Uno de lo jóvenes, sin aparecer. 
 Dos nuevos secuestrados "equivocados"     
 
 Pueblo.    03/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

UNO DE LOS JÓVENES, SIN APARECER

LOS NUEVOS SECUESTROS "EQUIVOCADOS"

BILBAO, 3. (PUEBLO y agencias.)

Dos jóvenes vizcaínos han sido victimas de posibles secuestros en las últimas horas. Uno de ellos apareció ayer noche en San Sebastián, tras una extraña odisea. Gregorio Cavia Sierra, de veinticuatro años de edad, vecino de Santurce, abandonó su trabajo, en Astilleros Españoles, de Sestao, sobre las ocho de la noche de ayer. A dicha hora su madre recibió en su domicilio una llamada telefónica, en la que le comunicaron que su hijo permanecería fuera de casa durante unos días, pero que no se diera aviso ni a la Policía ni a la Guardia Civil.

Minutos después se repitió la llamada y el mensaje. Al otro lado del hilo telefónico, una voz anónima dijo también a la madre del muchacho: «Esto es un asunto nuestro, que lo arreglaremos entre nosotros.»

Dos horas después, sobre las diez de la noche, la familia recibió una llamada telefónica desde una Comisaría de Policía, de San Sebastián, en la que se anunciaba que Gregorio Cavia Sierra se hallaba allí.

El joven habló brevemente con su hermano y explicó que le habían llevado hasta una casa abandonada, y que le habían tapado los ojos en el trayecto. Añadió que logró escapar por una ventana de la casa y que llegó hasta la Comisaría de Policía gracias a los servicios de un taxista.

El otro joven desapareció en Sestao. y se ignora si el hecho puede guardar alguna relación con el anterior.

Se trata de Francisco Pérez, de quien hasta el momento se carece de noticias.

Ante estos hechos, nos preguntamos a qué conclusión conducen los extraños secuestros que se están produciendo en el País Vasco de unos meses a estas fechas. Con el acaecido anteayer en la localidad vizcaína de Sestao contabilizamos más de cuatro en el País Vasco, y todos, prácticamente presentan las mismas características: son víctimas de estos extraños casos personas de condición humilde o simplemente acomodada, sin aparente filiación política o ideologías simpatizantes con tal o cual partido político y que horas después de haber sido capturadas por sus raptores son puestas en libertad en los lugares más dispares.

 

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