Autor: Van dern Eynde, J.. 
 Nicolás Redondo:. 
 UGT no pactará  :   
 Nosotros jamás apoyamos el Pacto de la Moncloa. 
 El Imparcial.    18/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

NICOLÁS REDONDO:

UGT NO PACTARA

Nosotros jamás apoyamos el Pacto de la Moncloa.

• Si hay una central enemiga del Gobierno, ésta es DGT.

• La UGD propicia un sindicalismo amarillo.

LA batalla entre la Unión General de Trabajadores y Comisiones Obreras para hacerse con el poder sindical se ha recrudecido en este último mes. La confrontación televisiva de sus dos líderes, Nicolás Redondo y Marcelino Camacho, no pareció decidir esta pugna a favor de ninguno de los adversarios, sino más bien en contra de ambos. Nicolás Redondo, secretario General de UGT, nos habla aquí de diversos aspectos del futuro sindical.

—Hay datos de que en las últimas elecciones realizadas en diferentes empresas, C.C OO se lleva el 60 por 100 de los votos.

—En principio, no me gustaría entrar en este debate. Creo que no es así, que todavía no hay datos fiables de la correlación de fuerzas en ios resultados de estas -recientes elecciones sindicales. Las cifras que están apareciendo- en la Prensa no se sujetan a la realidad.

-¿ Existe algún pacto entre UGT y el Gobierno?

-Creo que sí hay alguna central que sea enemiga del Gobierno, ésta es la UGT. Incluso esta misma semana, cuando se ha discutido en la Comisión de Trabajo la propuesta de UGT, el Gobierno y la OCC ha votado en contra. No hay ninguna relación UGT-Gobierno y menos ningún compromiso. Ni lo habrá. Es una ligereza decir esto.

—Sin embargo, UGT apoya la normativa sobre las elecciones sindicales.

—En absoluto; lo que en realidad se ha hecho ha sido una crítica, y una crítica dura, a esta normativa. Al mismo tiempo se considera que esta situación, pues no hay otra, es una situación obligatoria. Tanto es así, que las demás centrales sindicales, aún recusando esta normativa, piensan presentarse a las elecciones.

Vemos las grandes lagunas de este decreto real, la gran torpeza. Nada de esto hubiera querido UGT, pero o aceptamos este decreto, con toda su torpeza, y participamos en las elecciones o lo rechazamos de plano, y no sabemos a dónde podría llevarnos. Pretendemos aprovecharlo en la medida de lojwsible.

¿Es verticalista este decreto?

—Sí, es verticalista y además muy malo. Peor no se podría haber hecho.

—¿Cuál puede ser la intención de UCD con este decreto?

-Yo, personalmente, creo que hay una intencionalidad clara por parte de UCD, que es, mediante una normativa confusa, propiciar la constitución de un sindicalismo, amarillo. Rechazamos que desde la propia Administración, con bienes que pertenecen realmente a todo el pueblo, se aprovechen los últimos residuos del verticalismo para potenciar este sindicalismo amarillo.

-Dicen que UGT tiene miedo de la asamblea, y que es por carencia de auténticos líderes.

—No es cierto. UGT tiene tantos líderes como cualquier otra central y lo está demostrando en la estructura de su organización. Lo que nosotros creemos esque la asamblea debe tener unas delimitaciones, una reglamentación adecuada. El asambleísmo, la asamblea por la asamblea, donde lo que se

acuerda hoy se recusa mañana, nos parece que no es Eo mejor para el movimiento obrero. Estamos preocupados, porque dado el grado de desarrollo que tiene este país, el protagonismo de las relaciones industriales lo deben llevar las centrales sindicales, y no el movimiento asamblearío.

—Parece que UGT apoya, unas veces sí y otras no. al Pacto de !a Moncloa.

—Creo que la postura de UGT es terminantemente clara. Nosotros, jamás, jamás, jamás, hemos apoyado el acuerdo de la Moncloa, jamás. Ahora, . también jamás hemos dicho que vamos a ir a un hostigamiento permanente de los acuerdos. No los apoyamos, no los defendemos, pero tampoco lo combatimos de manera sistemática. En las reuniones con los empresarios, el Gobierno nos dijo que habia que asumir los acuerdos en su totalidad, a lo que nosotros nos negamos. Son dos los puntos donde no estamos dispuestos a transigir: la flexibilidad de las plántulas y la estabilización de los precios agrarios. Las jubilaciones, el paro de la juventud, el techo de desarrollo de la masa salarial, el control de la Seguridad Social y la intervención de las centra les en las empresas públicas serian otras puntos negociables. De todas formas, la situación es realmente grave. En los últimos meses más de 200.000 trabajadores han llegado al paro por crisis en diferentes empresas. Por eso, las centrales sindicales responsables dicen que no se puede rebasarse techo salarial. No es beneficio del gobierno, ni de la oligarquía; es en beneficio de los intereses de los trabajadores.

—Ciertamente, cayeron ustedes en la trampa de la confrontación televisiva.

— Bueno, lo que yo no voy a discutir son los criterios de nadie sobre ese programa. Creo que en el montaje se incidió sobre los aspectos negativos y por eso se dio una mala impresión a la opinión pública. Lo que sí quiero manifestar es que no hay nada en absoluto, por parte mía, en contra de Marcelino Camacho, que no hay nada, por parte de UGT, en contra de CC. OO. Podemos tener, y tenemos, criterios muy distintos y diferente filosofía sindical.

-¿Es UGT la central con más afiliados?

-Siempre es difícil afirmar esto. Si una central cualquiera me dice que tiene un múmero de afiliados superior al nuestro, yo no tengo medios de demostrar lo contrario. La verdad es que creo que sí.

—Me habían dicho que Nicolás Redondo era un. líder sindical no demasiado bien preparado.

—Pues, hombre, no sé. La verdad es que los líderes carismáticos no deben existir. Creo que sí tengo cierta experiencia. Y si un líder tiene la pretensión de regir una central a nivel personal, creo que esta central no estará en función de las necesidades del mundo obrera.

J.VAN DEN EYNDE

 

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