Radiografía del emigrante español. 
 José A. Escudero: "No habrá parlamentarios de emigrantes"     
 
 Ya.    03/09/1978.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

JOSE A. ESCUDERO: «NO HABRÁ PARLAMENTARIOS DE EMIGRANTES»

JOSE Antonio Escudero López es el cuarto director general del Instituto Español de Emigración de los últimos doce meses. Recoge, por una parte, el desolador balance de la ausencia de atenciones a los emigrantes y, al tiempo, los proyectos democráticos surgidos desde el 15 de junio. Todo un programa social —derechos políticos y ayudas para el retorno—, que aún está en el aire.

-Nuestra política desde el 15 de junio se concreta en dos objetivos. Primero, la defensa de los derechos de los emigrantes en el interior, con particular incidencia en la defensa de los derechos políticos y básicamente del derecho de sufragio. Y segundo, la democratización de la propia estructura interna del Instituto Español de Emigración.

—¿Va a participar el emigrante en las decisiones políticas de la Administración?

—Va a poder elegir democráticamente a sus representantes, para que canalicen y planteen sus demandas y puntos de vista a la Administración y al Gobierno.

(Hasta el momento, los únicos órganos representativos —las Juntas Consulares— sólo pueden sugerir la distribución de las subvenciones.)

—¿Cabria pensar en parlamentarios emigrantes y elegidos por los emigrantes?

—No, y quiero salir al paso de esa pretensión. Es humanamente explicable, pero politicamente equivocada. Si se aceptase que determinados grupos sociales con cierto grado de cohesión —como los emigrantes, o los profesores, o muchos más— tuviesen una representación en el Parlamento, volveríamos a la fórmula de la democracia orgánica.

Hacia la participación, hacia el congreso

—¿Hay calendario de reformas concretas?

—Varios proyectos ya están en marcha. Por ejemplo, la renovación del actual consejo del IEE. Queremos crear un Consejo Nacional de la Emigración, con representantes directos de los emigrantes, la Administración y las centrales sindicales. Existe una nueva normativa democrática sobre la organización y funcionamiento de las Casas de España. Hemos reestructurado también el Consejo Escolar para la Extensión Educativa de los Emigrantes. Y ya se han elegido las Juntas Consulares de Emigración.

—¿Se llegará a celebrar el famoso congreso democrático de la emigración?

—Nosotros lo deseamos, y hemos empezado a dar los pasos para ello. Como hipótesis de trabajo, se podrían elegir los representantes entre las asociaciones creadas por ellos mismos. Pero el setenta por ciento de los emigrados no pertenecen a ninguna asociación, y no se les puede marginar. Tampoco se puede excluir a la emigración no europea (dos millones de españoles). Tenemos que encontrar una fórmula para resolver estos problemas, y espero que no nos lleve mucho tiempo. Queremos estructurar la participación justa de todos nuestros trabajadores en el exterior, en un congreso auténticamente democrático.

EL EMIGRANTE EN EL PROYECTO DE CONSTITUCIÓN

Artículo 38. El Estado procurará especialmente la salvaguardia de los derechos económicos y sociales de los trabajadores españoles mediante acuerdos con los países en que se encuentren, todo ello sin perjuicio de la obligación de orientar su política hacia el reingreso y reinserción de los trabajadores españoles emigrados.

(Informe de la ponencia. Título primero, de los derechos y deberes fundamentales. Capítulo tercero: «De los principios rectores de la política económica y social».)

 

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