Autor: García de Frutos, Manuel. 
 Dos nuevos gobernadores civiles. Manuel María de Uriarte, Gobernador de Vizcaya. 
 "El problema vasco se puede suavizar"  :   
 "La solución total no podrá llegar hasta que se celebren unas elecciones democráticas". 
 Pueblo.    22/01/1977.  Página: 32. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

MANUEL MARÍA DE URIARTE, GOBERNADOR DE VIZCAYA

"EL PROBLEMA VASCO Sí PUEDE SUAVIZAR"

• "La solución total no podrá llegar Hasta qué se celebren unas elecciones democráticas"

ZARAGOZA, 22. (PUEBLO, por GARCÍA DE FRUTOS.)

Vizcaya gana un buen, gobernador y Zaragoza lo pierde. Pero la noticia del nombramiento de don Manuel María de Uriarte y Zulueta como gobernador civil de Vizcaya no ha causado sorpresa en Zaragoza, porque ayer ya se corrió el rumor, nacido por el viaje del señor De Uriarte a Madrid, donde se entrevistó con el ministro Martin Villa.

Inmediatamente después de terminar el Consejo de Ministros, hemos telefoneado a don Manuel María de Uriarte. Ha tardado pocos segundos en ponerse al teléfono, después del trámite obligado de la secretaria particular: La verdad es que todavía no tengo la confirmación oficial, estoy esperando una llamada de Madrid, pero en cuanto esta formalidad se cumpla, no tengo inconveniente en que charlemos.»

Mientras colgaba el auricular, recordé la primera entrevista que le hice, que pese a sus abundantes barbas me dio la impresión de ser en hombre tímido, muy abierto al diálogo, más amanta del trabajo cotidiano del despacho que de los grandes y pomposos actos públicos. En aquella entrevista me contó cómo había tenido contactos con los tácitos- cuando éstos estaban casi «excomulgados»; de sus abuelos tradicionalistas y de eu opinión en favor de que todos los grupos políticos que se comprometen a respetar la democracia debían ser reconocidos. Y entre pregunta política y pregunta política, se mostró orgulloso de su familia, descubriéndonos las intimidades del archivo familiar de fotografías, donde —todo un padrazo— aparécia jugando con sus dos hijos pequeños.

El propio Manuel Maria de Uriarte se encargó de llamarnos por teléfono a los pocos minutos, para decirnos que sí, que ya había recibido la confirmación oficial y que ya estaba dispuesto al diálogo.

—¿Qué impresión le ha causado la noticia del nombramiento?

—De una indudable satisfacción, porque vuelvo a mi tierra, de la que he estado separado desde hace tiempo, pero a la que he vuelto siempre que he podido, porque allí están mis raices y parte de mi propia familia. Y al mismo tiempo, una lógica sensación de pena, porque en estos meses que llevo en Zaragoza me he enamorado de esta tierra, a la que admiro y en la que he encontrado muy buenos colaboradores.

—¿Ha seguido de cerca, pese a la distancia, el problema vasco?

—Lógicamente, sigo de cerca todos los grandes problemas nacionales, y el del pueblo vasco es una de ellos, que además —por ser mi tierrar— he seguido de forma especial.

—Es quizá una de las raras veces que el Gobierno nombra .domo gobernador civil de una provincia a un político nacido precisamente en esa región, ¿qué significación puede tener esto?

—No creo que tenga ninguna significación especial, sino más bien un valor anecdótico. En este aspecto no creo que haya habido nunca una regia fija, sino que el Gobierna piensa en la persona y en el momento. Eso es todo.

—¿Cuál es su opinión sobre la «ikurriña»?

—Representa, es el símbolo, de una corriente de opinión muy respetable. No creo que pueda haber ningún típo de objeción objetiva, siempre que en su utilización en actos oficiales se respete la primacía de la enseña nacional, según ha dictado el propio Gobierno.

—¿Va usted a Vizcaya a solucionar el llamado problema vasco?

—En España, en general, existe un problema de regionalidades que se agudiza en algunos sitios o que adquiere unos matices especíales y específicos, como en todo el País Vasco. En estos momentos pienso que es una cuestión que se puede suavizar, pero no se podrá llegar a una solución total hasta que se celebren unas elecciones democráticas, como las que ha anunciado el presidente Suárez. A partir de ahí las soluciones serán consistentes.

Quedaban muchas preguntas en el tintero; muchos oíros aspectos que tanto vascos como zaragozanos le habrían planteado en estos momentos a don Manuel María de Uriarte y Zulueta, pero nosotros solamente quisimos averiguar si hablaba vascuence o no: «Muy poquito, aunque mis primeras palabras, que me las enseñó mi "aña", que era de Lorrio, fueron en vasco.»

 

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