas. "H o y —dijo— la cuestión es dictadura o democracia. Quien no lo comprenda podrá ser

bienintencionado, pero políticamente es torpe."

Falsos demócratas

Tres oradores precedieron al secretario general en su intervención: César de Prada, secretario del Comité

Provincial; Anselmo de Hoyos, miembro del Comité Central, y Julián Aríza, que encabeza la lista de

candidatos al Congreso por Valladolid.

La intervención de Santiago Carrillo sobre la bandera . republicana p r ovocó la salida en bloque de casi

un centenar de militantes de la Liga Comunista., Liga Comunista Revolucionaria y de la Convención

Republicana. Luego, en una reunión con los periodistas, el secretario general del PCE

quitó importancia a estas disidencias. "Fue más difícil hacer comprender nuestra política de reconciliación

nacional o de amistad con los cristianos." Afirmó que no le causan; impresión las acusaciones de que el

partido es socialdemócrata, detrás de esas acusaciones hay un cierto fondo de cariño al Partido

Comunista".

Suárez, aceptable Sobre la presentación de Adolfo Suárez a las elecciones dijo: "Nosotros siempre hemos

pensado que Suáres acudiría a las elecciones. ¿Por qué si no, iba a enfrentarse con muchas fuerzas del

país legalizando el PCE o convocando elecciones? Quienes pensaron que no iba a participar han

demostrado poca experiencia política." "Suárez —añadió— me parece una opción aceptable."

"Si se pudiera escoger entre Tierno Calvan o RuizGiménez o Felipe González, se quedaría con uno de

ellos. Pero hoy no hay posibilidad, lo que no quiere decir que las fuerzas de izquierda dejen de luchar por

lograr un Gobierno democrático de izquierda. "

A preguntas de un periodista sueco sobre la aceptación de la Monarquía, Santiago Carrillo dijo: "Marx y

Engels aconsejaron al Partido Socialdemócrata Alemán que no exhibiera reivindicaciones republicanas en

su programa. Si ellos, que son los padres del marxismo, hicieron eso, también nosotros, que sólo somos

hijos, lo podemos hacer. Cualquier otra postura sería favorecer el golpe que Fraga pretende dar."

 

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