Autor: Urbano, Pilar. 
   Una democracia llamada comunismo     
 
 ABC.    26/05/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

JUEVES 26 DE MAYO DE 1977. PAG. 16

UNA DEMOCRACIA LLAMADA COMUNISMO

En la puerta me encontré a Paco Umbral «muy puesto», con cuello de astracán. Iba a empezar la rueda

«para pocos» con Carrillo. Voy sin invitación, pero me ofrecen un asiento, un copetín y un ejemplar del

libro «Eurocomunismo y Estado». Carrillo fuma y habla sin prisa y sin pausa. Le preguntan si los

comunistas leninistas le tachan de blasfemo ideológico. «Todavía no —dice—. pero quizá esas

acusaciones no tarden en producirse. En nuestro movimiento aún hay mucha escolástica y dogmatismo.»

Agrega que el nuevo libro rompe el fugo de edición en España, pero «en la U. R. S. S. tardarán muchos

años en publicarlo o no lo harán nunca».

• ¿CUAL ES LA DEMOCRACIA DE CARRILLO?

«Yo quiero saber —le digo— si votar comunismo es votar democracia, y votar Suárez es votar la vía

segura a la democracia... ¿Qué "democracia" vende usted? ¿En qué puede diferenciar el elector perplejo

uno y otro género?» Sonríe. Enciende otro emboquillado: «Nosotros querríamos para España una

democracia en la que puedan existir, expresarse y concurrir al voto todos los partidos políticos; que

garantice todos los derechos humanos: una democracia en la que el Estado no sea confesional ni

filosófico: Estado laico; que el Parlamento designe al Gobierno, le mantenga o le retire su confianza; que

reconozca el derecho autonómico de todos los pueblos de España. Una democracia con libertad total de

creencias, con respeto a esos credos, a su propaganda y ejercicio, y a la enseñanza en esas creencias para

quienes lo deseen. Una democracia en la que el sistema de propiedad de los grandes medios de

producción vaya extendiéndose a todos, y no sea patrimonio de privilegiadas faenas económicas... En este

punto no creo que haya mucho parecido entre el señor Suárez y nosotros.»

• DOLORES IBARRURI: «LA ABUELA»

Le pido a Santiago «una respuesta muy sincera» a esta pregunta: «Si en su mano hubiese estado, ¿habría

demorado el regreso de la presidenta Ibarruri hasta después de las elecciones?» «No. Y le voy a decir algo

que no sabe casi nadie: ha sido mi mujer quien fue a Moscú a buscar a Dolores y traerla. Fíjese usted en

mi interés porque estuviese aquí ahora. Es difícil comprender, desde fuera del partido, el respeto, el

sentimiento y la veneración que sentimos los comunistas españoles por Dolores Ibarruri.

• «NUESTRO ATAQUE IRA CONTRA ALIANZA»

«A Felipe González —comenta en otro momento—, joven militante, con la carga de un partido histórico,

le agradaría que el P. C. E. tuviese la fisonomía de Líster. Con un comunismo así, el P. S. O. E. tendría el

terreno libre para desarrollarse.» Y alude a dos datos que apenas si son adjetivos para marcar las

fronteras: el P.S.O.E. «es muy afín a la Social Democracia Alemana» y «el P. S. O. E. ha aceptado la

decisión democristiana de no formar candidaturas senatoriales conjuntas de izquierdas».

«Ahora, lo importante es favorecer las condiciones para una mayoría parlamentaria que pueda hacer una

Constitución democrática. Por ello no iremos contra el centro que encabeza Suárez, aunque, no nos

hagamos ilusiones: el centro es una derecha; más civilizada, eso sí, que la montaraz y selvática que

representa Alianza Popular. Estos son demasiado reivindicativos del pasado franquista y no nos ofrecen

garantías democráticas; por tanto, nuestro ataque no irá contra el centro de Suárez, sino contra Alianza

Popular. Pensamos que la nueva Constitución han de elaborarla las fuerzas del centro a la izquierda.»

• «E.T.A.: UN CALLEJÓN SIN SALIDA»

Nos cuenta después Carrillo que «la E. T. A., en un principio no marxista, se radicalizó ante la

inoperancia del Partido Nacionalista Vasco. La lucha dialéctica y la represión le ha ido llevando a

posiciones socialistas y a actuaciones radicalizadas, con el marchamo del terrorismo. Tras el Consejo de

Burgos nos esforzamos en hacerles comprender la necesidad de reconvertirse en un partido nacionalista

de izquierdas con hegemonía en Euskadi. Pero siguieron con su estrategia de violencia. Hoy E. T. A. está

encerrada en un callejón sin salida, en un nivel de actividad desplazado, sin puesto en el futuro

Parlamento. Deben tomar nota los hombres de E. T. A. de que el franquismo ya ha desaparecido».

• «NO CREO QUE ESTEMOS EN EL PRÓXIMO GOBIERNO»

«En las próximas Cortes habrá de formarse un Gobierno de coalición —dice—, porque no creo que haya

tal mayoría de diputados de un solo color que respalden a todo un Gobierno. Pero me parece que en ese

Gobierno no estaremos, todavía, los comunistas. ¿Si nos lo propusiera Suárez... u otro jefe de Gobierno,

sea socialista o democristiano? ¿Qué haríamos? ¡Hombre, en política no se dice de este agua no beberé?

Los comunistas franceses gobernaron con De Gautle. y los italianos con De Gasperl. No veo dificultad en

cogobernar con Suárez... o con otro.» Y al más sordo de los presentes se le clava el acento que don

Santiago pone en «el otro».—Pilar URBANO.

 

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