Autor: Santos, Roberto. 
   La propuesta de unidad     
 
 Arriba.    21/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA PROPUESTA DE UNIDAD

- . NO de los temas fundamenta. les tratados por el Consejo Confederal de Comisiones Obreras, en su reunión de los pasados días 17 y 18, fue el de la unidad sindical. Unidad que entienden como único camino para que los trabajadores —fuerza mayoritaria de la sociedad— ocupen el espacio político, económico y social que les pertenece, ante el creciente poder de los monopolios y las multinacionales en los países que por definición contemplan un sistema de eco. nomía libre de mercado. CC. OO., «recogiendo el sentir de los traba, ¡adores» y «abanderando lo que ha sido nuestra norma habitual de conducta, la defensa de la unidad», ha hecho una propuesta directa a UGT y USO, primordialmente. En síntesis, convoca a la apertura inmediata de conversaciones al máximo nivel para llegar a acuerdos concretos que permitan la celebración de un Congreso Constituyente o de Unifica, ción e, incluso, propone la celebración de un referéndum entre toda la clase trabajadora.

Indudablemente, la unidad sindical es una de las aspiraciones primordiales para el mundo del traba, jo, por mor de una potencialidad negociadora tanto laboral como política y en beneficio de la solidaridad.

Sin embargo, la propuesta de CC. OO., que ni mucho menos tiene caracter novedoso —ya Maree, lino Camocho, en un mitin de la central en Albacete hace algunos domingos, la lanzó— es un propósito recogido en la carta fundacional de la USO, en 1960, y en los estatutos de cualquier central que se precie de serio. El problema que surge es precisamente el trasvase de este propósito loable y beneficioso a la realidad del mundo laboral, y más en España, que tras muchos años sin dinámica sindical legal, asiste a un parto deforme de siglas, grupos y grupúsculos.

Aunque Saborido me siga negando que la unidad sindical es una utopía, lo cierto es que en estos momentes, contemplando la realidad sindical del país, nos encontramos con que este propósito responde más a la urgencia de un pacto intercentrales de cara a rellenar el vacío sindical producido y sistemáticamente negado y aunar los esfuerzos de negociación colectiva para el próximo otoño, con planteamientos unitarios y representatividad más o menos auténtica, ante la eventualidad de la unión empresarial que el propio Nicolás Redondo, a su regreso de Ginebra, no pensaba que pudiera producirse. ¿Cuál es la sitúación en estos momentos? Existen tres posturas diferentes que dificultan seriamente esa pretendida unión: el acercamiento de USO y CC. OO. a nivel de pactos coyunturales, que sería un primer bloque; el apoyo de UGT a los unitarios, una vez más ignorados por CC. OO., y, por último, la CNT, que funciona por libre, aunque con tendencias hacia este segundo bloque.

Por otra parte, ni CC. OO. ni UGT —cabezas de serie en el entorno sindical— han abandonado su competición cuántica y de desprestigio recíproco, en lucha por una hegemonía sindical que, de lograrla cualquiera de las dos, sería en principio antagónica para la unidad. En este punto.

USO, tal vez consciente de estas alelada en esta competición, aboga por el principio fundamental, por el primer paso imprescindible para la unidad sindical, que es precisamente la unidad de acción, y ésta sólo se ha logrado parcial y coyunturalmenté. El fracaso de la COS está reciente y las centrales responsables se deben cuidar muy mucho de fracasar otra vez, si no quieren entorpecer el proceso de afiliación iniciado, pues hay que tener en cuenta que sólo un 15 por 100 del censo laboral está sindicado.

Roberto SANTOS

 

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