Autor: Muro de Iscar, Francisco. 
   El País     
 
 Arriba.    22/02/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

el pais

LOS PATRONOS -Ayer en la asociación para el Progre-.

so de la Dirección, los patronos españoles, o las patronales, sentaron las bases de una futura organización patronal unitaria que sea capaz de dar una respuesta uniforme a la clase obrera. Y es curioso que casi todos los participantes—desde Garrigues Walker hasta Nemesio Fernández-Cuesta y desde Conde Bandrés a Santiago Foncillas, pasando por Rodríguez Sahagún, Max Mazín y otros—pusieron tanto énfasis en la unidad, partiendo, eso sí, de una diversidad sectorial o regional o provincial, pero con una cabeza final común para todos.

Los empresarios saben del poder de una clase trabajadora unida. Y aunque por el momento siguen siendo los más fuertes, los mejor organizados y los que tienen mejores relaciones con quien hay que tenerlas, los empresarios saben que sólo tienen un camino para defenderse: estar ellos unidos y provocar las divisiones —no excesivas, eso sí— entre la clase trabajadora. Los empresarios, por el momento, están demostrando más inteligencia que los trabajadores.

Claro está que los empresarios no dependen de los partidos políticos —y de haber alguna dependencia, tal vez sería al revés— mientras que los trabajadores —al menos los que están organizados— son todavía «la voz de su amo», es decir, la voz del PSOE, del PCE, etc. Los empresarios son capaces de organizarse y de unirse en base a la defensa de su dinero. Los trabajadores tienen que consultar, primero, al partido. Si no cambian las cosas, de aquí a las elecciones vamos a tener una patronal muy fuerte o muchas patronales íntimamente conectadas y varías centrales sindicales, ya legales para ese momento, a bofetadas con su sombra. Además, los empresarios son capaces de afiliarse en su totalidad, mientras que ¿cuántos trabajadores están o estarán afiliados a las centrales sindicales?

LOS TRABAJADORES Las cilitadas por las propias centrales, son claras: no llegan a los 200.000 afiliados. Gana todavía Comisiones, con casi 100.000; le sigue UGT, que será mayoritaria en el futuro inmediato y cierra filas la USO, con menos de 20.000. Como esas cifras las han dado las propias centrales, no parece arriesgado decir que eso de «200.000» es algo exagerado. O sea, que, en momentos de ebullición, ni un 2 por 100 de trabajadores están afiliados. Vale.

Pero es que, además, las centrales están a la greña. Ayer se reunieron en Madrid UGT, Comisiones, CNT, SOC (catalana) y STV (vasca). El tema era la negociación de la libertad sindical con el Gobierno. La SOC quería una negociación conjunta, al margen de la «comisión de los 10». La UGT se negó porque el diálogo ya había comenzado y porque «no era oportuno buscar otra vía», a pesar de que en esa comisión ni SOC ni STV están presentes. Y las centrales sindicales nacionales dijeron que, ai fin y al cabo, STV y SOC eran de ámbito reducido y que. prácticamente, no pintaban nada. Al final, ni acuerdos ni nada, porque, entre otros desacuerdos, aparte, ninguno de los asistentes llevaba poder para acordar nada.

Es decir, todos contra todos y la casa sin barrer.

Y LOS PERIODISTAS Mario periodista y miembro del Partido del Trabajo, dijo ayer, en ia Facultad de Ciencias de la Información, que todos los medios de comunicación deberían ser estatales y con dirección colegiada en manos de tas clases populares; es decir, restableciendo la libertad de información, que ello no impide la existencia de una Prensa de partido que conciencie políticamente ai pueblo a imagen, pienso, siguiendo su razonamiento, de «una Prensa socialista, no homogénea, dependiente de! pueblo y que orienta la información de la forma que juzga más apropiada en cada caso». ¡Masho, qué carrera nos esperaba contigo!

Francisco MURO DE ISCAR

 

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