Una encuesta científica de ICSA-Gallup para Informaciones. 
 El juicio de Burgos hizo despertar el interés político del país     
 
 Informaciones.    16/04/1971.  Página: 19-22. Páginas: 4. Párrafos: 19. 

Una encuesta científica de ICSA-Gallup para INFORMACIONES

y SATISFACCIÓN POR LA MEDIDA DE CLEMENCIA DEL JEFE DEL ESTADO

El juicio de Burgos hizo despertar el interés político del país

Apoyo masivo al indulto concedido por Franco

Existió una información «adecuada» al respecto, aunque muchos se quejan de limitaciones

Acerca del 60 por 100 —el 57 por 100— de los españoles la política no les interesa, en general no les interesa absolutamente nada. Esto ha quedado bastante demostrado en nuestra encuesta. Pero la sensibilidad comunitaria se excita con hechos políticos concretos hasta límites verdaderamente notables: el 67 por 100 del país confiesa haber seguido en los medios de información el desarrollo del Consejo de guerra de Burgos contra 16 terroristas dé la E. T. A., realizado el pasado mes de diciembre.

La cifra es significativa: sólo un 19 por 100 confesó no haber seguido el desarrollo del proceso y sólo un 13 por 100 se abstuvo de contestar. Para más claridad, de 1.925 consultados, 1.295 dijeron haber seguido el proceso y sólo 375 dieron un no por respuesta.

El hecho entraña una doble conclusión:

O SI interés político de los españoles despertó masivamente ante un hecho concreto muy dramatizado humanamente, desde luego pero también absolutamente clave en la problemática dei momento: los temas del separatismo vasco, el terrorismo como arma política, la pena de muerte, la versión deformada de España en el extranjero y el enfrentamietito interior de grupos que en su día contribuyeron a la configuración del sistema, andaban en juego.

O Existió un nivel de información suficiente como para que ese 67 por 100 del país pudiera seguir el desarrollo del proceso. Lo que, indudablemente, significa que la POSIBILIDAD DE SEGUIMIENTO DEL MISMO A TRAVÉS DE LOS ÓRGANOS DE INFORMACIÓN tuvo que ser superior a más del 67 por 100 de la población, que aprovechó de esta posibilidad. Sobre este dato volveremos más adelante, pues la encuesta fijó muy especialmente su atención en él. Pero valga de punto de partida

—no como apreciación subjetiva, sino como dato científico— el hedió de que los españoles pudieron enterarse del proceso de Burgos a través de la Prensa.

LA JUVENTUD

También en este tema, como en otros analizados, los jóvenes se llevan la palma, y los hombres

aventajan, aunque mínimamente, a las mujeres. El 67 por 100 de la población atenta al proceso ¿e Burgos en la muestra, se convierte en realidad en un 71 por 100 para los menores de treinta y cuatro años.

En el dato sectorial de HOMBRES y MUJERES, el interés se reparte bastante equilibradamente, aunque con ventaja para ellos: 73 por 100 y 62 por 100. respectivamente

Si atendemos al nivel de estudios o al «status» social de los consultados, las diferencias tampoco son grandes, aunque significativas: El 83 por 100 de la muestra correspondiente a la clase alta confiesa haber seguido el proceso, y sólo el 9 por 100 se abstiene de responder.

Igualmente, el 87 por 100 de los clasificados como poseedores de estudios técnicos superiores o similares siguió el desarrollo del juicio, con una negativa de sólo un 5 por 100 y una abstención de respuestas de sólo un 8 por 100. En definitiva, puede asegurarse que el interés mayoritario del país por tan señalado hecho

INFORMACIONES 19

EXCLUSIVA MUNDIAL 16 de abril de 1971

LOS ESPAÑOLES Y LA POLÍTICA

político fue absoluto por parte de las «élites» sociales

Por regiones, las respuestas se reparten bastante equitativamente, igual que si atendemos al número de habitantes de las ciudades que habitan los consultados. Sólo es perceptible un ligero aumento del interé en Galicia, Vascongadas, Cataluña y Castilla respecto al resto de la Península.

TODOS DE ACUERDO CON EL INDULTO

Establecido el interés despertado por el proceso de Burgos, una segunda Interrogante fue planteada por los encuestadores: el nivel de satisfacción o de aceptación tras la medida de clemencia del Jefe del Estado, que indultó las nueva penas de muerte sentenciadas en el Consejo de guerra.

LOS resultados son inequívocos: existió una adhesión popular masiva a la decisión del Caudillo, adhesió calculable en un 71 por 100 del país, entre los que contestaron que la medida les satisfacis MUCHO (un 47 por 100) y los que dijeron que BASTANTE (un 24 por 100). Numéricamente, podemos aclarar que de los 1.925 consultados, 1.357 contestaron este mucho o bastante. Estos datos son más reveladores aún si tenemos en cuenta que sólo un 8 por 100 —154 individuos del total de la muestra declararon satisfacerles poco o no satisfacerles nada la medida.

Analizando las respuestas de los diferentes sectores de la muestra, no ofrecen grandes diferencias entre sí: el nivel de aceptación es así, prácticamente el mismo para hombres y mujeres de cualquier región de España y de cualquier edad Solamente apurando los números puede observarse qúe entre los menores de veinticuatro años es algo más elevado el porcentaje de quienes , declaran haberles satisfecho poco o nada la medida (el 15 por 100), pero a la larga este dato no resulta muy relevante.

También puede señalarse que es en los niveles bajos de la sociedad y entre los que sólo poseen estudios primarios en donde el porcentaje de quienes declaran no haberles gustado nada la medida de clemencia es menor; únicamente un 3 por 100, frente a un 7 por 100 de los «status» altos.

En cualquier caso, la popularidad de la medida decidida por Franco resulta evidente

UNA INFORMACIÓN ADECUADA

El interés político de las personas viene alimentado por las posibilidades de información Que tiene le opinión pública sobre los temas.

Interesaba saber si la Información que los periódicos dieron respecto al proceso de Burgos fue sensacionalista o no. Si hubo un desbocamiento de los órganos de opinión pública respecto al tema.

La realidad es que sólo el 6 por 100 del país —con arreglo a la encuesta que nos ocupa— opinó que la información ofrecida era excesiva. Y la amplia mayoría relativa de las respuestas —un 41 por 100— indica que fue adecuada. Lo que equivale a destacar que no hubo sensacionlismos y que la responsabilidad de los órganos de opinión pública funcionó como debía

En todo caso, las críticas —si de hacer critica se tratara— habrían de establecerse en sentido contrario: El 23 por 100 de la muestra hubiera agradecido más información al respecto. Eso, al menos, sabe deducir de quienes contestan que la que tuvieron fue LIMITADA

Son los menores de veinticuatro años los más quejosos al respecto (un 33 por 100 de ellos considera limitada la información), y los mayores de cuarenta y cinco, los más satisfechos (un 19 por 100 de este sector cree que la información fue limitada y un 44 por 100 estima que adecuada). Cabe destacar, no obstante, que son también los jóvenes (8 por 100) los que se llevan la palma en asi fue la ENCUESTA

¿CUANTOS? 1925 ENTREVISTADOS

¿QUIENES? HOMBRES Y MUJERES

¿CUANDO? EN ENERO DE 1971

cuanto a porcentaje» de quienes Juzgaban excesira la información En definitiva: los menores de reinticuatro años reaccionan ante el tema de maneta mas extrema y menos ponderada. A au favor hay que destacar, como en muchas ocasiones anteriores que el porcentaje entre ellos de los Que no contestan es (25 por 100) el menor de toda la muestra.

Atendiendo a los estatus» sociales y a los niveles de estudio nuevamente las «élites» económicas e intelectuales se presentan también como las más críticas un 43 por 100 de la clase alta y un 44 por 100 de los que tienen estudios superiores opinan que la información que LIMITADA, mientras que en-la clase baja sólo piensa asi un 19 por 100, y un 16 por 100 de los que tienen estudios prima-

rios. Este dato es, además, muy significativo si se añade que los niveles de abstención en fes respuestas fueron muy bajos en el caso de los «status» superiores —14 por 100 y 12 por 100, según se trate de nivel económico o de estudios.

Puede en cualquier forma establecerse la conclusión de que hubo una información adecuada sobre el proceso, aunque muchos hubieran deseado todavía más. No obstante, ya hemos señalado que el hecho de que el 67 por 100 del país siguiera el juicio en los medios de comunicación supone ya un porcentaje mayor de posibilidades respecto de dicrn seguimiento. Se puede entonces afirmar sin temor a error que la opinión pública española estuvo informada del tema.

UN JUICIO SUBJETIVO

No obstante, los niveles de información vienen a aclararse —quién sabe si seria mejor decir oscurecerse con la siguiente pregunta de la encuesta:

«PERSONALMENTE, ¿SE CONSIDERA USTÉD SUFICIENTEMENTE INFORMADO, MEDIANAMENTE INFORMADO O INSUFICIENTEMENTE INFORMADO?»

Er las contestaciones a esta interrogante topamos con la respuesta más equilibrada del conjunto de la investigación, tanto por sexos como en el resultado global y por sectores de la muestra:

- SUFICIENTE; 26 por 100.

- MEDIANAMENTE: 25 por 100.

- INSUFICIENTEMENTE: 22 por 100.

- NO CONTESTA: 26 por 100.

Cualquier comentario en un sentido o en otro es, pues, aventurado. Cabe, no obstante, señalar que entre el suficiente y el medianamente suman un 51 por 100 del pais. Es decir, que al menos la mitad de los españoles se sintió informado aceptablemente sobre el proceso, y que una cuarta parte —el 26 por 100— se sintió suficientemente informada Pero también más de una quinta parte —el 22 por 100— considera que estuvo mal informad? ai respecto.

Como en ocasiones anteriores, son las «élites» las que más críticas se muestran al respecto (el 31 por 100 del «status» alto se sintió insuficientemente informado, y sólo el 11 por 100 se abstuvo de contestar), y las clases más deprimidas y menos cultas las que en más alto grado se apuntan a la contestación de suficiente (un 27 por 100).

Resumen final

EL juicio de Burgos resulta un catalizador excelente para detectar el actual pulso político del país. De las respuestas recogidas sobre este tema y de las expuestas en capítulos anteriores podemos concluir sin mucho temor de yerro:

1 A la mayoría de los españoles no les interesa la política en greneral, Pero el país muestra una

agilidad encomiable y digna de atención para politizarse en muy poco tiempo cuando un hecho concreto excita su sensibilidad. Así, ese español medio del capítulo segundo de nuestra encuesta, ese español desinteresado por la política, apenas conocedor de sus gobernantes, poco sabedor del funcionamiento de las Instituciones por las que se rige y de la actividad legislativa de las Cortes o de los rumbos de la política exterior española; ese español sin cara, casi inidentíficable, se convierte en seguidor apasionado de los hechos políticos cuando los encuentra vecinos a él.

2 No es, pues, la política -o que no les interesa a los españoles, sino esta política. la habitual.

3 Es necesario contar así con la opinión pública. La opinión pú blica existe, y se manifiesta en los momentos cruciales y crujientes de nuestra política. Si hechos como el del juicio de Burgos despiertan el interés anotado, ¿cómo dudar que la sucesión, la incorporación a Europa y otros muchos temas pendientes tienen garra en la calle y preocupan al español medio, que está dispuesto a pronunciarse sobre el tema? Pero no es una preocupación Intelectual la suya, sino vital al nivel de la calle, y se patentiza sólo cuando hechos concretos y cercanos excitan su interés.

4 Son las élites económicas e inte lectuales las más interesadas, las más críticas, las más preocupa das por los temas políticos de la nación.

5 Hay un moderado optimismo, ca ra al presente año, en el terre no conómico, pero una cautela notable respecto a lo que puede suceder con el desarrollo político.

Los jóvenes son los más intere-

6sados por la política, los más radicales en sus juicios, los que menos se abstienen de contestar y (Pasa a la pág. siguiente.)

LOS ESPAÑOLES Y LA POLÍTICA

(Viene de la pág. anterior. )

más deseos muestran de participación. 7 Las mujeres tienen un grado de sensibilización política menor to davía que el de los hombres.

8 Los órganos de comunicación, la Prensa, están en disposición de ofrecer una información adecua da de los sucesos políticos más candentes, pero la calle se queja todavía de limitaciones informativas. Una cuarta parte de los españoles se considera suficientemente informada sobre un hecho concreto —el proceso de Burgos—, pero otros muchos en el país se sienten insuficientemente informados.

EL país está en definitiva por la convivencia, es optimista respecto al desarrollo económico, cauteloso de lo que pueda deparar el político, pero tiene una sensibilidad y unos medios de información suficientes como para que la participación del pueblo se haga de manera espontánea y rápida.

Nos parece que de la lectura de la encuesta se desprende un aroma dialogante confortador. Creemos en definitiva que los españoles sí están preparados para la participación política, que es el nuevo nombre de la democracia, y disfrutan conscientemente del desarrollo, que es el nuevo nombre de la paz.

 

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