Autor: Navarro, Julia. 
   Sobre la unidad UGT-USO     
 
 Pueblo.    01/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Sobre la unidad UGT-USO

Julia NAVARRO

EL país se bipolariza en lo político y en lo sindical. Las elecciones generales ´del 15 de jumo apuntaron el bipartidismo: UCD, coalición vencedora del centro-derecha, y acaparando muchos de los llamados «votos del miedo»; PSOE, de la izquierda. Después hay partidos como Alianza Popular y Partido Comunista, en un honroso segundo puesto y a la larga espera de su oportunidad. La vida sindical, y cada vez más, porque se aproximan las primeras elecciones democráticas, se inclina a fórmulas ´similares, si bien en este campo, al menos por ahora, y a pesar de los repetidos intentos de crear formaciones «amarillentas», no hay más color que el de la izquierda. Las grandes formaciones se configuran: UGT, como sindicato socialista, y Comisiones Obreras, como sindicato comunista.

- Hablar de la unidad está de moda. La uni-^ dad de acción frente a imposiciones concretas siempre es posible. En el mundo sindical la clase´trabajadora no se expresa siempre igual, y es que unos y otros tienen proyectos de sociedades diferentes. Las dictaduras imponen la unidad, entre otras razones, porque la clase dirigente decide por la clase trabajadora. Rusia y la España franquista han sido modelo de ´«unidad sindical»...

*En España existen dos sindicatos socialistas —Unión General de Trabajadores y Unión Sindical Obrera—, tres comunistas: Comisiones Obreras, Sindicato Unitario y Confederación Sindical Unitaria de Trabajadores, y uno anarquista, la CNT. La larga noche del verticalismo ha dejado la Inevitable herencia.

Sin embargo, en las pasadas elecciones, con la bipolarizadón a la que aludíamos, y las próximas, con serios análisis de autocrítica y toma de posiciones, fuerzan a fórmulas unitarias reales, al margen de la palabrería «unitaria». En este sentido el primer gran paso lo están dando estos días, en medio de las lógicas tensiones, la USO y la UGT...

Seis de los ocho miembros de la comisión ejecutiva de la USO y doce de los veintitrés miembros del secretariado confederal, amén de centenar y medio de funda´dores de este sindicato socialista, con el mandato de gran parte de la base —´ellos estiman que la mayoría—, despliegan todo tipo de esfuerzos por buscar fórmulas de unidad con la UGT, sin perder sus características básicas díferenciadoras: autonomía, independencia de cargos sindicato-partido, etc. Argumentan la necesidad de un solo sindicato socialista, partiendo de la configuración del movimiento sindical por corrientes ideológicas y del impresionante crecimiento de la UGT, especialmente a raíz del éxito electoral de los socialistas en las elecciones de junio.

Zufiaur, secretario general de la USO; Raimon, Zapata, Ovejero, Solano, Bonifacio Rojo, Severino, Muñagorri, todo un plantel de lo que ha sido este sindicato pletórico de esfuerzos y coherencia socialista. UGT mantiene una actitud abierta en su reciente comunicado: «llegar por medio de un proceso democrático a la unidad del sindicalismo de orientación socialista en la perspectiva de la unidad completa de la clase trabajadora». La USO también ha hecho repetidas declaraciones en este sentido, incluso por la corriente minoritaria llamada «escisionista», que ha convocado un congreso, con grandes lagunas de base y al decir de la mayoría antiestatutario, en una semana. Mariano Espúñez, miembro del grupo antiugetista, decía en abril de 1976, en la clausura del congreso de la "UGT, al que asistió como invitado: «En cuanto que somos una organización sindipai socialista deseamos que nos propongan trabajar seriamente en la unificación del movimiento sindical socialista; a pesar de que existen algunas diferencias, como es la autonomía sindical y la actual estrategia de participación en las elecciones sindicales, creemos que a corto plazo se puede llegar a esa unificación.»

 

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