Autor: Matesanz, Juan Antonio. 
   La batalla sindical es una batalla política     
 
 Pueblo.    04/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

La batalla sindical es una batalla política

Juan Antonio MATESANZ

Los últimos dieciocho meses han reportado no pocas sorpresas para mucha gente. Para el Gobierno y las fuerzas clásicas de la derecha española, {jorque de tanto pretender identificar tácitamente mansedumbre con madurez acabaron por confundir ellos mismos los términos y, por consiguiente, el análisis. Ños aburrieron los respetables voceros de «la madurez del pueblo español». Llegó el 15 de junio y el pueblo, efectivamente, demostró esa madurez que se le atribuía, y por maduro, que no manso, vota izquierda; es decir, socialismo y laicismo. No otorga su voto a ninguna clase de «iglesia», a ninguna postura providencialista y autoritaria. Con su voto deshace las esperanzas que muchos tenían puestas en una crispación de la situación política. El pueblo deja entonces b,ien claro qué es lo que quiere y quién desea que lo realice, matizando muy bien a quién rechaza. Los desencantados no encajan del todo bien el golpe y hablan de voto de calidad, de voto de aluvión, de voto tránsfuga. Y ponen en marcha su tentativa desesperada de recuperación mediante el recurso fácil al insulto, a la zancadilla, el bulo y, en definitiva, mediante la alianza con el contrario, siguiendo aquello de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo.

Mas cuando ese enemigo es al mismo tiempo el adversario natural de la clase obrera, las cosas cambian un poco y se corre el riesgo de caer en el ridículo, cuando no en algo mucho peor.

Ahora tenemos delante vinas elecciones sindicales, las primeras que merecen tal nombre desde la caída de la República. Y todos se asustan. ¿Va a suceder igual que con las elecciones a Cortes constituyentes? Creemos que no. En el movimiento obrero no es tan fácil tergiversar las cosas y aliarse con el enemigo de mi enemigo para ganar.

En una conferencia de Prensa de don Marcelino Camacho, secretario general del sindicato comunista C o n f e deración Sindical de CC OO: «CC OO tienen como objetivo evitar que las masas se desmanden.» Por supuesto que el diputado comunista y miembro del Comité Ejecutivo del PCE se corrigió en seguida y manifestó que lo que había querido decir no era «evitar que se desmanden», sino orientarlas. Admitida la corección.

Grave nos parece cuando el mismo Camacho habla de pluralidad ideológica y rechaza para CC CO,

la condición de sindicato comunista, al tiempo que pretertde hacernos creer que otros sindicatos — a los que no les asusta, sino todo lo contrario, proclamarse de inspiración socialista— son mero remedo de los sindicatos de fuera de España.

Leemos en el diario PUEBLO del día 15 de octubre que «Ninguna otra central (se refiere a CC OO) supo plantar cara al sindicalismo vertical como ella...» Francamente, no vemos cómo se puede plantear cara a la CNS participando en sus elecciones. reforzando sus estructuras y representándola a sus niveles máximos, sea de presidencias de las llamadas secciones sociales. Por otra parte, semejante afirmación ignora no ya a la UGT, sino a todas aquellas otras centrales que han luchado y sufrido bajo el fascismo, sin dar nunca su brazo democrático y obrero a torcer por ejemplo, STV. Pero en fin. el carácter y los objetivos de CC OO ya nos los define su propio Secretariado confederal al apoyar sin reservas la política del Gobierno Suárez. En esa actitud sí reconocemos que CC OO no se parece a ninguna otra central sindical, de dentro ni de fuera de España. Ni en UGT. ni en la CNT ni en SU, CSUT ni en USO y STV. ni en cualquier otra central sindical democrática se toman decisiones tan graves para el futuro de la clase obrera sin consultar a la base ni a los órganos representativos del sindicato. Bien es verdad que eso es rnás eficaz y mucho más rápido. No como la UGT, que/para dar respuesta al pacto de la ´Moncloa se tomó varios días de reunión permanente de su Comité Federal, que representa directamente a todas las federaciones de industria y a las uniones locales y provinciales afiliadas a la unión.

También nos define cuáles son los objetivos ideológicos y tácticos de CC OO, su coincidencia con la CEOE en el planteamiento. de la campaña electoral. La gran empresa y CC OO defienden las listas abiertas, frente a la potenciación de las centrales. Según CC OO un individuo aislado, sin el respaldo de una organización ni de un planteamiento ideológico solidario y democráticamente organizado puede defender mejor y ser un interlocutor más eficaz ante la patronal y el Estado que una central sindical, que en sus estatutos, en su sistema de representación, en su Administración contiene los elementos indispensables para- afrontar tanto un debate con las instituciones y los poderes del Estado y de la sociedad capitalista, como la resistencia a la presión permanente que esa sociedad y ese Estado ejercen sobre la clase trabajadora.

En las próximas elecciones sindicales van a enfrentarse no sólo dos conceptos de la política y de la lucha de clases, sino principalmente dos conceptos de -cómo ha de organizarse la clase trabajadora para el desenvolvimiento más eficaz de su lucha contra el capital. Y no es más eficaz ponerse del lado del patrón a ver si con ello nos premia. En el Movimiento obrero eso jamás dio resultado. Tampoco va a valer la biografía personal de estos años. Valdrá la biografía colectiva y la claridad en los objetivos; la resolución en la defensa de los trabajadores y el rigor y la transparencia en el contenido y en el funcionamiento democrático. Y esas condiciones las cumple todas la UGT. es decir, el sindicato que no se avergüenza de su inspira´ ción socialista, ni de ser fundador de organizaciones sindicales democráticas internacionales, como la CES, porque entiende la lucha de los trabajadores como una lucha sin fronteras y unos intereses sin fronteras. Una central sindical que sí es auténticamente pluralista, donde discuten y conviven comunistas, socialistas, cristianos y trabajadores a secas. Una central cuy* historia no se interrumpe con la muerte de Centeno en la Dirección General de Seguridad en 1953.-síno que continúa hasta hoy mismo, en su permanente e irrenunciable de nuncia del verticalismo. Ciertamente, las urnas dirán la última palabra, como se .ha visto, recientemente, en las elecciones de Ensidesa, en las que, con listas abiertas, se produjo la victoria de UGT.

 

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