Comienza la campaña sindical     
 
 Diario 16.    09/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Comienza la campaña sindical

La estrategia electoral de las diferentes centrales sindicales, ante las próximas votaciones para elegir los componentes de los comités de empresa, va perfilándose poco a poco. La capacidad de medios, los datos de afiliados y la implantación geográfica, parecen indicar, en principio, que -las_ elecciones dejarán confirmada la influencia y el triunfo de dos grandes centrales sindicales, la UGT y CC OO, así como la existencia de una serie de sindicatos menores que irán del rojo al amarillo,

La pugna electoral va a centrarse así entre "ugetistas" y "cocos", que lucharán por la obtención del número uno en el podium del sindicalismo español. Pero, en la presente situación, el ser el primero significa algo más que la satisfacción de la propia vanidad: las elecciones sindicales proyectarán una enorme influencia sobre el terreno político de los próximos comicios municipales. Ni el PSOE ni el PCE cuentan con militancia suficiente para rellenar puestos de concejales y alcaldes en todas las localidades y tendrán que echar mano de afiliados sindicalistas, líderes de centros de trabajo y dirigentes obreros, para cubrir las municipales.

El inicio de la campaña marca ya una diferencia entre las dos grandes centrales. Mientras UGT parece decidida a utilizar a fondo su imagen de marca socialista, las CC OO huyen como del diablo de la identificación comunista. La explicación parece simple: Robre ambas estrategias planea la sombra de las elecciones del 15 de junio, y en tanto los ugetistas se identifican con el .socialismo para aprovecharse del triunfo del PSOE, los dirigentes de CC OO temen que signifique un descenso de su porcentaje de votos el aceptar arrinconarse en una estrategia de identificación política. Asistiremos a la paradoja de que un sindicato obrero de influencia comunista, querrá aparecer sin relaciones con el que tradicionalmente se ha venido llamando "partido de la ciase obrera". Y ello debido a los resultados de las pasadas elecciones generales, donde al menos uno de cada tres votantes era un trabajador, pero el PCE sólo obtuvo él 9 por 100 de los votos.

La UGT va a lanzar a los cuatro vientos de su publicidad electoral la idea motriz de "sindicato socialista", como ya atestiguan los mítines conjuntos de Nicolás Redondo y Felipe González, que abrieron la campaña. Sin falsos rubores explican a los ^abajadores su ideología y fraternidad política. Esta calculada y arriesgada jugada de la UGT sorprendió y descolocó a Comisiones Obreras, que se ha dejado arrebatar la bandera socialista, tan «trayente en el mundo laboral,

La táctica sindical ugetista va a siluar, además, a Comisiones Obreras en otra difícil tesitura: hacerle correr el riesgo de negar sus relaciones con el PCE, mientras ellos exhiben con orgullo BUS relaciones coa el PSOE. Felipe González ha dicho que está afiliado a la UGT, pero todavía no sabemos si Santiago Carrillo pertenece a CC OO.

La estrategia de Comisiones Obreras cara a las eíecciones parece consistir, por tanto, en pasar por encima los aspectos ideológicos y centrarse en la exaltación del asambleísmo. Por ahí va su tesis de listas abiertas que, sorprendentemente, al final resultaron no ser totalmente abiertas al proponer, en la última reunión con el Gobierno y la patronal, un sistema proporcional por el cual se terminaba eligiendo sindicato y no personas.

Es posible que mañana, de la reunión tripartita en la sede de la vicepresidencía del Gobierno, salga al fin la fecha de las elecciones sindicales y el sistema de listas electorales que va a utilizarse. Así que el campaníllazo para la carrera electoral estará a punto de sonar. Que gane el mejor.

 

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