Autor: Basterra, Francisco G.. 
   El "cáncer" de Euskadi     
 
 Diario 16.    12/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

ANÁLISIS

El "cáncer" de Euskadi

Francisco G. Basterra

Catorce meses después de su proclamación como Rey, Juan Carlos no ha podido todavía viajar al País Vasco, donde el desaliento provocado por la larga espera de la amnistía total y los graves acontecimientos callejeros de los últimos días testimonian el alto grado de tensión y desánimo que vive la comunidad vasca.

La muerte, accidental, al filo de una manifestación de un muchacho de quince años en Sestao, unida al desencanto producido por la falta de respuesta a la campaña navideña pro amnistía, ha reproducido peligrosos enfrentamlentos callejeros que recordaban a los más tristes tiempos pasados.

Las fuerzas del Orden Público han vuelto a intervenir con extremada dureza, muchas veces indiscriminada, atajando el derecho de manifestación que se mueve en las provincias vascas en el difícil equilibrio de la tolerancia —represión, casi siempre con ventaja para el último término.

Manifestaciones pro amnistía, exhibición de "ikurriñas", banderas vascas, y hasta cortejos festivos como el del tradicional Olentzero de Nochebuena, han sufrido estas semanas la dialéctica de los botes de humo y las balas de goma.

A este clima de violencia se une la actuación no atajada de las fuerzas "incontroladas" de la extrema derecha que continúan tomándose la Justicia por su mano. Atentados a personas y propiedades privadas por parte de comandos hitlerianos o musolinianos; "cócteles Molotov" contra huelguistas del hambre; supuestos secuestros; extraños atentados a la metralleta como el del martes en Las Arenas se suceden sin pausa.

Gobernadores franquistas

Los gobernadores civiles de las provincias vascas continúan, en su mayoría, ejerciendo su autoridad sin flexibilidad, de espaldas a una realidad que ya ha superado con mucho sus estrechos criterios de la época franquista. Ahora, el de Navarra advierte que la importante reunión de todos los Ayuntamientos vascos prevista para el domingo en Echarri Aranaz para pedir la amnistía, la restauración foral y la cooficialidad del euskera necesita permiso de Madrid.

En este marco de convivencia debe entenderse la petición de amnistía para los aproximadamente 170 presos vascos que continúan en las cárceles, en condiciones penitenciarias muy duras. Diputaciones y Ayuntamientos designados a dedo no pueden olvidar el clamor popular y la solicitan también.

Basta con viajar unas horas a cualquiera de las provincias vascas para darse cuenta de que la concesión de una amnistía total es una condición "sine qua non" para abrir el diálogo y la negociación con las fuerzas políticas y sindicales vascas sobre un régimen y un estatuto de autonomía ya difícilmente esquivables y no sustituibles por el régimen administrativo especial recién aprobado en Madrid.

Desde Bilbao, San Sebastián, Vitoria o Pamplona no se atiende a la complejidad del momento político y las "luchas" preelectorales de los diferentes partidos a nivel de todo el Estado.

Sólo interesa el tema de la amnistía, el fin de la represión y la autonomía. El problema se ha enconado. El desinterés y el rechazo por la política "madrileña" se reflejó en el referéndum, donde casi el 50 por 100 de la población vasca se abstuvo.

Cáncer para el Gobierno

El propio Julio Jáuregui (PNV), representante del País Vasco en la comisión de los "nueve" de la oposición, encuentra dificultades para explicar a las diversas fuerzas políticas vascas su presencia en la negociación con el Poder. Esto ha Impuesto que sea precisamente la amnistía el primer tema a tratar con Suárez.

Antes del referéndum el equipo Suárez estudió alguna medida para atacar el problema, preocupado por la cuestión electoral, e incluso se pensó en un viaje del presidente al País Vasco.

Se habló de restablecimiento de las Juntas Generales, pero esto no tendría valor sin elecciones municipales previas; de abrir un dialogo con las fuerzas democráticas vascas, como se ha hecho con las catalanas; de cambios de gobernadores; las posibles medidas "pacificadoras" se quedaron en el tintero.

Este contexto político, dislocado por temas previos no resueltos, hace difícil la ordenación de las fuerzas políticas y la creación de plataformas políticas de moderación.

Resurge el PNV

En estos meses de continuos sobresaltos, con las fuerzas nacionalistas divididas aún ,en "radicales", abertzales del KAS y moderados del Partido Nacionalista Vasco (PNV), cabe destacar dos factores positivos de Integración política.

La gran mayoría de ETA parece haber abandonado la lucha armada y decidirse por su reconversión en partido político, en una línea socialista y nacional radical pero dispuesta a pensar en un futuro Juego legal.

En segundo lugar, cuarenta años después el Partido Nacionalista Vasco (PNV), centrista de tinte democristiano, resurge con cierta fuerza y consigue domingo tras domingo reunir a más de 3.000 personas en mítines en los principales pueblos del País Vasco.

Esta resurrección, bien vista en Madrid, es digna de tener en cuenta porque supone la posibilidad de llenar constructivamente una franja política hasta ahora vacia y podría suponer a medio plazo un factor de estabilidad en un terreno político empujado durante mucho tiempo a la radicalización.

En este sentido cabe entender el mensaje a los vascos lanzado el pasado fin de semana desde Bayona por el viejo dirigente del PNV y presidente del Gobierno vasco en el exilio, Jesús María de Leizaola, invitando a la negociación para "tener en nuestras manos, desde ahora, la gestión de la colectividad vasca y confirmarla como legalidad reconocida cuando llegue el momento de las elecciones políticas democráticas".

 

< Volver