Autor: Benegas Haddad, José María. 
   Evolución política vasca     
 
 Diario 16.    22/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Evolución política vasca

José María Benegas H.

(Miembro del Comité Central Socialista de Euskadi y de la Comisión Ejecutiva del PSOE)

Escribir Sobre Euskadi para quienes no están inmersos o no viven de cerca la problemática de un pueblo oprimido siempre comporta el riesgo de la incomprensión. La complejidad de la situación es tal que analizada desde fuera puede conducir a interpretaciones erróneas de los acontecimientos que se suceden en tierra vasca o incluso a serias dudas sobre la oportunidad de las reivindicaciones masivamente asumidas por el pueblo vasco hoy.

El pasado inmediato, que al parecer va a quedar en pocos meses definitivamente superado, ha supuesto un durísimo periodo en el que el pueblo vasco ha vivido asfixiado, asediado y acosado permanentemente y de forma especial. Como si a sus peculiaridades de pueblo diferenciado correspondiera también un autorismo diferenciado en sus métodos de dominación y en sus formas de aplicación. Ello ha generado en los últimos años una continua situación de tensión violenta. dramática en muchas ocasiones, entre poder y pueblo o viceversa, a todas luces insostenible por más tiempo, sobre todo si se pretende conseguir una mínüna estabilidad política en el futuro Estado democrático.

El pueblo ha vivido continuamente con la sensación, en este caso plenamente justificada, de quien se siente agredido de forma constante e indiscriminada. Y este sentimiento le ha llevado a reafirmarse cada vez más en la búsqueda de su propia esencia como pueblo, en la defensa de los elementos constitutivos de su nacionalidad diferenciada (euskera, cultura nacional, historia, ikurriña, folklore, símbolos, etc.). Si en todos los pueblos de España se cometió el trágico error de cuarenta años de régimen autoritario, con el pueblo vasco además se cometieron otros muchos que constituían un permanente reto para la población y que no es aquí ni el momento ni el lugar de recordar. Y que conste que como socialista no olvido, ni puedo olvidar, ni trato de establecer comparaciones con el mismo autoritarismo y la explotación económica que han sufrido otros pueblos de España durante el mismo periodo.

Esta sensación de pueblo agredido en el seno de una comunidad estatal totalmente centralizada ha generado en ciertos sectores vascos la animadversión hacia "lo español", en la que se confunde al pueblo español con quienes ejercían autoritariamente el poder en contra de ese mismo pueblo. Muy ciegos han sido nuestros pasados gobernantes para no comprender que la opresión de los pueblos siempre opera como elemento dinamizador de la identidad diferenciada de los mismos, y muy poco conocedores del pueblo vasco han sido para ignorar la tenacidad indomable y el ánimo incansable de su gente en busca de la libertad. Ser vasco sin prohibiciones y libre sin limitaciones es hoy la aspiración de todo un pueblo (y yo añadiría como socialista) solidariamente hermanado en la libertad con todos los trabajadores y los oprimidos de todos los pueblos de España.

Ha llegado la hora de la reparación de las injusticias cometidas en el pasado con el pueblo vasco. Y esto lo digo con absoluta consciencia de las dificultades que la actual situación política entraña en el proceso hacia el establecimiento real, verdadero y sin limitaciones de las libertades democráticas en todo el Estado. Pero esas dificultades reales que encierra el actual proceso político español no deben frenar de ningún modo, salvo riesgo claro de involución, la adopción de urgentes medidas que satisfagan al menos en parte las reivindicaciones del pueblo vasco.

Escribo estas líneas cuando por primera vez desde la guerra civil miles de banderas vascas, de ikurriñas ondean libremente en Euskadi. Es un paso importante pero no basta. La liberación de todos los presos vascos, la amnistía total debe concederse cuanto antes y sin ninguna limitación. Retrasarla es retrasar algo que inevitablemente llegará. No puede ser una amnistía parcial ni una amnistía con revisión de procesos. Hay procesos que son irrevisables par la inavalidez de los atestados que han servido de única fundamentación para la instrucción y acusación. Pero además es necesario comprender que ninguna democracia se ha construido manteniendo presos políticos de la situación anterior en las cárceles porque ello lleva implícita una contradicción insalvable.

Considero de vital importancia y totalmente necesaria la nominación de gobernadores civiles vascos que cuenten con un cierto respaldo de las fuerzas democráticas de Euskadi por su limpia trayectoria pasada y por su talante liberal. Que dispongan de la suficiente autoridad para controlar a los hasta ahora incontrolados grupos de extrema derecha y para ordenar una actuación de las fueras públicas que erradique métodos y formas de actuación que se correspondían con épocas pasadas que creíamos superadas y que, sin embargo, en el País Vasco han sido mantenidas hasta la fecha.

La autonomía y la cooficialidad del euskera son dos derechos irrenunciables del pueblo vasco. Deben ser rechazados los regímenes especiales para Guipúzcoa y Vizcaya, elaborados sin participación democrática. Si el establecimiento de un estatuto de autonomía para Euskadi antes de las elecciones parece inviable dada la situación política, no ío es el que desde ya el Gobierno reconozca el derecho del pueblo vasco a dotarse libremente de formas de autogobierno propias en un futuro próximo y eleve a rango de cooficial la lengua de los vascos, el euskera.

Estas son las medidas mínimas que el Comité Central Socialista de Euskadi (PSOE) entiende deben ser adoptadas con urgencia en la perspectiva de nuestra lucha por la libertad y por él socialismo en el marco de un Estado federal, y sin las cuales los problemas del País Vasco no podrán comenzar a ser solucionados con justicia y de forma satisfactoria para el pueblo.

 

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