En relación con el secuestro del cónsul y el consejo de guerra. 
 Una respuesta de Joaquín Satrústegui a la Prensa extranjera     
 
 Madrid.    10/12/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

EN RELACIÓN CON EL SECUESTRO DEL CÓNSUL Y EL CONSEJO DE GUERRA

Una respuesta de Joaquín Satrústegui a la Prensa extranjera

Un periodista extranjero se ha acercado a, na, en mi condición de vasco, abogado, capitán de complemento de Infantería, habilitado para mando de batallón durante nuestra guerra, y demócrata, para formularme la siguiente pregunta:

—¿Cree usted que el secuestro del cónsul alemán en San Sebastián debería influir favorablemente en la suerte de los miembros de la E. T. A. que han comparecido ante el Consejo de guerra de Burgos?

Le he contestado, y deseo que mi contestación sea publicada por los periódicos españoles, en los siguientes términos:

—Rotundamente, no, y estoy convencido de que no influirá. No es admisible que los Gobiernos cedan ante la presión de actos de esta naturaleza, que merecen la repulsa general. Ahora bien, sería injusto,

trágico y, lo que es peor, una grave equivocación que por un prurito de demostrar firmeza ante los secuestradores se extremara el rigor con los encartados, que deben ser juzgados por sus propios actos.

Yo espero que serán otros los factores que se tendrán en cuenta al adoptar la decisión final.

No debe olvidarse:

1." Que el Consejo de guerra de Burgos se ha celebrado con arreglo a lo establecido en disposiciones anteriores a la Ley Orgánica del Estado y, en consecuencia, todavía no adecuadas a su criterio de atribuir la competencia de cuanto no es específicamente militar o eclesiástico, a los Tribunales ordinarios.

2." Que el Congreso N a c i onal de la Abogacía, celebrado últimamente en León,

formuló por eso, por imanimidad—c o n participación de gran número de abogados gubernamentales—, la petición de que sean derogados los decretos sobre bandidaje y terrorisnio que atribuyeron a la jurisdicción militar—antes de la vigencia de la Ley Orgánica del Estado—la competencia, en aquellas materias.

3.° Que el mismo Congreso de la Abogacía pidió, también por unanimidad, a los Poderes públicos la supresión de la pena de muerte,

4.° Que el Vaticano, los obispos españoles, multitud de Corporaciones y muchísimos ciudadanos han pedido al Gobierno la conmutación de cualquier pena de muerte en el caso de que fuera impuesta por el Consejo de guerra de Burgos."

 

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