Autor: Camacho, Marcelino. 
   Los trabajadores ante la crisis económica     
 
 Arriba.    23/12/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

TRIBUNA LIBRE

Los trabajadores ante la crisis económica por Marcelino

CAMACHO ABAD

Diputado del PCE

Animados por el propósito de ofrecer una incondicional oportunidad a la expresión de todos los puntos de vista de interés para la comunida nacional, hemos solicitado la colaboración de personalidades representativa* «el espectro político y social del país. La cordial respuesta a nuestro requerimiento ha supuesto una alta gratificación para nuestro empeño. No es suficiente con la voluntad de servicio a toda la sociedad española, tan palmariamente puesta de manifiesto por la Prensa institucional, sino que era necesario ´su utilización natural y familiar para cuantos puedan aportar puntos de vista, soluciones o interpretaciones valiosas a nuestros problemas y aspiraciones colectivos. Comenzamos boy, en riguroso tumo de Segada a la Redacción, coa unas colaboración de Marodino Camacho, uno de los más claros líderes obreros de nuestro pais.

NO es necesario insistir sobre las constantes que, en cualquier análisis de tipo económico, revelan la existencia o no de una crisis. De cualquier manera, los datos en los que hay coincidencia, en relación con las citadas constantes, señalan que desde hace más de tres años, el déficit de la balanza comercial se sitúa en torno a los 8.000 millones de dólares, el de la balanza de pagos por cuenta corriente alcanzó 4.300 millones de dólares el año pasado y 2.300 millones en el primer semestre de este año, la deuda exterior ha pasado de una cifra mínima de 2.000 millones de dólares a cerca de 14.000 millones que parece alcanzar este año, y la inflación, como todos conocemos, de seguir el ritmo actual, a fines del ano en curso será de un 38 por 100. Igualmente, la formación bruta de capital fue de menos 1.4 en 1976 y el descenso de la Bolsa en lo que va de año equivale a más de 1/3. al mismo tiempo que et año anterior también tas pérdidas fueron elevadas; el número de suspensiones de pagos y quiebras de pequeñas y medianas empresas es vlarmasta*.

Está claro que los trabajadores, como no importa quién, partimos de estos elementos esenciales para caracterizar la crisis: pero no cabe duda de que sí la economía, en tanto que ciencia, tiene como objetivo asegurar la producción, la distribución y el consumo, lógicamente debe,tener como fin último permitir dotar de ios medios necesarios para asegurar una vida intelectual y material digna al ser humano.

Por eso nosotros estimamos que esta vida plena, moral y material sólo es posible en la medida en que sea utilizada al máximo la capacidad de las fuerzas productivas humanas y de las máquinas; por ello, la cifra de un millón de parados en nuestro país es muy preocupante, por lo que esto significa para ellos, para sus familiares y, por supuesto para el país.

Si tenemos en cuenta que esta crisis económica se sitúa en un contexto político especial en nuestro país, ya que estamos saliendo de la dictadura de una manera muy diferente a Italia. Alemania y Portugal, es decir, sin una ruptura neta con tas instituciones y fuerzas que dominaron durante la dictadura, ello debe hacernos meditar sobre los graves riesgos que las libertades corren en España. Sí. el pan y ta libertad, corren peligro: el primero, por la crisis económica; la segunda, por la crisis política y las tensiones que pueden derivarse de dicha crisis; la libertad, aún no completamente establecida en nuestro país y mucho menos consolidada, puede estar también en peligro a consecuencia de la acción, que en algún momento puede converger, de estos sectores que añoran el pasado y de las tensiones sociales a las que el hambre puede conducir.

Está clara que rara vez aparece una situación histórica en la que la crisis política y la crisis económica coinciden en una tai gravedad. Esto, sin duda, hace que nosotros estimemos que el momento refleja una verdadera situación de emergencia, teniendo en cuenta además que por la prolongación de la crisis económica, por el contexto internacional en que está inmersa, todo nos indica que estamos en presencia no de una crisis coyuntural, sino de una crisis estructural y que un modelo de crecimiento ha tocado techo.

Por eso creemos que ello afecta en profundidad a España como Estado moderno y que está claro que solamente con soluciones a nivel global, se puede salir de esta profunda crisis que, como decíamos antes, es política, económica y, hasta podríamos agregar, de calidad de vida. Es esta situación, y no otra la que ha llevado a todos los partidos del arco parlamentario a elaborar ese acuerdo de la Moncloa, a firmarlo.

El Consejo Confederal de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras, a partir de un análisis de la realidad nacional, como el que precede, ya el 18 de julio y el 18 de septiembre de este año, y después en tas conversaciones con el Gobierno, proponíamos el ir a una solución global con el conjunto de las fuerzas políticas económicos y sindicales que permitiera salir de esta difícil situación.

Los acuerdos de la Monctoa. diríamos nosotros, por ello. responden plenamente a nuestras posiciones y además son un poco, en parte, el ´resultado de te presión que" hemos* venido haciendo a través de manifestó, ciones como la de Madrid y otros lugares.

La Confederación Sindical de CC. OO. es consciente de que sólo por esa vía salvaremos el pan y la libertad. Por eso. desde el primer momento, analizando estas medidas y aunque considerábamos que había que asegurar que en lo que se refiere al 5 por 100 6 a los topes salariales, se evitara todo hecho lesivo contra ios trabajadores y especialmente contra los de ingresos más bajos, nosotros apoyábamos y apoyamos estos acuerdos que sin duda perra nosotros tienen un carácter histórico.

Las diferencias en el

pacto social y el pacto económico y político

Nosotros siempre estuvimos, estamos y estaremos contra el pacto social, y esto por dos razones: la primera, porque el objetivo fundamental es cargar lo crisis económica exclusivamente a los trabajadores, y la su. gunda, porque es un paño caliente que al no incidir sobre el modelo de crecimiento que engendró la crisis, ésta vuelve a reproducirse unos dos o tres años más tarde.

Por el contra, rio, un acuerdo económico y político que reparte las cargas de lo crisis de una manera lo más equitativa posible, teniendo en cuenta la correlación de fuerzas, haciendo pagar más al que más tiene, que asigna recursos importantes al subsidio de desempleo, unos 145.000 millones de pesetas, y a crear nuevos puestos de trabajo otras cantidades, que permite, por otra parte, iniciar la modificación del modelo de crecimiento, con una política fiscal progresiva y con unas medidas que indican que la democracia va a ser, además de política, económica, y que va a penetrar dentro de las fábricas, dentro de las empresas; para nosotros, está claro que noy ya una cierta justicia en la distribución del esfuerzo, por un lado, y por otro, se empiezan a atacar las causas que determinan la crisis, es decir, el modelo económico que la ha engendrado.

Todo ello sin creer, por supuesto, que el socialismo está detrás de los acuerdos de la Moncloa. Los trabajadores, y muy especialmente la Confederación Sindical de CC. OO.. que a lo largo de estos años difíciles, muchas veces sotos, hemos luchado, pagando un precio grande, por la reconciliación nacional, por (a justicia social y por ta libertad, estamos convencidos de que nuestro pueblo está dando un gran ejemplo ai mundo consíguiendo salir de la dictadura sin intervención militar y sin guerra civil, y vamos a darlo aún más paro qué. sin esta trampa que llaman pacto social, con acuerdo político y económico, podamos salir de la crisis.

Tenemos plena confianza por ello de que aseguraremos el pan, el trabajo y la libertad, en marcha hacia una democracia que penetre en (as fábricas. Por supuesto que somos conscientes de que hay quienes intentarán sabotear estos acuerdos, de que hay quienes estarán interesados en que se aplique sólo lo que les conviene o en que se quede en tetra muerta; pero está claro que los trabajadores que hemos sido capaces en estos años difíciles, cuando todo acto .por la libertad era subversivo, llegar hasta aquí, tenemos ta plena seguridad de que con la fuerza que nos da la justeza de nuestros planteamientos, con la capacidad de movilización que nos da nuestro grado de organización y tas libertades, conquistadas, impondremos el res. peto y la aplicación de los acuerdos.

La Confederación Sindical de Comisiones Obreras es uno fuerza de cióse, con sentido de su responsabilidad nacional.

No tememos afrontar tas próximas elecciones sindicales, a partir de tomas de posturas netas, rechazamos cualquier demagogia por antiobrera y antinacional.

 

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