Poco deportivo     
 
 El Alcázar.    17/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

POCO DEPORTIVO

DURANTE muchos años se reprochó ai Régimen de Franco servirse del fútbol como válvula de escape para la pasión popular apartándola de la política, Al parecer, era mejor que la gente se dedicara a matar guardias, secuestrar presidentes del Consejo de listado, poner bombas en las cafeterías, parar el trabajo a palos y llenar de barricadas ciudades como Vitoria, Valencia o Sestflo, que a aplaudir a su equipo favorito. Después de lo que estamos viendo, hay que concluir que incluso en ésto, si fuera cierto, Franco tenía razón.

La reprobada utilización del fútbol como instrumento despolitizador se está convirtiendo, tras la muerte en Franco, en politización del mismo. No creemos que, ni bajo el punto de vista de la política ni del deporte, salgamos ganando. Del Barcelona Club de Fútbol se dice con arrogancia desafiante que "es algo más que un club" y las victorias del equipo en casa contra ios representantes del odiado centralismo dan lugar a manifestaciones inciviles en las que se canta eso tan bonito de "beber sangre de castellanos" y se sacan banderas rojas que díganme ustedes que tienen que ver con el Barcelona ni con el fútbol ni siquiera con la decencia ciudadana.

Otra forma de politización es la que se intenta en Bilbao con Iríbar, portero del Atlétic y una de las figuras más populares y queridas del fútbol español. Nadie se opone a que Iríbar tenga sus propias ideas políticas y se inscriba en las asociaciones que quiera. Como ciudadano particular tiene el mismo derecho que los demás a hacerlo. Pero consideramos erróneo que se utilice su condición de jugador de un equipo, en el que hay socios y seguidores de ideas muy distintas, para hacer propaganda de un solo sentido, como es la amnistía total, cuyo humanitarismo, a la vista de los crímenes inhumanos que se quieren amnistiar es, por lo menos discutible.

Iríbar ha manifestado, en la revista vasca "Berríak", que está en la Asociación Pro-Amnistía" más por motivos humanos y sociales que por motivos políticos". Es posible, pero como nadie recuerda que Iríbar haya participado en acciones para condenar los asesinatos cometidos por la ETA, la mayoría en el propio país vasco, ni el secuestro del vasco Oriol, su actitud parece entrañar una interpretación parcial de los derechos humanos que resulta poco deportiva.

 

< Volver